Plan de Negocios

Aterriza tu idea de negocios

Convierte tu gran idea en un negocio exitoso, incluso con recursos limitados. Te decimos los 10 principios para lograrlo.
Aterriza tu idea de negocios
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

La mayoría de las historias emprendedoras tienen en común gente ordinaria que asume riesgos e invierte su conocimiento, inteligencia, energía, entusiasmo y relaciones, además, claro, de sus recursos económicos. Está claro que, en todos sus protagonistas, los límites de la creatividad son los que se imponen a sí mismos.

Sankaran Venkataraman, profesor investigador de la cátedra Samuel L. Slover y director de investigación en el Batten Institute de Londres, puntualiza diez principios básicos que deben seguirse para crear un nuevo negocio a partir de los recursos, pocos o muchos, con los que se cuenta.

1. Las oportunidades empresariales rara vez surgen de la nada, éstas deben crearse y trabajarse. "Una vez que se tiene la idea de qué crear, se debe actuar en consecuencia. Tal es la diferencia entre una idea y una oportunidad; es decir, cuando se busca algo es porque se tiene la idea, pero cuando esa idea se lleva a la práctica, entonces se convierte en oportunidad", afirma Venkataraman.

2. Al haber incertidumbre se llega al análisis. Cuando se realiza un examen de las circunstancias, generalmente decrece la probabilidad de iniciar un negocio a corto plazo. Aunque aumenta la posibilidad de tener éxito.

"Las personas reaccionan de distintas maneras ante la incertidumbre. Algunas tienden al análisis (principio dos) y otras tantas a la acción (principio tres)", afirma el investigador.

3. Ante la incertidumbre hay predisposición a la acción. Este principio se opone al anterior, ya que, en éste, actuar aumenta la probabilidad de comenzar un negocio a corto plazo, pero la probabilidad de tener éxito disminuye.

"El miedo de perder una buena oportunidad conduce a la acción inmediata, pero sin un análisis previo. Esto conduce al riesgo de no tener éxito, lo cual ocurre con las personas que piensan que su idea es excelente y que, si no la concretan, alguien más se las ganará", explica Venkataraman. Lo cierto es que ambos extremos son negativos: el análisis excesivo inmoviliza puesto que demasiadas preguntas pueden convertirse en un círculo vicioso, mientras que una acción impulsiva puede desembocar en el fracaso.

4. Emprender un nuevo negocio implica aceptar la posible pérdida. El emprendedor resuelve la tensión entre la predisposición por el análisis y la predisposición por la acción. "Una vez que el emprendedor ha analizado la situación hasta el punto de reconocer que puede haber ciertos riesgos, debe actuar. Así, invierte un poco, obtiene información, resuelve su incertidumbre y, entonces sí, toma acciones dirigidas", puntualiza el profesor.

5. Todo esfuerzo creativo comprende un círculo vicioso. Si no hay producto, no hay cliente; si no hay clientes, no hay ganancias; si no hay ganancias, no hay dinero para invertir; si no hay inversión, no hay credibilidad ni legitimidad; sin legitimidad no hay recursos; sin recursos no hay productos, y así en cadena.

Para Venkataraman es indispensable romper ese círculo vicioso, y esto lleva al siguiente principio.

6. Con los propios medios (capitales, intelectuales, humanos y sociales) debe romperse el círculo vicioso. "Uno debe acercarse a las personas que conoce, como son familiares cercanos, amigos y colegas para pedir ayuda, no sólo económica sino intelectual, por ejemplo, para resolver un problema", subraya.

7. Hacer las cosas por sí mismo o con los recursos propios. En el cien por ciento de los casos, los recursos de los emprendedores provienen de fuentes informales; hasta que el negocio cumple sus primeros 18 meses de vida, el emprendedor puede aspirar a fuentes de financiamiento formales. Por ello, es con recursos propios que deberá romperse este círculo vicioso.

Según el especialista, "cuando se hace una inversión inicial, existe la posibilidad de que algo salga mal y se pierda dicha inyección de capital. Lo que debe hacerse es compartir el riesgo, pasarlo a terceros. O bien, hacer las cosas sin ayuda"

No obtener ayuda para llevar a cabo el proceso es la manera ideal para romper el círculo vicioso en la etapa del arranque.

Este principio dicta que no se debe comprar nuevo lo que se puede comprar usado; no compres usado lo que puedas alquilar; no alquiles lo que puedas pedir prestado; no pidas prestado lo que puedas intercambiar; no intercambies lo que puedas mendigar; no mendigues lo que puedas recoger de la basura, no recojas de la basura lo que puedas obtener gratuitamente, no obtengas nada gratuito cuando un tercero pueda pagar por ello; no obtengas nada que un tercero pague cuando alguien más pueda hacer una oferta por ello.

Obviamente, aclara Venkataraman, "es, más bien, una manera de pensar, pues de esta forma el emprendedor encontrará un camino creativo para hacerse de los recursos necesarios; de hecho, la mayoría de los emprendedores creativos nunca pagan por los recursos de arranque"

8. El dinero es más caro cuando más se necesita. "Cuando se está emprendiendo algo y no hay historial crediticio, el dinero es más caro que cuando ya se tiene" enfatiza el investigador.

9. El poder de la ejecución. "Si el dinero no te mata, la logística lo hará". El también investigador de la Universidad de Virginia afirma que la logística es un problema mucho más complejo que el dinero. "¿Qué pasa si el producto no cumple con la calidad obligada? ¿Qué sucede si no se entrega a tiempo? Deberán pagarse los costos derivados de ello", dice Venkataraman, quien añade que no hay ideas malas, sólo ejecuciones deficientes.

10. Cada nuevo negocio tiene entre tres y cinco conductores fundamentales. Éstos influyen en factores claves, como costos, ganancias y servicio, por mencionar algunos. Todo enfocado a lograr el éxito de la empresa.

Detecta en dónde aplicar estos principios dentro de tu negocio y concéntrate en ellos para favorecerlo. Así, la tarea de crear un negocio nuevo será más fácil.


www.SoyEntrepreneur.com