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El poder de la promoción

El poder de la promoción
Crédito: Depositphotos.com

El poder de la promoción El Poder de la Promoción Los Artículos Promocionales Los Incentivos Eligiendo al Proveedor Los Precios

El Poder de la Promoción

Aprende a utilizar los artículos publicitarios para recompensar a tusclientes y empleados

Por MieYun Lee

El poder de la palabra &flashquotgratis&flashquot es innegable. Y si opinas lo contrario, ve acualquier feria comercial. Observarás que si bien hay gente en lospuestos donde se exhiben los productos más novedosos, en aquellos donderegalan muestras se agolpan verdaderas multitudes.

Lo mismo puede decirse de un negocio con un programa de incentivos bienpensado: no pasa inadvertido el ambiente de buenos ánimos yproductividad en una oficina que recompensa a sus trabajadores por un trabajobien hecho.

Sin embargo, mientras que los beneficiarios de artículos promocionales ode incentivos en esencia los consideran &flashquotcosas gratis&flashquot, dichos obsequios sonbastante distintos entre sí. Los artículos publicitarios con tulogotipo impreso son productos en boga que se regalan a consumidores o clientespotenciales. Mouse pads, tazas, bolígrafos... cualquier cosadonde quepa tu logotipo se vale para dar y regalar. A la hora de elegir, lanaturaleza práctica o supercreativa del producto pasa a un segundoplano, pues todos los artículos promocionales cumplen un mismo fin:generar reconocimiento y aceptación de la marca, generalmente a un costomínimo.

Los incentivos laborales se utilizan, casi siempre, dentro de la empresa. Envez de ofrecer artículos promocionales a los clientes para estimular lacompra, se utilizan incentivos para recompensar a los empleados por trabajarduro y alcanzar sus metas. Los incentivos suelen ser más extravagantesque los productos promocionales y tienen por objeto demostrar aprecio hacia elempleado por su esfuerzo.

¿No son ambos una y la misma cosa? A veces. Aunque nunca leentregarías a un trabajador un cubito de notas por haber terminado bienun proyecto, es común ver que como aliciente se les dé sudaderaso camisetas con el logo de la empresa. Sin embargo, es mejor establecer unadiferencia entre los dos.

Los Artículos Promocionales

En lo referente a este tipo de mercancía, no hay reglas sobre quéregalar, siempre y cuando se tenga presente el objetivo de estas útilesherramientas: promocionar el producto.

¿Dónde se consigue este tipo de artículos? En realidad larazón de ser de muchos negocios es precisamente la creación deestos regalitos. Al hablar con los proveedores y hojear sus catálogos,no te sorprendas si te sientes abrumado por tantas páginas dedónde elegir. No obstante, hay que pensar estratégicamente yelegir el producto que en tu opinión lleve a la mente de la clientela elnombre y la misión de tu empresa.

Por ejemplo, si eres propietario de un negocio de servicios financieros quebusca aumentar la lealtad de sus clientes, una opción podría seruna calculadora solar de bolsillo. O si estás buscando atraer clientelareiterada a tu taller mecánico, puedes regalarles un manómetropara llantas que lleve impreso el logotipo y número telefónicodel negocio. Una opción popular para las empresas relacionadas conInternet es el mouse pad con logotipo y direcciónelectrónica. Los artículos promocionales de temporada son loschalecos con interior afelpado y las toallas de playa. Sin importar quéelijas, asegúrate de que el logo, slogan o mensaje de tu empresa quepabien.

Los Incentivos

Al igual que los artículos publicitarios, los incentivos tienen porobjeto promover un mensaje positivo dentro de la empresa. Si se manejanadecuadamente, suben la moral y la productividad al proporcionar a losempleados una meta tangible en la cual concentrarse dentro de losparámetros de su empleo. Los incentivos por cubrir una cuota de ventasvienen de inmediato a la mente, pero el aliciente adecuado puede motivar acualquier departamento de tu empresa, ya sea el de contabilidad o el deatención al cliente.

Como en el caso de los productos publicitarios, las opciones son muchas y lacreatividad cuenta. No seas aburrido al limitar las recompensas a merossímbolos tradicionales de reconocimiento como trofeos o placas. Lasrecompensas pueden ser mercancía, viajes, excursiones, monederoselectrónicos para compra en tiendas departamentales, incluso díaslibres. También puedes ofrecer incentivos grupales o un abanico deopciones para satisfacer los distintos gustos e intereses de tus empleados.

Elegir el incentivo adecuado no es tan sencillo como hojear un catálogo.En realidad, es más importante el tipo de programa que se establezca yla manera como se estructure. Eso determinará el tipo de aliciente quese ofrecerá. Si bien no es fácil pensar en un incentivo entérminos del programa anual típico, a veces es mejor querecompensar durante periodos breves.

