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El que no arriesga, no gana

El que no arriesga, no gana
Crédito: Depositphotos.com
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El que no arriesga, no gana El Que no Arriesga, no Gana Atrévete a Equivocarte

El Que no Arriesga, no Gana

Anímate a correr riesgos o arriésgate a quedarseatrás

Por Barry Farber

Hace varios años, me desvié de mi negocio principal cuandoinicié la comercialización sindicada del programa de radio con uncomediante de renombre mundial. Las cosas no salieron bien; arriesguégran parte del dinero que tanto trabajo me había costado ganar, yperdí. Sin embargo, lo que aprendí de esa experiencia y loscontactos que hice a la larga, me ayudaron a iniciar mi propio programa deradio, lo cual me ayudó a conseguir mi propio programa detelevisión y esto, a su vez, me proporcionó másvisibilidad y credibilidad. En conclusión, todo lo bueno cuesta.

El mundo está lleno de oportunidades buenas pero arriesgadas. Si nosconformamos con seguir el camino &flashquotseguro&flashquot todo el tiempo, nos arriesgamos aperder esas oportunidades. Correr un riesgo significa salir de la zonacómoda, adaptarse a los cambios e ir más allá de loestablecido. Hay cuatro maneras de hacerlo:

1. Enfócate en los tratos jugosos. Busca las cuentas importantesque consideres imposibles de conseguir. Tírale a los buenos contactos:presidentes, directores generales y participantes clave que puedan aprovechartus esfuerzos. Buscar un contrato jugoso es como plantar bambú: laplanta permanece bajo tierra cuatro años para brotar súbitamentey crecer en un solo día más de 30 centímetros. Aldía siguiente, crece otros 30 centímetros, y un díadespués, 30 más. En 100 días, la planta habrácrecido hasta 30 metros.

Así que, incluso si tu negocio redondo no se da de la noche a lamañana (puede requerir años de cuidados para que se concrete),una vez que empiece a florecer, cosecharás las recompensas. Y aunquecorras el riesgo de invertir tiempo, energía y dinero en ello, a lalarga recibirás grandes beneficios.

2. Sal de tu concha. No siempre es fácil decidir en quéinvertir nuestro tiempo y energía. Esto se debe, a que cada vez que lequitas algo de tiempo a la dirección y crecimiento de tu negocio,estás asumiendo un riesgo. Sin embargo, utilizar ese tiempo consabiduría puede redituar mucho valor. Un riesgo valioso es hacersetiempo para analizar otras industrias; estudiar cómo funciona laadministración en otros campos y cómo se venden otros productos;averiguar cómo se pueden aplicar los éxitos de otras industrias asu propio negocio. Arriesgar tiempo para estudiar lo que sucede fuera de tumundo te puede dar una perspectiva única que te distinguirá de lacompetencia.

3. Invierte en la gente, incluso si crees que no puedes costearlo. Haceunos años, un sondeo de las empresas con la fuerza de ventas másexitosa reveló que tenían un factor en común: incluso siel negocio (o la economía) estaba en malas condiciones, duplicaban supresupuesto para capacitación. En los momentos máscríticos, se arriesgaban a gastar más a cambio de un mayorbeneficio.

Atrévete a Equivocarte

Rick Yoswein, presidente de Alpha Business Machine Corp., sabe todo sobre elriesgo, el cual &flashquotes cuestión de buscar más allá de lo quese tiene, viendo a dónde se quiere ir y evaluando qué se va arequerir para llegar allí, y después, hacer el cálculo dela relación riesgo-recompensa.&flashquot Eso significa preguntarse si merece lapena hacer todo lo necesario para alcanzar esas metas. Yoswein, quienrecientemente invirtió US$ 250,000 para dar un giro de 180 grados a suempresa, afirma: &flashquotHay que capacitar y capacitar a la gente para ir al paso delos tiempos de cambio y las tecnologías&flashquot.

4. Atrévete a equivocarte. Carl Hamilton, escritor y columnistade uno de los principales periódicos de Suecia, es autor del libroAbsolut: Biography of a Bottle. &flashquotCuando Absolut introdujo su vodka enEstados Unidos, rompió todas las reglas. En primer lugar, los ejecutivosde la empresa querían que los estadounidenses tomaran vodka nadamás y nada menos que de Suecia. Después, se les ocurrióutilizar una botella transparente. Todo el mundo dijo que era una mala ideaporque sería difícil ver la botella en el anaquel, y menos cuandojusto detrás tuviera una botella de Smirnoff. Pero Absolut tuvoéxito al utilizar un enfoque nuevo y original.

La moraleja es que cuando desafiamos lo convencional, nos arriesgamos a serdefinidos como &flashquotel fulano que lo está haciendo mal&flashquot. Pero si tenemos feen lo que hacemos, hay que correr ese riesgo. Muchas veces en la vida tenemosque tomar decisiones difíciles y correr el riesgo de equivocarnos.Asumimos riesgos en cuanto al dinero, el tiempo y la energía.Sacrificamos una meta para alcanzar otra, pero los riesgos pueden calcularse detal manera que reditúen más que en aquellas veces cuandoperdemos. Cuando se pierde de vista el riesgo, se pierde de vista laoportunidad. Como dijo una vez la escritora Erica Jong: &flashquotLo cierto es que siuno no arriesga, el riesgo es aun mayor.&flashquot