Consultoría

Jefe, jefecito, jefazo

Jefe, jefecito, jefazo
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Jefe, jefecito, jefazo Jefe, jefecito, jefazo

Jefe, jefecito, jefazo

La multi-definición del que manda, ¿con quién seidentifica?

Eduardo Luis Feher

Aunque el término jefe es universal, en nuestro atribulado paístiene tantas definiciones, sentidos y conceptos que la lista sería muylarga para el apurado lector que podría, con justa razón,recordarnos a &flashquotla jefa&flashquot. El término jefe lo heredamos del vocablofrancés chef, y significa: el que manda.

Así, para el mexicano, como para el resto del mundo, el jefe es el queordena, incluso con los ojos; el jefazo es el que manda más, mientras eljefecito puede ser el popularmente mexicano &flashquotGutierritos&flashquot, destinado a dartristezas. El jefe es el jefe, aunque no siempre tiene la razón, pero esel jefe.

Los más cultos, acostumbrados a usar terminología extranjera, noshablan de &flashquotchief&flashquot, en tanto el &flashquotcheff&flashquot (con dos efes) es el jefe, pero de lacocina. Y nos imaginamos a un gordo, con cara colorada y gorro blanco, al quealgún comensal de inmediato se dirigirá si encuentra algo erradoen su platillo, y al que seguramente le tocará que aparezca nuevamentesu jefecita en escena, si no resuelve la situación de inmediato. Y esque el diminutivo de este término, en masculino o femenino, es usado pornuestro pueblo con particular dulzura, aunque a veces tenga unaconnotación peyorativa: el muertito, el enfermito, el jefecito... y lajefecita.

Esta última siempre hacía su aparición, como sufrida yabnegada, en las viejas películas nacionales. Aunque debo decir que unaviejecita a quien le pregunté sobre la abnegación de las mujeresmexicanas me sacó de dudas: &flashquotsí mi niño&flashquot, me dijo, &flashquotlasmujeres mexicanas somos abnegadas, pero no tontas, por no decir otra cosa&flashquot.

Jefe, jefa, jefecito, jefecita o jefazo, como ya vimos, tienen muchos sentidos,que incluso cambian según la entonación que les demos o elcontexto en el que los usemos, y pueden pasar de lo dulce a lo amargo.

El caso es, amigo lector, que usted es el jefe de todos los que aquíescribimos. Por lo tanto, puestos de pie y con la mano saludando a la altura dela frente le decimos: &flashquotjefazo...gracias por su preferencia&flashquot.