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Pequeños EMPRENDEDORES

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Pequeños EMPRENDEDORES Pequeños EMPRENDEDORES La doble tarea Un gallo ganadero Alzando el vuelo Contactos

Pequeños EMPRENDEDORES

Hay quienes no esperan la mayoría de edad o a salir de la escuelapara abrir un negocio propio, la clave es lanzarse

Por Emilio Betech Rophie

Para emprender ninguna edad es demasiado temprana. Mientras que lamayoría de la gente asocia montar un negocio propio con la etapa adulta,hay quienes concretan esta acción cuando todavía no han dejadolas aulas escolares. Aquí tres ejemplos.

La doble tarea

Al salir de la preparatoria, Flavio Arturo Araiza decidió quequería poner un negocio propio: una papelería en elfraccionamiento mexiquense Bosques del Lago, cercano al Tecnológico deMonterrey, lugar en el que no faltaría clientela pues las empresas deese giro son bastante escasas en la zona.

Luego de asistir a expos del sector y elegir proveedores, en junio de 1999inauguró Papelería y Arte Dalí.

&flashquotLos ahorros que tenía no eran suficientes y mis papás meprestaron lo que faltaba. En total, invertimos 300 mil pesos&flashquot, recuerda Arturo,de 20 años de edad. Al poco tiempo de haber abierto su negocioingresó a la universidad, precisamente al tecnológico cercano asu casa.

Su ojo emprendedor no falló, pues en muy poco tiempo la clientela eranumerosa. Cuatro meses después de la inauguración ya habíaincluido servicios de estacionamiento y vigilancia.

&flashquotLa clave de mi negocio ha sido el trato personalizado con los clientes.Mientras estoy en la escuela mi mamá atiende el negocio y luego estamosjuntos por las tardes, entonces nuestros compradores se han convertido enconocidos, en amistades&flashquot, afirma.

La inversión inicial se recuperó a los 18 meses de la apertura.Ahora que ya pagó su préstamo, Flavio Arturo reinvierte la mayorparte de sus ganancias -que han crecido un 45 por ciento anual- pues legustaría abrir dos sucursales.

&flashquotCuando empiezas un negocio le pones atención como a un juguete nuevo yte alegras de no tener un jefe, pero después te cae el veinte de que deti depende que todo funcione,&flashquot confiesa Arturo. &flashquotMi mamá siempre me haapoyado con la papelería, pero es difícil no poder salir unmiércoles al cine porque hay que atender la empresa, hay que respetar elhorario, estar pendiente de tener la suficiente mercancía&flashquot.

Y no falta el asunto de las tareas: &flashquotCuando tengo mucha tarea sí se mepone difícil, porque aunque tengo computadora en el negocio no tengotiempo de hacer todo y hay que llegar en las noches a la casa a seguirle&flashquot,afirma. Pero incluso esas desveladas no son justificación paradespertarse tarde, ya que hay que abrir a las 6:45 de la mañana.¿Vale la pena tanto esfuerzo? &flashquotSeguro que sí, es muysatisfactorio&flashquot, concluye.

Un gallo ganadero

Desde hace seis años, Joaquín Gallo tiene su negocio de borregospara crianza y venta de machos para barbacoa.

En febrero de 1995 en Huehuetoca, Estado de México, Joaquínempezó su negocio con dos borregas y un semental, regalos de su abueloen su cumpleaños número 12. Luego de criar algunas cabezas y dereinvertir, durante cuatro años el producto de la venta de los animalesque criaba, logró reunir una cantidad suficiente para importar unsemental de Massachussets, tener este animal ha incrementado la calidad de supie de cría y por lo tanto se ha visto en la posibilidad vender aprecios más elevados. Durante el verano de 1998, Joaquínasistió a una universidad agrícola en Canadá para aprendermás de crianza y recorrer ranchos de borregos.

Hoy, seis años después de haber recibido de regalo aquellos tresprimeros ejemplares, cuenta con 100 son borregas de vientre y 150 animalesmás, entre sementales y crías. Esto le permite vender alrededorde 150 borregos al año. En 1999 tuvo utilidades por 30 mil pesos y 2000lo terminó con 50 mil.

