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Desorientado y reencontrado

Desorientado y reencontrado
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Desorientado y reencontrado La Disciplina Básica

La Disciplina Básica

Si ya te decidiste a trabajar desde casa, aprende a separar tus gastosfamiliares de aquellos que requiere tu negocio

Por Carlos Armida

De acuerdo con las cifras derivadas de la más reciente encuesta nacionalde empleo realizada por el Instituto Nacional de Estadística,Geografía e Informática (INEGI) de México, más del42 por ciento de la población ocupada en ese país realiza unaactividad laboral en su casa; ya sea como ambulante o en su vehículo.Esto significa que más de siete millones de mexicanos obtienen suingreso manejando su propio negocio, en su hogar.

Indudablemente, trabajar en casa tiene sus beneficios, pero tambiénpuede encerrar vicios que, a la larga, dañan tanto la actividadprofesional como las relaciones familiares.

Para desempeñar un trabajo desde casa de forma eficiente, quizálo primero que nos tenemos que plantear es cómo vamos a distribuirnuestro tiempo, ya que el simple hecho de permanecer en el hogar muchas horasno significa que estemos trabajando, hay que tener un horario y saberlocumplir. En segundo lugar, debemos asignar un área específicapara desempeñar nuestro trabajo y ahí concentrar nuestrosimplementos de trabajo. Y así como destinamos un lugar y establecemos unhorario, también hemos de asignar un &flashquotcosto&flashquot a nuestro sitio laboral.

Suponiendo que tenemos una pequeña empresa de consultoría queatendemos desde nuestra casa, ocupamos un sitio dentro de ella (puede ser unahabitación, el garage u otro). Este espacio tiene un costo, lo mismo quela luz y el teléfono que utilizamos. El hecho de que no tengamos querealizar un pago extra por esos servicios, no significa que no cuesten,así que no hay que confundir; esos gastos derivados del trabajo debenser absorbidos por nuestro negocio.

Alguien alguna vez me comentó que fabricaba galletas en casa y que eramuy buen negocio. Con el propósito de hacer una evaluación, lepregunté algunos datos y resultó que dentro de su &flashquotcontabilidad&flashquotno consideraba los siguientes aspectos: el consumo de gas, ya que era el de sucasa; la materia prima, pues la compraba junto con los víveres para lafamilia, y la mano de obra, puesto que la persona que le ayudaba tambiéntrabajaba al servicio de la casa.

Al revisar la forma cómo operaba el negocio, resultó que losgastos eran absorbidos o por el esposo o por los padres o por alguien, menospor el negocio. ¡Así todos los negocios son buenos!

Con el propósito de no mezclar la actividad laboral con la vidafamiliar, vale la pena asignar un costo al negocio y, de ser posible, que estecosto sea pagado. Si el negocio es bueno, debe tener la capacidad de pagarciertos gastos; si no puedes enfrentarlos, al paso de cierto tiempo,quizá lo que nosotros consideramos como buen negocio no lo sea tanto.Entonces convendría replantear nuestra estrategia.

Si tú eres uno de esos siete millones que trabajan desde casa o bienpiensas hacerlo pronto, recuerda que entre más claro tengas dóndetermina el negocio y comienza la parte personal, más fácil teserá llevar un estricto control de los gastos y, por lo tanto, lasutilidades que obtengas serán eso, utilidades, y no simplementeexcedentes de flujo.