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104 años con la llama encendida

104 años con la llama encendida
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104 años con la llama encendida 104 años con la llama encendida La mecha emprendedora Hay que echar chispas con orden Tecnología e innovación: para seguir encendidos Sabías que... Contacto

104 años con la llama encendida

Will & Baumer, un negocio familiar de fabricación de velas quecontinúa iluminando el mercado

Por Omar de Alba

En 1898 un joven emprendedor de origen alemán, Edmundo Muench,llegó a México proveniente de Estados Unidos con el fin de crearsu propio negocio. Tal como lo había hecho su padre en Nueva York unosaños atrás, Muench logró montar una fábrica develas a la que nombró Will & Baumer (http://www.will-baumer.com ).Hoy, su bisnieto, Anton Muench, cuenta la historia de esta empresa centenariaque actualmente produce 20 toneladas de velas a la semana, exporta 60 porciento de su producción a los cinco continentes y factura cerca de 35millones de dólares al año. Sin duda, una empresa de tresgeneraciones que siempre ha sabido mantener una vela encendida en el mercado deconsumo.

La mecha emprendedora

Las operaciones de la fábrica de velas comenzó en el patio de lacasa de Edmundo Muench preparándolas él mismo, utilizando el cebocomo la materia prima fundamental. En esa época, sus productos fueronrecibidos con beneplácito por los consumidores ya que además detratarse de artículos de primera necesidad, desde ese entonces ya sereconocía a los alemanes por la producción de velas de calidad.

Las ganancias que empezaron a llegar al bolsillo de Muench quien lasreinvirtió en la compra de un local que más tarde seconvertiría en la fábrica de velas más conocida deMéxico y el continente americano. Este alemán habíaencontrado en este territorio uno de los nichos de negocios másprósperos de la época: la iluminación a casashabitación y a las iglesias que, desde siempre han representando uno desus mejores clientes.

Sin embargo, el auge de Will & Baumer se vio interrumpido al tiempo que elempleo de la luz eléctrica, el carbón activado y otras formas deiluminación fueron conquistando el mercado. Edmundo Muenchadvirtió entonces que la gente comenzaba a encontrar sustitutos a lasvelas, hecho que desplomó sus precios y le provocó pensar enotras estrategias para que no esfumara la llama de su negocio.

&flashquotCuando el mercado comenzó a cambiar y las velas fueron sustituidas pordiversas formas de iluminación -principalmente luz eléctrica-,vino un reto que requería de ingenio y visión emprendedora:lograr que un producto que estaba siendo desplazado y para el que habíafuertes sustitutos en el mercado, pudiera sobrevivir a ese embate y hacer deWill & Baumer una empresa exitosa, con ganancias y fuente de empleos tanimportante como lo es hoy&flashquot, dice Anton.

Hay que echar chispas con orden

La solución de Edmundo Muench fue la diversificación delproducto. Sin descuidar la calidad que había establecido sus propiosparámetros (sus velas eran reconocidas pues en su preparaciónutilizaba cera de abeja), este emprendedor se centró en incluirpaulatinamente otros ingredientes y ofrecer diferentes tamaños y formasen sus productos.

Gracias a esta diversificación de materiales y presentaciones,través de los años la empresa ha conformado su actualcatálogo que contiene tres mil 508 distintos tipos de velas. A ello sesuma la calidad de sus insumos de fabricación, basados todos enproductos naturales que no emiten humo negro, con lo cual no afectan a quienesestén cerca de cada unidad encendida.

Para Anton Muench la diversificación es sólo uno de los pilaresque han sostenido a la empresa a través del tiempo. &flashquotCuando tienes tantacompetencia por productos sustitutos como ocurre con las velas, lo que hay quehacer es especializar la oferta y buscar nuevos nichos de mercado. Eso hicimosy ha sido una de las acciones que nos permitió salir adelante en unaépoca en que caía el consumo de velas junto con su precio.Comenzamos a detectar en dónde estaba el principal mercado para nuestroproducto&flashquot, dice

&flashquotOtra cosa importante que todo empresario debe considerar es que si surgealgún sustituto para su producto, entonces deben buscarse nuevos nichospara colocar el producto. En nuestro caso encontramos que el sector religioso yel de la decoración son nuestros grandes consumidores a nivel mundial ycon ellos hemos mantenido vigente a la empresa&flashquot, dice Muench.

Tecnología e innovación: para seguir encendidos

Ya en la década de los 30, a pesar de la electrificación, Will& Baumer contaba con maquinaria para fabricar las velas. Eran unos hornosde cera líquida donde se introducen cientos de veces las mechas hastaverse forradas de cera. Con esa tecnología pudieron incrementar suproducción, aminorar precios y atender nuevos mercados.

&flashquotHoy la tecnología que empleamos es de punta. Cada máquina parafabricar velas es única y se hace conforme a las necesidades y demandasdel producto. Tenemos máquinas compresoras para la cera pulverizada ylogramos un equilibrio entre la calidad de nuestros productos nacionales conlos que exportamos&flashquot.

Asimismo, para la familia Muench siempre ha sido importante lainnovación: entre sus creaciones cuentan con una veladora de envase deplástico de &flashquotalta seguridad&flashquot. &flashquotUn factor importante para cualquieremprendedor es innovar y ofrecer un producto cuya calidad, diseño yfuncionalidad sean únicos&flashquot, dice Anton.

Sabías que...

China es el mayor consumidor de velas en todo el mundo. Se considera que eso sedebe a que la población rural de esa nación, alrededor de 500millones de personas, no cuentan con luz eléctrica.

Contacto

Will & Baumer Clavel 224, Col. Atlampa, México DF 06450. Tel.5547-0230 y 5541-3014. Internet: http://www.willandbaumer.com ,http://www.will-baumer.com