De lunes a viernes estudia Derecho en el Instituto TecnológicoAutónomo de México (ITAM) y los fines de semana se encarga de losborregos.

&flashquotCuando se planee abrir un negocio no hay que pensar que va a ganarse muchodinero desde el principio, hay que trabajarlo mucho primero. Otra cosa querecomiendo a quienes empiezan y son jóvenes es que estudien algo pueseso siempre ayuda a la empresa y también hace que se tengan másopciones en la manga&flashquot, dice el emprendedor de 18 años de edad y agrega&flashquotHay muchas oportunidades en los ranchos. Les recomiendo que vayan a varios yobserven qué parcela de tierra, maquinaria, animales, bodega o cajonesde abeja están descuidados y le propongan al dueño trabajarlos yasí darían el primer paso en este campo&flashquot.

¿Qué le ha dejado a Joaquín la experiencia de emprender atan temprana edad? &flashquotTener un negocio desde muy joven te involucra con la vidareal, te hace ser organizado y responsable y te puede dar un poco de dineropara ahorrar y gastar&flashquot, afirma.

Alzando el vuelo

Juan Pablo Calzada Zubiría tiene 21 años de edad y dosnegocios.

El primero es la empresa JUPAC, dedicada a la engorda de ganado porcino y sucomercialización. El otro es

Ya Lávame, servicio rápido de limpieza de automóviles.

Este emprendedor comenzó su primer negocio al salir de la primaria,cuando tenía 12 años de edad. En ese verano invirtió susahorros de toda su vida, cinco mil pesos, en la construcción de ungallinero para 150 aves, la compra de 50 animales (la suma entre gallos ygallinas) y alimentos para todos. Una vez que comenzó laproducción de huevos, fue a venderlos de casa en casa.

&flashquotSupuse que a la gente le daría gusto comprarle mercancía a unniño que tenía un negocio propio. Y no me equivoqué,pronto tenía más clientes que producción&flashquot, recuerda.

Reinvirtió las ganancias y compró 100 gallinas más. Elnegocio siguió creciendo y pronto algunos de sus amigos comenzaron aayudarle a vender.

&flashquotCuando vi que seguíamos creciendo, le pedí financiamiento a mipadre para construir en un terreno prestado otro gallinero, esta vez para tresmil gallinas. Así le hice y pronto registraba ventas hasta por 20 milhuevos a la semana&flashquot.

Conservó el negocio por cuatro años, hasta que ya en lapreparatoria notó que la zona de Yautepec, Morelos, era propicia paraproducir y comercializar ganado porcino. Así, JUPAC cambió degiro y obtuvo otro financiamiento paterno para montar una granja porcina.

Al cierre del año pasado el negocio estuvo muy cerca de superar elmillón de pesos en ventas, cifra muy superior a los 25 mil pesos con losque cerró su primer año de operación. JUPAC mantieneaproximadamente 17 por ciento de ganado porcino que se produce y vende dentrode la zona. Su producción se logra vender 25 por ciento por arriba delprecio del mercado. En un futuro no muy lejano, Calzada diversificará elnegocio al manejar líneas de embutidos.

Pero la inquietud emprendedora no termina aquí. Juan Pablo estudiaadministración de empresas en el ITAM y ahí se dio cuenta quesería un buen negocio integrar un centro de lavado para coches en lacercanía de la escuela. Así nació el concepto de YaLávame, que consiste básicamente en una bomba de agua operada pordos personas que permite lavar el coche rápidamente y sin desperdiciodel líquido. A un año de su apertura, Ya Lávame habrindado servicio a más de 12 mil vehículos.

&flashquotHay muchas oportunidades de negocio. Puede ya existir un producto, peroexisten mil factores a su alrededor que pueden hacerlo muy diferente y esasvariables son las que pueden crear una nueva percepción del productopara cualquier cliente. Quien logre verlo así tiene en frente el chancede abrir su empresa&flashquot, concluye Juan Pablo.

Quede asentado que la corta edad, la falta de capital y de experiencia no sonpretextos para posponer el momento de emprender.

Contactos

JUPAC, Tel. (5) 681-6945, Fax (5) 595-6893, E-mail:Jp.calzada@laburbuja.com