Emprendedores

Negocios con sazón

Negocios con sazón
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Si usted es de esas personas que entran en un restaurante y observa cadadetalle: el menú, la decoración, el servicio, el sabor y lapresentación de cada platillo, o si le encanta meterse a la cocina paraver qué platillo le preparará a su familia, o si alguna vez hasoñado con tener su propio restaurante, siga leyendo, esto le puedeinteresar.Para conocer cómo un restaurante puede destacarse de entre los miles queexisten, le ofrecemos algunas estrategias interesantes que encontróEntrepreneur en cuatro restauranteros cuyas historias y secretos revelaningredientes indispensables para destacar en un mercado cada vez máscompetido. Aunque todos dirigen restaurantes diferentes, tienen en común la certezade que el éxito no se logra siguiendo una simple receta de cocina; esnecesario entregarse por largas horas al negocio y, sobre todo, buscar un valoragregado en el servicio que ofrecen a sus clientes. Sáquele provecho aesta información.

Restaurante Garabatos. Sería difícil calcular cuántos capuccinos ha vendido desde su apertura, o cuántos noviazgos se habrán consumado en susmesas. Lo cierto es que la cafetería Garabatos es ya un icono de la vidasocial de la ciudad de México.&flashquotYo siempre fui muy creativo y muy antojadizo&flashquot, cuenta Abraham Bleier, directorgeneral de la cadena Garabatos, &flashquoty cuando le enseñé a mi madrealgunas de mis creaciones, me dijo que estaba loco&flashquot. El tiempo ha demostrado locontrario. Bleier comenzó hace 15 años, haciendo galletas ypasteles tradicionales vieneses en el sótano de su casa, a los 22años. Su madre había iniciado, en 1963, la pasteleríaD'Elvis, que funciona hasta hoy, y donde se inventó la galleta dechocolate Garabato. En 1985 Bleier instaló un pequeño kiosko enel centro comercial Plaza Bosques, en la ciudad de México, dondecomenzó a crear cosas nuevas y vender sus productos a restaurantes ycafeterías de la ciudad.El éxito que lograron sus creaciones dio paso al primer CaféGarabatos en un local de Centro Comercial del Puente, en Tecamachalco.Sin embargo, Bleier se dio cuenta de que hornear galletas y pasteles no erasuficiente para operar un restaurante. &flashquotNo sabía ni cómo hacer uncapuccino&flashquot dice, y decidió ampliar su menú inventandosandwiches, ensaladas y nuevos y originales pasteles.En 1993, mientras instalaba su propia planta productora, su amigo LeónFascovich le propuso abrir un local de Garabatos en la calle Masaryk, en laciudad de México.Desde entonces, el negocio no ha parado de crecer; se han ampliado (junto conotros socios) a siete boutiques, tres restaurantes, una expendedora tipo fastfood y una planta productora.El hecho que marcó historia fue, sin duda, su apertura en la coloniaPolanco, en la ciudad de México. &flashquotAquí se dieron los elementosideales: un rico menú, buen café y confitería, en una zonamuy concurrida; un local con muy buen frente, muchas luces, transparencia,valet parking, seguridad propia, espejos . . . es un lugardonde la gente viene para ver y ser vista.&flashquotAdemás, un giro interesante fue la introducción de ideas nuevas,como regalos corporativos, chocolates para empresas con el logotipo delcliente, etcétera.Hoy, Garabatos tiene nuevos proyectos, pero el secreto de su éxito hasido una diferenciación de concepto: sencillo, transparente y,francamente, bueno. Un excelente local y trabajo intenso, pero quizás lomás importante la creatividad y el toque personal de su fundador.

