Plan de Negocios

¿Las metas de tu negocio son realistas?

El exceso de optimismo puede impedirte tomar buenas decisiones e ignorar riesgos. Conoce tu industria y fija expectativas basándote en los hechos.
¿Las metas de tu negocio son realistas?
Crédito: Depositphotos.com

¿Alguna vez te has preguntado por qué todos los planes de negocios que has visto tienen más ceros de los que puedes contar? Muchas veces la respuesta a ello son las expectativas demasiado optimistas de los emprendedores.

El emprendedurismo no es para conformistas. Necesitas tener una dosis justa de optimismo para ser emprendedor. Pero una línea muy delgada separa al optimismo de la ilusión. Y a menos de que tengas una cuenta bancaria gorda que soporte tu proyecto o un amor por la adrenalina de apostar, lo más recomendable es que practiques el optimismo basado en la realidad.

Muchas veces al tomar decisiones que envuelven grandes ganancias o pérdidas, los optimistas buscan evidencias que respalden los resultados favorables, ya que los hace sentir mejor. De hecho, se emocionan tanto con sus decisiones que tienden a ignorar la información que contradice sus creencias. Conforme crece el deseo de alcanzar los resultados positivos, también lo hace su expectativa de que éstos ocurrirán. Pero cuanto más esperamos obtener de nuestras decisiones más altas son las probabilidades de que caigamos en un exceso de confianza.

Los economistas conductuales explican que tendemos a recompensar nuestra situación actual como única, y seguido ignoramos los resultados negativos de acciones similares. Esto ocurre porque nuestras predicciones están basadas en planes que están diseñados especialmente para mostrar cómo lograremos lo que queremos lograr.

Diversos estudios demuestran que el exceso de optimismo es el error de juicio más común y dañino que cometemos. Esto hace que nos aventuremos a la industria de ‘moda’, ya sea la burbuja puntocom, las redes sociales o la Web 2.0. Obvio podemos hacerlo mejor que Facebook y que cualquier otro que trabaja en el mismo reto, ¿no es así?

Este optimismo puede ser especialmente dañino para los emprendedores que quieren entrar en industrias que cambian rápidamente o que son nuevas para ellos. Un estudio realizado a 2,304 emprendedores por investigadores en INSEAD reveló que la experiencia previa del fundador en la misma industria reduce el exceso de optimismo y mejora las expectativas sobre su nuevo negocio.

En un estudio similar, los investigadores sugirieron que en las industrias muy dinámicas, aquellos emprendedores que son moderados en optimismo son más proclives a tener éxito que aquellos demasiado optimistas. Es fácil entender por qué: Las personas optimistas pero cautas suelen hacer un mayor esfuerzo para tomar decisiones más informadas.

En la otra mano, el estudio también muestra que debido a que el optimismo puede ayudar a enfrentar el fracaso, los emprendedores demasiado optimistas están más dispuestos a intentarlo de nuevo una y otra vez, probablemente con expectativas más razonadas.

Si quieres tener un optimismo más cauteloso, te compartimos algunos consejos que vale la pena considerar:

1. Conoce tu industria. Cuando investigues nuevas oportunidades de negocios, apuesta por aquellas industrias que conoces mejor u obtén experiencia interna antes de perseguir un territorio desconocido. Puedes hacerlo acercándote a un fundador o a un empleado en un puesto ejecutivo, que comparta tu pasión y tenga conocimiento de la industria en la que te interesa introducirte. Este conocimiento desde adentro te ayudará a tener una perspectiva más realista.

2. Pregúntate: ¿Qué pasaría si…? Si estás demasiado emocionado por tu negocio, empieza a preguntarte cuestiones que contradigan tu propio optimismo. Después, acércate a familiares, amigos y mentores confiables que puedan darte su retroalimentación sobre estas hipótesis.

3. Obtén consejos. Busca a mentores experimentados, consejeros o a una junta de consejo que no teman hacerte preguntas difíciles o retar tu proyecto. Idealmente, estos mentores tendrán una experiencia muy distinta a la tuya. Tener diversidad de opiniones y perspectivas te ayudará a tener expectativas más realistas.

4. Haz pruebas. Finalmente, prueba, prueba, prueba. Valida tu idea en cada periodo del desarrollo del negocio. El interés de los consumidores por tu producto o servicio es lo que en realidad determina si te convertirás en millonario, si fracasarás o algo en medio.