Emprendedores

Una opción aromática

Una familia de emprendedores se lanza al negocio de los productos derivados de las plantas
Una opción aromática
Crédito: Depositphotos.com

Comenzó hace unos años como un jardín ornamental y a la fecha es una empresa que maneja más de 200 productos derivados de plantas: cosméticos, aceites esenciales para aromaterapia, productos para el hogar y regalos, papel reciclado, jabones herbales y de leche de cabra, entre muchos otros.

Se trata de la empresa Rosamarinus, propiedad de los hermanos Peláez Valdéz, que cuenta con más de 400 variedades de plantas traídas de todo el mundo y de los más diversos rincones de México. Estas plantas aromáticas, medicinales, comestibles y cosméticas son cuidadas personalmente por los dueños de la empresa.

Rosamarinus cuenta con un jardín de cinco mil metros cuadrados localizado en la ciudad mexicana de Cholula y éste acaba de recibir el título de Jardín Botánico.

En sus instalaciones, cuentan con un área de exhibición de 600 metros y una de producción de cuatro mil metros y emplea a 21 personas que son cuidadosamente capacitadas por los propios dueños en materia de investigación y procesamiento de plantas. "Hemos crecido de forma continua y consistente" afirma Eduardo Peláez, director de la empresa. Y agrega que, considerando que la única aportación que hicieron fue de 200 metros cuadrados de terreno para el jardín ornamental y su propio trabajo, las utilidades que obtienen son muy buenas (entre mil y 2 mil por ciento superiores a las de la fecha de su iniciación).

Detectando un Buen Producto

La historia de este negocio comenzó con la inquietud de Eloína Peláez Valdéz, quien tras estudiar un doctorado en Inglaterra, quedó impresionada con los hermosos jardines de aquel país. A su regreso, en la propiedad que compartía con sus hermanos en México, inició un jardín ornamental y, poco a poco, fue poblándolo con las más diversas especies de los lugares más recónditos del mundo. Cuando los hermanos tenían ya un jardín en funcionamiento, pensaron en hacerlo producir.

Primero, comenzaron por vender las plantas, pues allí se podían encontrar desde las más sencillas hasta las más sofisticadas. Sin embargo, como explica Eduardo Peláez, se dieron cuenta de que el negocio no estaba en la venta de plantas en sí, sino en los productos que de ellas se derivaran.

Así, se dieron a la tarea de estudiar e investigar las propiedades de todas las especies que tenían cultivadas. También se dedicaron a traer más especies y ejemplares de otros países. En 1993, determinaron aprovecharlas mediante su procesamiento y así elaborar diversos productos. La producción dio comienzo con la rama cosmética, donde quisieron aprovechar los beneficios que se derivan de muchas plantas.

Inicialmente produjeron un tónico facial para cutis delicado y un champú especial para pelo débil y maltratado. Empezaron a vender de manera rudimentaria, entre familiares y amigos. Al poco tiempo, las ventas se incrementaron, pues ya se había logrado la promoción através de las recomendaciones que sus clientes hacían a otraspersonas. "Esta es la mejor publicidad", afirma Peláez, "la que se realiza por recomendación, porque se basa en la calidad y eficacia del producto ya comprobadas". Ese fue el momento en que determinaron ciertas labores de promoción.

Iniciaron con el jardín abierto al público para visitas guiadas y compra de plantas. Los cosméticos requerían también de promoción, de manera que se abrió la tienda, que se encuentra en el local de la empresa, y dio comienzo la participación en ferias industriales y comerciales del estado de Puebla. En cada una de ellas, los propios hermanos instalaban y atendían un pequeño stand donde comercializaban su línea.

Crecimiento Saludable

Eduardo Peláez señala que Rosamarinus ha tenido un crecimiento saludable: "Hemos crecido naturalmente, poco a poco. Preferimos castigar nuestras ganancias a solicitar préstamos". Y explica a que gracias a que apostaron al crecimiento sin deudas, las crisis económicas del país no los ha golpeado como a muchas otras empresas pequeñas.

El éxito de sus productos cosméticos radica en que son una alternativa a las líneas tradicionales, muy altas en costo y cada vez más cuestionadas por el excesivo uso de químicos u otros aditamentos sintéticos. "En este renglón somos muy competitivos y tenemos gran demanda porque nuestras plantas son cultivadas de manera totalmente orgánica, no usamos ningún pesticida ni abono de tipo químico".

Sus productos carecen de conservadores y son totalmente naturales. Los hermanos han adoptado un concepto alternativo y holístico de la vida, que trasladan a sus productos. "Estamos totalmente convencidos de lo que estamos haciendo", dice. En busca de una diversificación mayor, los Peláez comenzaron a producir aceites para inhaloterapia, que requieren de la importación de aceites esenciales. Pero consideran que estos tampoco han repercutido en los precios, aunque los importen de otros países donde se producen. "Somos cuidadosos en este sentido, porque ya tenemos conquistado un nicho de mercado en el que queremos continuar. No queremos hacer productos de élite, sino que estos sean realmente una alternativa al alcance de todos los bolsillos".

Ya con una clientela formada, también se dieron a la fabricación de papel reciclado, al que agregan pétalos, tallos y hojas de plantas y flores. Este es el renglón que ha tenido mucho crecimiento en fechas recientes, de acuerdo con Peláez.

Actualmente tienen más de 50 tipos de papel para impresión o escritura, que distribuyen en los comercios para su venta al detalle, así como en grandes imprentas. La venta de estos productos se realiza en dos locales que se encuentran en grandes centros comerciales, una isla de venta en otro centro comercial, una tienda en la dirección donde se ubica la empresa y una cadena de vendedores minoristas; se busca cubrir puntos estratégicos.

Contacto

Rosamarinus, 6 Poniente 4709, Col. Aquiles Serdán 72140, Puebla,Pue. Tel./Fax MEX (52-2) 249-6146, Email: fincarosamarinus@hotmail.com