Tecnología

Tecnofin, una empresa virtualmente real

Te presentamos el caso de Tecnofin, una empresa que genera soluciones y resuelve necesidades tecnológicas.
Tecnofin, una empresa virtualmente real
Crédito: Depositphotos.com

Bajo la filosofia de que la adecuada aplicación de la tecnologíasiempre mantiene a una empresa a la cabeza de cualquier industria, Eduardo Adame, director general de Tecnofin, emprendió hace siete años laconquista de un mercado ávido de información y asesoría enla aplicación de soluciones tecnológicas en el ámbitofinanciero y empresarial.

Después de trabajar 17 años en la banca comercial, Adamellegó a la conclusión de que 1992 era el año idóneopara comenzar a ofrecer otro tipo de servicios a un mercado que, hasta eseentonces había permanecido al margen de los avances tecnológicospero que, sin duda, prometía un gran potencial de crecimiento: losservicios especializados (personales) en consultoría eintegración de soluciones.

La experiencia de este emprendedor reafirma que en todos los campos, especialmente en el de la tecnología, hay que ponerse las pilas a tiempoy actuar para lograr el éxito en su empresa.

Educando al mercado

 

Cuando iniciamos el proceso de reestructuración electrónica enBanamex, en 1984, la mayoría de los bancos no estaba en condiciones deafrontar las inversiones que requería el desarrollo de la bancaelectrónica y, por lo tanto, no le hicieron mucho caso a este esquema.Por otro lado, los usuarios de la banca no mostraron interés en lasnuevas tecnologías, simplemente porque les daba miedo utilizarlas. Así transcurrieron varios años hasta que a principios de losnoventa, varias instituciones comenzaron a perder clientes precisamente araíz de su rezago tecnológico, dice Adame.

A analizar más de cerca las debilidades del sector financiero, esteemprendedor invitó a dos especialistas a integrarse al proyecto y,después de algunos meses, los tres dieron vida a Tecnofin, cuyamisión sería ayudar a las instituciones a desarrollar solucionesinformáticas acordes a sus necesidades reales.

De esta manera, Tecnofin se marco objetivos precisos para educar al mercado yempezó a ver frutos más tangibles: el mercado financiero seconvenció de que establecer sistemas de banca electrónica ya noera un lujo sino una necesidad. Por lo tanto, esta empresa metió elacelerador y colaboró para que algunos bancos empezaran a ofrecer unaamplia gama de productos y servicios electrónicos, además debrindar a otros la capacitación suficiente para aprovechar latecnología y los recursos que tenían a su disposición.

Esta tarea, además de ir creando una nueva cultura tecnológica enMéxico, fue abriendo más mercado para Adame y sus socios, ya queellos, al igual que sus clientes, requerían saber manejar adecuadamentevarias áreas afectadas por la implantación de nuevastecnologías, por lo que el trabajo de Tecnofin se extendió a lareingeniería de procesos dentro de grandes empresas.

Otra vez, el creciente interés de los bancos por extender el uso de losnuevos dispositivos tecnológicos, y la latente preocupación delas empresas por saber emplear eficientemente los sistemas de bancaelectrónica, motivó a Tecnofin a organizar el primer seminariosobre finanzas y banca electrónica, en 1995. A partir de este primerseminario, hemos creado un foro clásico para el sector, pues en suprimera edición recibió aproximadamente a 300 invitados y acuatro años, esta cifra se elevó a casi dos mil 500 personas,dice Adame.

Educación que dio frutos

 

La siguiente inquietud de crecimiento que tuvieron los socios de Tecnofinsurgió cuando analizaron los resultados y evaluaciones de su primerseminario. En 1996 vislumbraron una nueva oportunidad de negocio. Segúnlas opiniones recabadas, el comercio electrónico resultaba un conceptomuy innovador para las empresas. Sin embargo, éstas reconocíanque no estaban dispuestas a invertir grandes cantidades de dinero paraacercarse a esta nueva tecnología.

Ante esta disyuntiva, la opción fue desarrollar una solución que hasta ahora se mantiene como única en su tipo dentro del mercadomexicano: la tienda virtual Tecnofin. Diseñada para todo aquélinteresado en integrar a su esfuerzo de ventas la comercialización deproductos y servicios vía Internet, a bajo costo y en un tiempomáximo de cuatro semanas.

Para Adame, es un hecho que su incursión en los servicios de comercioelectrónico no fue casual. &flashquotSólo gente especializada seadhirió al equipo de trabajo y creamos un laboratorio deinvestigación que nos permitió detectar cuáles eran lasmejores tecnologías para desarrollar un prototipo de tienda virtual.Posteriormente establecimos una metodología lo suficientemente flexiblepara ofrecer una solución oportuna y económica&flashquot, dice Adame. Lainversión, en 1996, fue cerca de US$400,000 en equipo, licencia,software y personal, además de un año de trabajo paraasegurar que su tienda virtual sería capaz de recuperar esainversión en el tiempo justo.

Un concepto único

 

Al terminar su tienda virtual, nuevamente Tecnofin se enfrentó a labarrera económica que implicaba el tema: Había que buscar lamanera de que los interesados en hacer comercio electrónico no se vieranobligados a efectuar inversiones costosas en informática ytelecomunicaciones, así que optamos por la instalación de uncentro de cómputo que permitiera que los clientes corrieran su tiendacon seguridad y accesibilidad&flashquot, dice Adame.

Para Supersoftware, empresa distribuidora de software y el segundocliente que llegó a Tecnofin en busca de una opción ágil,oportuna y económica para hacer comercio electrónico, losbeneficios se han traducido en una reducción de sus costos deoperación de casi 50 por ciento, y un crecimiento en sus ventas dealrededor de 30 por ciento, según Verónica Estrada, gerente demercadotecnia de la empresa. Esta solución permitió queSupersoftware fuera más competitiva tanto a nivel nacional comointernacional. Actualmente personas de Argentina y Panamá estáninteresadas en comprarnos, dice Estrada.

Hoy en día, Tecnofin opera 23 tiendas virtuales (más de la mitadde las que existen en México) y, aunque su esfuerzo de promociónde comercio electrónico prácticamente se ha concentrado en lazona metropolitana, sus fundadores esperan cubrir muy pronto las necesidadesdel mercado nacional y centroamericano a través de alianzas con empresasde diseño y prestadores de servicios de acceso a Internet. Nuestra estrategia de expansión estará orientada en ese sentidoprecisamente porque queremos que todos nuestros clientes sientan que estamos asu lado y no a la distancia del e-mail, dice Adame.

En cuestión de crecimiento, Adame prefiere no dar cifras precisas peroasegura que la empresa ha crecido a un ritmo anual de entre 50 y 70 por ciento;su activo más valioso es el humano y el espíritu emprendedor decada colaborador.

Contacto

 

Tecnofin, Guanajuato 240, Col. Roma 06700, México, D.F., Tel.(525) 564-2167, fax (525) 564-9779, www.tecnofin.com.mx