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Para Verse Mejor

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Para Verse Mejor Para Verte Mejor... Un Inicio Sencillo

Para Verte Mejor...

Con la idea de que &flashquotsi los clientes no van a mi, yo iré a losclientes&flashquot, un empresario lanza una exitosa empresa

Por Alejandro Parra

Siempre es posible emprender un negocio exitoso. Sólo escuestión de pensarlo bien, atreverse y lanzarse en una aventuracomercial llena de posibilidades, retos, riesgos y logros.

El empresario mexicano, Miguel Ángel Herrera, contempló todo loanterior; se percató del nicho que le interesaba atacar; de lasestrategias que debía utilizar y se lanzó a montar una empresapor demás original y exitosa: Optivista, una clínica deoftalmología a domicilio.

Graduado como optometrista e innato hombre de negocios, Herrera nunca seimaginó a sí mismo contratado por una de las grandes firmas queprevalecen en el mercado, devengando un sueldo raquítico y, trabajandoen horarios que no le permitirían crecer dentro del organigrama.Valoró desde siempre su libertad, su tiempo y la absolutaresponsabilidad de sus actos profesionales.

Sabía también que a mucha gente no le gusta acudir a unespecialista, a menos que, por ejemplo, se le esté cayendo un diente oque ya no vea claramente la película desde la tercera fila.Concluyó que cualquier empleado o ejecutivo puede desempañarsemejor si tiene una buena visión, que además le evitaríaaccidentes y dolores de cabeza. Dedujo algo muy simple y práctico. &flashquotSiellos no pueden venir a mí, yo voy a ellos.&flashquot Y así, en 1994,surgió Optivista.

Un Inicio Sencillo

La empresa de Herrera constaba de apenas una caja de pruebas con todas lasgraduaciones necesarias (US$ 450), un armazón de pruebas (US$ 150),papelería, tarjetas de presentación, él mismo con suflamante bata blanca de mangas cortas (US$ 12), un asistente a quien pagaba unsalario mínimo y una cartera llena de prospectos de clientes.

Comenzó por promoverse tanto en el sector gubernamental como en lainiciativa privada, ya que la visión no tiene preferencias de ningunaíndole. La fórmula consistía en obtener un espacio bieniluminado, de no más de 15 metros cuadrados dentro de la empresa, llevartodo el instrumental médico, así como cerca de 200 armazonesimportados de todos tipos, tamaños y diseños, y practicarexámenes de la vista gratis para que una vez que el cliente seinteresara por encargar un trabajo óptico, darle todo el servicio yprofesionalismo posible.

Asimismo aplicó algo muy elemental y socorrido en el mundo del mercadeo:ofrecer el producto con un cómodo enganche y el resto, a crédito.

Además de abatir considerablemente los costos, tanto de las micas y loscristales como los de anteojos y lentes de contacto, ya que no tenía quepagar rentas desorbitadas de varios locales e inventarios desmedidos,podía ofrecer la misma calidad, garantías y selección dediseños, tintes y filtros que las grandes ópticas, pero a preciosmás bajos.

Herrera planeó un sistema de pagos muy sencillo a través de lasdirecciones de recursos humanos de las empresas que visitaba. El 30 por cientodel precio de la mercancía obtenida era pagado en un anticipo. Elrestante 70 por ciento se dividía en dos quincenas descontadas denómina.

Aquí logró que esas áreas de la empresa encuestión, vieran favorecida su propia imagen al ofrecer los servicios deOptivista como una promoción y prestación de la empresa. Todosquedaban contentos: los directores, los empleados y el propio Herrera.

Este empresario esgrimió un argumento que le ha funcionado de maravilla.Al día siguiente de dar el enganche, el empleado tiene sus anteojos olentes de contacto graduados. De esta manera el beneficio es directo y veloz.En la comodidad de sus oficinas y sin interferir en sus actividades másallá de 10 minutos, los clientes saben de inmediato cuál es lagraduación que necesitan.

Motivado por tan buenos resultados, concibió otra gran idea: llevar esteservicio a los familiares de su clientela hasta sus hogares. El éxitofue contundente.

Hoy en día, a sus 28 años de edad, sostiene un negocio propio yredituable, que consta de cinco cajas para pruebas, más de un millar dearmazones importados, así como instrumental optométrico paraatender a sus clientes, y sus ganancias netas mensuales alcanzan un pocomás de US$ 2,000; maneja su agenda y su vida como más leconviene.

Como podrás ver, de este sencillo caso se desprende una realidad: noimporta qué negocio pretendes iniciar; si echas mano de tu creatividad yofreces a tus clientes un valor agregado, verás tu empresa prosperar.