Emprendedores

La fortuna de trabajar gratis

La fortuna de trabajar gratis
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

La fortuna de trabajar gratis La fortuna de trabajar gratis Al buen emprendedor Inversi?n en tiempo Antes del desempleo, emprende La pr?ctica hace al maestro

La fortuna de trabajar gratis

Los emprendedores m?s exitosos han invertido su tiempo en hacer elmapa de sus objetivos, dando un valor especial a trabajar sinremuneraci?n y gozar de las ganancias planeadas

Por Carlos Repetto

¿Qu? tiene de buena la idea de trabajar gratis? Empecemos porobservar el presente. Vivimos una ?poca en la que nos toc? serjueces y participantes en ciertas transformaciones, como el paso de la eraindustrial a la era de la informaci?n. En consecuencia, estamosaprendiendo y siendo obligados, o no, a encontrar la mejor forma de adaptarnosa los nuevos eventos y necesidades con el fin de vivir y sobrevivir.

Cada d?a, m?s gente pierde su empleo. Aquello que en la eraindustrial aseguraba un sueldo fijo y el sustento de familias enteras, hoy setambalea en la cuerda floja y se ha quedado en el pasado; tan s?lohabr?a que ver las actuales cifras de desempleo.

No podemos seguir esperando a conservar un puesto durante toda la vida, yrecibir grandes retribuciones en la jubilaci?n o liquidaci?n.Mucho menos soñar con que al llegar a la vejez la compañ?ao el gobierno se encarguen de nuestra seguridad, alimentaci?n y abrigo.Lo mejor es independizarnos de esa idea y ¡emprender!

Quien se ha lanzado a la aventura conoce las recompensas de tener un negociopropio: son ilimitadas. Ser empleado ofrece retribuciones que escapan denuestro control, sin olvidar que en esta ?poca puede ser mucho mejor y,en ocasiones m?s f?cil, construir un negocio que conseguir unempleo. Aunque suene absurdo, hoy podemos decir que emplearse es un riesgo.¿Qui?n lo dir?a?

Al buen emprendedor

Entonces, de lo que se trata es de darnos cuenta que ser un emprendedor, enestos d?as, no es un lujo, sino un camino para satisfacer lasnecesidades materiales diarias. Y cada vez m?s personas coquetean conesta salida, porque lo han tenido que aprender. Yo, por ejemplo, a falta deempleo, aprend? que mi seguridad econ?mica no depend?a demis jefes ni de un puesto, sino de mi propio esfuerzo y visi?n, y pusemanos a la obra. Con todo y sus aristas, no me arrepiento.

Actualmente, el desempleo es un estado com?n, que ha estimulado latendencia del ser humano a ser autosuficiente, a regresar a nuestra naturalezaprimaria; quiz?s, regresar al modelo de la familia que vive de losproductos que cosecha en su propia granja, aunque con un plus: las novedadestecnol?gicas y las nuevas formas de vida se integran y transformannuestra percepci?n del mundo y la manera en que actuamos en ?l,ofreci?ndonos ventajas frente a las condiciones del pasado.

Inversi?n en tiempo

Entonces, si queremos ser emprendedores, debemos aprender a trabajar gratis, atener una buena idea y aprender a correr riesgos para aterrizarla.

Sin embargo, una idea de negocio exige tiempo para madurarla, para formar unequipo, para llegar a acuerdos, para concretar. Sin esta inversi?n detiempo para sentarse, con l?piz y cuaderno o en la computadora, adesarrollar, planear y analizar ese proyecto, es muy probable que el negocioque se emprendas tenga deficiencias no previstas y, por tanto, peligrosas parala salud del emprendimiento. Es decir, sin trabajo gratis, no hay negocio.

Antes del desempleo, emprende

Roberto Kiyosaki (autor de Padre rico, padre pobre, Time and MoneyNetwork Editions) sugiere mantener el puesto de trabajo, si se tiene, yemprender un negocio en el tiempo libre. Esta puede ser una forma muy coherentede ver las cosas ya que, para muchos, dejar la seguridad laboral implicadeshacerse de ideas preconcebidas heredadas de sus familias y escuelas. Sinembargo, si este cambio es progresivo, con disciplina y paciencia, el negocioque se construya, al cabo de unos años, comenzar? a dar frutos.

Un amigo me dijo: &flashquotMe est? yendo bien en mi empleo; lo pienso mantenerunos cinco años m?s, ahorrar? y empezar? unnegocio&flashquot. Aunque no me pareci? una mala idea, en mi opini?n,deber?a comenzar cuanto antes. El mundo camina muy aprisa como paraesperar cinco años para dar inicio a lo que ser? supropia fuentede ingresos, la realizaci?n de sus sueños. Es decir, mientrasm?s r?pido afines tu radar hacia las oportunidades de negocio,m?s pronto llegar? el momento.

La pr?ctica hace al maestro

Trabajar gratis se refiere al tiempo de siembra y del cuidado de ?sta,sin remuneraci?n. El pago vendr? despu?s, pero lo queimporta es el amor que se ponga en sembrar y en alimentar las aptitudes que setienen para ser autosuficiente financieramente. S?, la paciencia, es unavirtud de los emprendedores exitosos, ¡pract?cala!

Anthony Robbins, uno de los m?s reconocidos motivadores y asesor de lospresidentes estadounidenses durante 25 años, afirma que el conocimientollevado a la pr?ctica es poder y lo define como: &flashquotRealizar las cosas queuno se propone&flashquot. As?, la pr?ctica de invertir tu tiempo a pensaren grandes expectativas a mediano y largo plazos, har? cambiar decontexto y situarte en un camino independiente.

Tambi?n es fundamental aprender m?s sobre lo que no teenseñaron en la escuela, como es educaci?n financiera; asimismo,adentrarte en las ?reas con las que te involucras m?sdirectamente, como el trabajo en equipo, liderazgo, flujos de efectivo,adem?s de nociones de comunicaci?n al interior del negocio y conlos clientes. Investiga tambi?n sobre permisos, actas y en general laparte legal; y, por supuesto, estudia tu producto o servicio, el mercado y ladistribuci?n.

Sigue los pasos de Michell Dell, que trabaj? gratis en su dormitorio dela universidad y cre? una de las marcas de tecnolog?a m?simportante en el mundo, o bien, Thomas Alba Edison, que hizo diez mil intentosde bombillas antes de crear el foco. Y la lista puede seguir aunque, mejor,¿qu? te parece si comienzas a trabajar gratis en esa idea quetraes en mente? Es posible que logres, de una vez y para siempre, romper lamonoton?a de un empleo y lanzarte a bailar al ritmo que toca la nueva era.