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5 cosas que nunca te dirán

5 cosas que nunca te dirán
Crédito: Depositphotos.com

5 cosas que nunca te dirán 5 cosas que nunca te dirán

5 cosas que nunca te dirán

Lo piensan, pero no te lo dicen. Los clientes rara vez se quejan.Aquí algunos de los aspectos que debes cuidar en tu negocio sin esperarque te los señalen

Mildred Ramo

En realidad, los clientes que reclaman son una gran ayuda a tu negocio: son delos pocos que se atreven a decirte las cosas que no funcionan bien y que, porlo tanto, te dan la oportunidad de mejorarlas.

Pero la mayoría no se toma la molestia de expresarlo.

Un estudio realizado por la consultora Cesc indica que 39.5% de losentrevistados sólo se queja algunas veces, mientras que 12% por cientonunca lo hace. Esto quiere decir que tu empresa podría perder alrededordel 50% de sus clientes por no conocer su descontento.

Por eso nos dimos a la tarea de preguntar a un grupo de personas qué eslo que nunca le dirían a una empresa.

1. No es cierto lo que me dices. Eso lo piensan ante las mentiras parapresionar una venta. Por ejemplo: &flashquotCasi tengo colocado el producto con otracompañía que incluso me paga un poco más. Si no se decideahora, probablemente pierda esta oportunidad&flashquot.

Muchas veces no es cierto. La gente lo sabe y lo único que causa esdesconfianza. Así que no uses este tipo de argumentos a menos que seanciertos, sé un actor consumado o un excelente jugador de cartas.

2. Tu producto está muy caro. Es poquísima la gente queregatea, pues a la mayoría le gana el orgullo (&flashquotvan a pensar que soy unpobretón&flashquot). Muchos se marcharán de tu negocio creyendo que lamercancía resulta más cara de lo que desearían pagar.

Aquí recalcamos la frase &flashquotlo que desearían pagar&flashquot, es decir,muchos podrían realizar ese desembolso, pero sólo si estánconvencidos de su valor. Así que tú y tus vendedores deben estarbien entrenados para iniciar y promover un intercambio de ofertas, o paraexponer claramente por qué tu producto o servicio sí vale lo quecuesta.

3. Tu cara me corre. A los mexicanos nos gusta mucho la cultura de lacortesía. Sonrisa y cara amables. Si quien está frente deatención al consumidor es seco, burlón o cortante, ten por seguroque perderás clientes, aunque no haya un mal servicio o la actitud nosea abiertamente agresiva.

Contrata gente sonriente en esos espacios y mande a los malencarados aldepartamento de cobranza.

4. Sí me importan las apariencias. La gente quiere comprar yhacer tratos en un lugar limpio, ordenado, con un olor agradable.

Desengáñate: si alguien acude a una miscelánea que huele ahumedad, está oscura y amontonada, es porque no le queda de otra. Peroesos compradores se irán rápidamente a la competencia en cuantose les ofrezca la alternativa.

Lo mismo puede aplicarse en la vestimenta de trabajo. Te guste o no, existe uncódigo tácito de corte formal en este sentido. Las extravaganciasgeneralmente no son bien vistas, a menos que esté en áreas muyligadas a actividades creativas. Sí, el aburrido traje gris esútil durante la jornada laboral.

5. Quiero que me leas la mente. Pues sí, la demanda esirracional, pero el cliente espera obtener el máximo valor por su compra(no importa si ésta es de unos cuantos pesos o de millones).Además, quiere ser bien tratado y sentir que él o ella son, parati, alguien especial. Que cumplas todos sus deseos.

Sabemos que es imposible. Pero tu tarea es sostener una sensata promesa deventa, cumplirla y siempre dar un poco más. Esa es la magia que sostieneimperios.

¿Atender un negocio sin que tus clientes realmente te importen? ¡Porfavor no lo hagas!