Asimismo, el incentivo debe ser proporcional al esfuerzo realizado. Recompensartrimestralmente o por metas alcanzadas (como tantos o cuantos ingresos porventas o el cumplimiento con una fecha límite) tiene tanto sentido comoun programa anual y puede ser igualmente eficaz. Por supuesto, las recompensastrimestrales no tienen que ser tan extravagantes como los incentivos que seotorguen anualmente.

Al elegir un incentivo, considera que debe reflejar los gustos e intereses delos empleados, así como el grado de esfuerzo invertido. En el mismosentido, no querrás ofrecer un regalo que no pueda conseguirse deinmediato. Por ejemplo, no entusiasmes a tu equipo de mercadotecnia a trabajarhoras extras durante una semana para cumplir con una fecha límite si vasa ofrecerles un regalo que recibirán dentro de uno o dos meses. Esopuede ser desalentador e incluso afectar negativamente los esfuerzos futuros.La mayoría de los regalos, salvo unas cuantas excepciones (como losviajes), deberían recibirse en menos de 72 horas. De esa manera, esfácil establecer la relación regalo-recompensa.

El efectivo no es muy bien visto como incentivo. Los empleados lo consideranmás bien parte del salario que una recompensa. Peor aún,podrían llegar a darlo por sentado, de manera que hay que utilizar lasremuneraciones con buen juicio. Ofrecer un producto promocional como incentivopuede caer de plano en el mal gusto. Este tipo de mercancía no debeutilizarse como herramienta de mercadotecnia pues la idea es mostrar apreciopor la dedicación del empleado mediante una recompensa adecuada y no conuna muestra gratis. Si resulta obvio que no te esforzaste por encontrar elestímulo adecuado, tus empleados no lo apreciarán y el tiro tesaldrá por la culata.

Eligiendo al Proveedor

Trata de elegir un proveedor que colabore contigo; no al que sólomuestra un catálogo de productos. Los proveedores de renombre yútiles querrán comentar contigo cuál es el mejor productopara tu situación particular y deberán hacerte sugerenciascreativas.

Los proveedores de productos publicitarios se encargarán del proceso deproducción como, por ejemplo, imprimir el logotipo conforme a lasespecificaciones que tú indiques. Generalmente actúan comointermediarios, pues reciben la mercancía de un tercero. Cuando trabajescon el proveedor de tu preferencia, fíjate particularmente en laapariencia y la calidad de su artículo promocional, incluyendo laapariencia de tu logotipo. Deberán proporcionarte muestras para que lasinspecciones de primera mano antes de tomar una decisión definitiva.

Los proveedores tal vez ofrezcan una selección limitada de regalos o unavariedad de productos de otros proveedores para que tú elijas. Si tuproveedor tiene convenios con terceros, asegúrate de que el precio nosea superior al precio al menudeo.

Los Precios

La mayoría de las empresas que ofrecen mercancía publicitariarequieren alrededor de US$ 35 para elaborar las ilustraciones y exigen unpedido mínimo (normalmente unos cuantos cientos en el caso deartículos pequeños, y algo menos en el caso de artículosgrandes).

El precio varía dependiendo de la calidad y la cantidad; se puede pagarentre US$ 5 y US$ 20 por una camiseta, por ejemplo, dependiendo de si quieresmarcas conocidas y de cuántas deseas ordenar. Con respecto a los pedidosa granel, el precio por artículo se reduce conforme la cantidad aumenta.Sin importar cuál elijas, asegúrate de estar recibiendo lo mejorpor tu dinero.

Después de todo, ya sea una cachucha o un destapador, el producto finalrepresentará un símbolo tangible del mensaje de tu empresa.Conviértelo en algo que valga la pena conservar.

Con respecto a los incentivos, cómo comprarlos y cuánto gastardependerá del tipo de programa utilizado. Si tienes contratado unservicio de incentivos, puedes pagarles una cantidad global o con base en unsistema de puntos, y tu empleado puede elegir una recompensa de sucatálogo en línea. Utiliza estas cifras como punto de referencia:cuando se trate de un estímulo por ventas alcanzadas, el valor de larecompensa deberá oscilar más o menos entre 3 y 5 por ciento delingreso anual del participante; en un programa que no contemple ventas, esacifra baja a sólo 1 por ciento. Claro que tú conoces mejor quenadie tu presupuesto y a tus empleados.

Los productos promocionales y los incentivos han demostrado ser muy eficacespara promover un negocio dentro y fuera de los muros de la empresa. La partemás difícil para el empresario será incorporarlos alnegocio , o sea, decidirse por un producto o idea que se adapte mejor a laempresa y al presupuesto. No obstante, dedica el tiempo necesario para decidirinteligentemente qué ofrecer, y los beneficios se multiplicarán.