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Cómo hacer una buena transición

Las transiciones pueden impulsar una empresa familiar, el secreto está en saber articularlas.
Cómo hacer una buena transición
Crédito: Depositphotos.com
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Llevar el mando de una empresa familiar de un día a otro por causas definitivas como la muerte del fundador no es sencillo: implica responsabilidad y un compromiso de sacar adelante lo que con tanto esfuerzo y dedicación logró el antecesor.

Tomar buenas decisiones que en un principio parecen drásticas no es arriesgado cuando se sabe hacia dónde vamos; un claro ejemplo de esto es la historia de los emprendedores Matías y Francisco Baños, quienes al morir su padre heredaron el timón de la empresa familiar.

 

El descubrimiento

 

Matías Baños Aguilar trabajaba en una fábrica de equipos para la verificación de la calidad en la industria de la construcción. Su primer puesto fue de vigilancia, pero su tenacidad lo impulsó a escalar peldaños: el siguiente fue el departamento de ventas donde adquirió mayor conocimiento del mercado.

Con más experiencia y conociendo a detalle el negocio, decidió darle alas a su espíritu emprendedor y en l979 fundó Myelco, empresa cuyo giro principal fue la fabricación, mantenimiento y servicio correctivo de equipos de laboratorio.

De un sector formado en aquel entonces por tres empresas, Myelco tenían el 30 por ciento del mercado. La demanda de sus productos y servicios creció gracias a la calidad, esto propicio un aumento en el número de productos que manejaban. En 1990 podían ofrecer un portafolio de 30 artículos.

 

La transición

 

En el transcurso de esos 11 años, la empresa ganó clientes y mercado, pero su estructura organizacional no respondía a las exigencias del momento: la apertura comercial demandaba profesionalización e innovación. Ante el panorama, así como el fallecimiento del fundador en el mismo año, puso a los hijos Matías y Francisco, al frente del negocio.

&flashquotHace 13 años, haciendo una proyección a futuro y ante el reto de sacar adelante la empresa de mi padre, nos proyectamos como los mejores; para ello nos enfocamos a nuevos procesos de producción e introducción de tecnología, así como a la comercialización de equipos y servicios&flashquot, señala Francisco Baños Hernández, director de producción.

 

Una nueva etapa

 

Con una visión fresca de negocios, empezaron a cambiar cosas en la empresa con el fin de hacerla crecer en un entorno cada vez más competitivo. Reconocieron que la administración que llevaba su padre, aunque había funcionado, no era la correcta y era necesario corregirla.

Crearon un nuevo organigrama que les permitió separar y delegar funciones, así como establecer jerarquías, ahora contaban con responsables de área; también implementaron la documentación de acciones y procesos, lo que condujo a la adopción de una cultura de calidad que llevaba implícita la innovación tecnológica constante.

La transición generacional y la apertura comercial propició que el negocio cambiara de nombre. Su nueva razón social y la que permanece a la fecha es Elvec, Equipo de Laboratorio para la Verificación de la Calidad.

En la época de la transición se contrató más personal para atender la demanda, puesto que su cartera de clientes aumentó de 30 a 150 e incrementó también la línea de comercialización con equipos importados complementarios a los producidos en su planta.

La evolución ha sido positiva, tanto que en los últimos diez años el portafolio de productos ha pasado de 30 a 100.

 

Nuevos proyectos

 

La evolución de Elvec ha planteado un nuevo reto: crecimiento del cien por ciento de su infraestructura para ampliar y mejorar las diferentes áreas del negocio.

Matías Baños asegura que el giro de la empresa después de la muerte de su padre fue lo mejor que pudieron haber hecho ya que le dieron una estructura moderna a su firma, permitiendo incrementar su producción en un 70 por ciento y sus ventas en un 300 por ciento.

El emprendedor reconoce la labor que hizo su padre y precisamente por eso era necesario hacer los cambios administrativos para que la empresa familiar creada en 1979 se mantuviera en el mercado.

"Hemos superados los retos económicos y de asimilación tecnológica que se han presentado", explica el director de producción y añade que eso no hubiera sido posible "si no hubiéramos tenido claro a dónde queríamos llegar", concluye.