Rincón Argentino. esde hace 18 años existe en México el Rincón Argentino,un restaurante de comida típica argentina que se inició como unpequeño local en la calle de Lope de Vega, en Polanco, en la ciudad deMéxico.Desde sus inicios, sus propietarios se han entregado enteramente al cuidado yla supervisión diaria del negocio. La dupla Juan Carlos y Marta Malazzo--ella en la cocina y él atendiendo a los clientes-- ha sido lacombinación perfecta para este negocio.Uno de los primeros y más importantes retos fue capacitar a loscocineros para ofrecer el &flashquotsazón&flashquot argentino a cada uno de sus platillos,lo que se ha logrado exitosamente. Pero, quizás, el toque únicode este restaurante ha sido la atención personalizada de sus creadorespara con sus clientes.&flashquotEsto es algo familiar&flashquot, dice Juan Carlos. Siendo ambos de origen italiano, hanheredado el gusto por la cocina y la sensibilidad por la comida y los amigos.&flashquotEste es un restaurante casero, tengo que ofrecerle a mis clientes lo mismo querecibirían si estuvieran comiendo en mi casa: comida buena,auténtica, bajo un ambiente de amigos&flashquot, explica. El RincónArgentino comenzó con esa mentalidad en 1981, en un local de apenascuatro mesas y como una extensión de su casa. Hoy, cuenta con 85 mesas,emplea a más de 400 personas y, junto con los restaurantes hermanos, ElBuen Bife y La Casa de las Empanadas, los Malazzo siguen ofreciendo lo mejor.Marta sigue supervisando la cocina, probando cada condimento para ver si tieneel sabor exacto, y él continúa atendiendo personalmente a susclientes, todos los días.Aunque el Rincón crece a un ritmo de 25 por ciento anual en ventas, losMalazzo no buscan franquiciar ni abrir grandes cadenas. &flashquotEsto es invendible, esel resultado de largos años de trabajo muy intenso, de momentosdifíciles como cuando abrimos en Masaryk, no sabíamos si iba apegar y debíamos mucho dinero&flashquot, dice Juan Carlos. Este negocio familiarse sostiene de las relaciones que han sembrado, de la constante calidad con laque sirven su comida, de esa atención minuciosa de sus dueños. &flashquotPara poner un restaurante, es necesario tener vocación, gusto por lacomida y la hospitalidad. Hay que cuidar la autenticidad de los ingredientes.Hay que apoyarse en los amigos y la familia. Hay que estar ahí, siempre,por placer propio&flashquot, concluye Juan Carlos Malazzo.

La Cocina de la AbuelaCarmen Jiménez de Cruickshank podría ser la típica abuelade cuento. Cálida, cariñosa, nostálgica y muy buena parala cocina. Pero, además, a sus 65 años es una exitosaemprendedora, creadora de Las Delicias de la Abuela, un pequeñorestaurante en la colonia Nápoles de la ciudad de México.Atendiendo las necesidades de desayuno y comida para ejecutivos y oficinistas,se ha convertido en un restaurante favorito de muchas personas que, a apenascinco años de su apertura, han crecido más del doble de sutamaño original; ha creado un negocio hermano --La Sazón-- ytiene muchos proyectos en puerta.La historia comienza cuando Jiménez de Cruickshank, conocida como &flashquotLaabuela&flashquot encontró un local en la calle de Arkansas. &flashquotMe parecióbueno para un salón de té --recuerda-- pero mis hijos me dijeronque si me iba a poner un negocio, pusiera mejor un restaurante, porquedecían que yo cocinaba muy rico&flashquot, cuenta. Sin embargo, Jiménez deCruickshank no tenía intenciones de trabajar. Tras haber cocinado durante 40 años para su marido, lo último quequería era ponerse el delantal, y cocinar para 200 ó 300personas. Aunque finalmente en un momento rápido, y sin pensarlo mucho,se decidió. El primer día tuvieron sólo 65 personas. Yhoy, llegan a recibir a más de 400 por día, dándole tres ocuatro vueltas a sus 55 mesas.&flashquotHubieron días en que no nos alcanzaba la comida y me ponía aimprovisar alguna receta rápida, algo me sacaba de la manga, pero esosí, la gente siempre salía satisfecha&flashquot, relata. Ella mismaescogió el nombre, la decoración, elige diariamante elmenú, y supervisa la presentación de la comida &flashquotporque de lavista nace el amor&flashquot, dice. También se le puede ver cobrando, yatendiendo a los comensales. &flashquotLos clientes nos felicitan y nos recomiendan. Laúnica publicidad que hacemos es volantear, pero cuidamos que nuestroservicio sea de calidad pues la recomendación de boca en boca es nuestracarta de presentación.&flashquotEste es un negocio que ofrece algo único. La decoración es la deuna casa alegre y colorida. La disposición de las mesas,presentación, variedad y sabor de la comida, limpieza, música, yatención de &flashquotLa abuela&flashquot que recibe a todos diciéndoles&flashquotpásale, m'hijo&flashquot, son elementos que afectan de manera positiva laspercepciones del cliente, fomentando su lealtad. Actualmente Doña Carmen y sus hijos tienen varios proyectos en puertascomo: la comercialización de su propia ``Salsa de la Abuela'', lapublicación de un libro de cocina, y algo nuevo en el servicio para lasnoches ``las Bohemiadas de la Abuela'', en donde pretende servir vino,café..., a la luz de las velas y con jazz en vivo.

