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¿Empresario Con Familia

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Crédito: Depositphotos.com

¿Empresario Con Familia ¿Empresario Con Familia?

¿Empresario Con Familia?

Cómo mezclar la paternidad con su empresa

Hoy en dia, muchos empresarios enfrentan un hecho crudo y real: la paternidad yla empresa no coexisten en perfecta armonía.

Las tremendas presiones sociales de tener una vida familiar bien avenida y eldeseo de los padres por desempeñar papeles más relevantes en eldesarrollo de sus hijos, a menudo provocan que toda una nueva generaciónde empresarios se sienta agotada y partida entre dos &flashquotbebés&flashquot: sus hijosy su empresa. Al tener que guardar sentimientos de culpa, preocupación yenojo, se ven forzados a hacer elecciones difíciles entre sus muchosamores, aun a costa de sí mismos, sus cónyuges y sus hijos.

&flashquotActualmente existen muchas familias que se lanzan a tener un negocio propiosin darse cuenta del efecto que esto tendrá en sus hijos&flashquot, advierte KatyDanco, cofundadora del Centro para Empresas Familiares en Cleveland y autorade From the Other Side of the Bed: A Woman Looks at Life in the FamilyBusiness (Del otro lado de la cama: una mujer observa la vida en la empresafamiliar). Y agrega: están descubriendo el empedrado camino de serpadre o madre, al mismo tiempo de ser propietarios de un negocio. Y suéxito o fracaso al equilibrar ambas cosas suele afectar la continuidadde la empresa.

Si usted es padre o madre de familia, sin duda ha atravesado por la dolorosaexperiencia de tener que decirle a su hijo que no irá al juego defútbol por un problema personal, o bien ha tenido que romper la promesade llevar a los niños al cine porque acaba de conquistar a un clienteimportante al que ha cortejado durante meses.

Usted no es el único. En todo el mundo, los padres y dueños denegocios luchan contra esta angustia. &flashquotEs más, en muchos casos sus hijosguardan resentimientos y rechazo o experimentan la sensación de sermerecedores de dinero y regalos extra gracias al sacrificio que hacen suspadres en el negocio&flashquot, dice Danco. Es inevitable que los empresarios cometanerrores en este delicado punto de equilibrio. No obstante, algunos han tenidouna segunda oportunidad en una empresa --o en la paternidad-- como KentVickery, alto ejecutivo de Cognitive Learning Tools, empresa consultora deadministración en California. Cuando su hija Heather era pequeña,Kent era dueño de una compañía que fabricaba ydistribuía tapetes, junto con su esposa Tari. Las presiones cotidianasde manejar una fábrica eran muy fuertes e implicaban muchas horas detrabajo y viajes frecuentes para ambos. Y aunque se esforzaban almáximo, su horario dejaba en su hija un sentimiento de abandono yaislamiento. Heather, ahora de 22 años, recuerda que dedicaba muchotiempo a los cursos extraescolares y a ver la televisión, hasta que suspadres llegaban a la casa. Crecer fue algo muy solitario.

Por su parte, Kent y Tari pensaban que dedicar toda su energía afortalecer su negocio era lo más provechoso para su familia. Y mientrasKent creía cumplir con sus responsabilidades paternas, ahora noestá tan seguro. &flashquotCreía que le daba prioridad a Heather, pero micomportamiento denotaba lo contrario&flashquot, admite. Sin embargo, su hijo Charles, de12 años, opina diferente. Kent no tiene las presiones diarias de manejarempleados en su negocio actual. Ha aprendido a repartir la sobrecarga detrabajo entre terceros y a organizar su programa del día para pasartiempo con su familia, lo que significa que desayuna con su hijo antes de ir ala escuela, lo recoge a la salida e, incluso, entrena al equipo defútbol de su hijo.

&flashquotEstoy dispuesto a participar en la vida de mi hijo en mucho mayor grado delque lo hice con Heather&flashquot, comenta Kent. &flashquotAhora las cosas han cambiado&flashquot.

Para Kent, la clave es la flexibilidad. &flashquotCon este negocio sóloorganicé mis aptitudes de distinta manera. De tener que estar presentetodo el tiempo, cambié a planear mi tiempo de forma máspredecible&flashquot dice.

&flashquotEncontrar mecanismos que incluyan a los hijos en el negocio es de sumaimportancia&flashquot, dice David Hoffman, instructor de medio tiempo en el programaempresarial Fast Track de la Universidad Baylor, y copropietario de Thera-Med,Inc., compañía de productos para la salud. Las sugerencias deHoffman son: si su horario no es flexible, disponga de un área en laoficina para sus hijos, de manera que puedan pasar más tiempo juntos;asigne a los más grandes pequeñas tareas relacionadas con eltrabajo de la oficina. Celebre los éxitos de su compañíacon sus hijos, de modo que comprendan las recompensas de poseer un negocio; seahonesto con ellos cuando rompa un compromiso, y sobre todo, nunca haga promesasque no pueda cumplir.

El apego a estas reglas ha servido para que los dos hijos de Hoffman, Jonathan,de 11 años y Hillary, de 8, tengan una opinión favorable de laempresa. Hoffman comenta que así sus hijos comprenden por quéalgunas veces es necesario hacer sacrificios y se sienten orgullosos de queél sea empresario.

Al final, lograr el equilibrio entre el negocio y la familia hace que lasrecompensas sean mucho más gratas. Kent comenta: &flashquotHe tenido laoportunidad de vivir ambas vidas, una totalmente comprometida con el negocio, acosta de mi vida familiar, y la otra, donde estoy esforzándome por serextremadamente cuidadoso por encontrar un punto de equilibrio. A final decuentas, me siento mucho mejor con mi contribución a la empresa y, lomás importante, conmigo mismo y con mi familia.

Este artículo originalmente fue publicado en Entrepreneur Mexico.