LigayaDesde hace tres años existe en la colonia Condesa, en la ciudad deMéxico, un local que destaca por su discreción. Escondido entredos apretados edificios se encuentra Ligaya, un restaurante que se ha sabidoganar el estricto gusto de su clientela tan particular.Este lugar abrió para dirigirse a un nicho de mercado muy definido:jóvenes de 25 a 35 años, de clase media-alta y alta. ``Un lugarpara el joven y el adulto contemporáneo de estilo neoyorquino,&flashquot diceGonzalo Serrano, uno de los socios de Ligaya.Parecía que todo estaba muy bien planeado, sin embargo, Ligaya se fuehaciendo hasta adquirir su propia personalidad, atendiendo a másclientes de los que esperaban.Lo que hace especial a esta historia es cómo Serrano y SaloméAlvarez, su socia, han sabido darle forma a un negocio, que ha mostrado teneruna personalidad muy clara, y se ha salido de un concepto estrecho derestaurante prediseñado. Pero siempre ha mantenido un nivel de calidadmuy alto. Esto se vuelve más impresionante al saber que ninguno de losdos tenía la más mínima experiencia en restaurantes.&flashquotYo tenía 24 años y estaba recién graduado de la carrerade administración hotelera. Más allá de laspequeñas prácticas que la universidad te pide, yo no sabíanada de cómo funcionaba un restaurante&flashquot, dice Serrano. Alvarez, encambio, tenía nociones de gastronomía, aunque tampocotenía una formación profesional ni práctica.Rentaron una casa, la remodelaron y crearon su menú tanto con platillosfamiliares como vanguardistas. Organizaron una gran inauguración, conmás de 700 personas, y curiosamente, ningún medio decomunicación. Y desde el primer día tenían ya lista deespera. La comida y la belleza del lugar fue lo que sedujo a los invitados. Suprincipal medio de promoción ha sido las relaciones públicas,invitando a líderes sociales, gente con una gran red de amigos yparientes. La recomendación de boca en boca no se hizo esperar.La discreción, lo que parecería ser su debilidad, resultóser una de sus virtudes. La fachada pasa desapercibida, y su pequeñoletrero casi ni se ve aunque cuando se entra llama la atención laluminosidad y hermosura del local. &flashquotEs un lugar donde comes bien y corres parapresumir tu hallazgo a tu gente, los traes y quedas bien&flashquot, dice Serrano quienjunto con su socia distribuyen cerca de mil tarjetas de presentación pormes. La decoración de Ligaya cambia periódicamente,diseños exclusivos en muebles, música estratégica yexposiciones mensuales de artistas jóvenes --esto últimorepresenta cero gastos. El mérito de estos jóvenes empresarios es que fueron aprendiendosobre la marcha sin descuidar los detalles. &flashquotAl principio nos faltaba toda laexperiencia del mundo, desde los terminados de las carnes, la forma de poneruna mesa, el control de las comandas, todo era en teoría'', recuerdaSerrano. Descubrieron que conviene pagar más por materia prima decalidad, y que es vital contar con un buen equipo de personal.Hoy cuentan con 30 personas y facturan un promedio de $420,000 al mes, cuandolos primeros días vendían cerca de $175,000 con 12 empleados.Como consejo para todos los que quieren poner un restaurante, Serrano es firme:&flashquothay que estar dispuesto a trabajar cuando todos tus cuates están devacaciones o de reventón, hay que cuidar la calidad en la materia prima,en los detalles, en limpieza y orden, tanto trás bambalinas comoadelante. Tienes que saber tratar a la gente. Es necesario crear un ambiente detrabajo que genere buena voluntad, que los empleados se sientan como en su casay que los clientes pasen un rato a gusto. El concepto debe ser tuyo, te tieneque nacer y ser una extensión de tu personalidad. Si no esauténtico, no sale. Enfócate en lo tuyo, no copies a otros, yhazlo bien.&flashquot

ContactosLas Delicias de la Abuela, Arkansas 14, Col. NápolesMéxico, D.F. Tel. (525) 523-1325.Pastelería y Confitería de México, Lago Erne 258,Col. Anáhuac 11490 México, D.F. Tel. (525) 255-0123, (525)255-2664, e-mail: garabatos@garabatos.com.mx Rincón Argentino, Presidente Masaryk 177, Col. Polanco 11560,México, D.F. Tel. (525) 254-8775, (525) 254-8744.