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Adquiere experiencia de la experiencia

Adquiere experiencia de la experiencia
Crédito: Depositphotos.com

Adquiere experiencia de la experiencia Adquiere experiencia de la experiencia Sin clientes no hay negocio Sólo dinero bueno al bueno No confíes, confirma Contactos

Adquiere experiencia de la experiencia

Hablan quienes ya pasaron la prueba de adquirir una empresa en marcha

Por Adriana Reyes

La ilusión de comprar un negocio no debe cegar a quien lo adquiere. Tepresentamos algunas vivencias que te ayudarán a hacer el equilibrio a lahora de la decisión.

Sin clientes no hay negocio

Socorro Sereno tenía un objetivo en mente: manejar una estéticapropia. Por eso, mientras trabajaba como secretaria, estudió cultora debelleza y ahorraba todo lo que podía para cumplir sus metas.

En 1994 ya estaba preparada profesional y financieramente para concretar sudeseo. Empezó a buscar locales, mobiliario y personal. Justamente en esabúsqueda se topo con la posibilidad de comprar una estética queya estaba en marcha.

&flashquotLa dueña del negocio era conocida de una amiga mía.Averigüé acerca de la estética: desde cuándoexistía, si tenía clientes, cuáles eran los precios de losdiferentes servicios por el rumbo. También pregunté acerca de losmotivos de la venta&flashquot, dice Sereno.

Todo pintaba bien. La dueña dejaba el negocio porque se iba con sufamilia a vivir a la provincia. Después de algunas pláticas,Sereno se convenció de comprar esa estética pues, ademásde la investigación que llevó a cabo, &flashquotla dueña me propusoquedarse conmigo unos diez días para presentarme a sus clientes. Laparte de empezar con clientes y personal con experiencia fue lo que mepareció más atractivo y me hizo inclinarme por la compra&flashquot.

Esta emprendedora estuvo conforme con el precio que pagó por el negociopues no obstante que ya tenía clientela, había visto que laadquisición de mobiliario nuevo resultaba más caro, ademásdel riesgo que representaba tomar un local para probar suerte.

Cuenta que para sostener a la clientela y atraer gente nueva, su mayor reto fueofrecer un servicio mejor que el que impartía la anterior propietaria.&flashquotFue un año de atender personalmente a todos los clientes posibles a lolargo de toda la jornada, todo el tiempo, seis días a la semana. Pero elesfuerzo valió la pena pues el negocio que siempre quise estaba enfuncionamiento y la clientela nunca faltó&flashquot.

Dado que se confirmó el éxito del local, un añodespués en la misma colonia comenzaron a abrir otros salones de belleza.Para Sereno fue una señal hacia nuevos rumbos: &flashquotDecidí vender elnegocio en el momento que todo marchaba bien y era muy atractivo. Así lohice y menos de tres meses después compré otra estéticaque conservé dos años. Esta vez fue menos difícil operarel negocio pues ya conocía cómo funcionaba&flashquot, comenta.

Igual que la vez anterior esperó a que todo fuera viento en popa ydecidió vender de nuevo, esta vez a una pareja de jubilados. &flashquotLo hicepor dos razones: una es que la estética me demandaba mucho tiempo puesla mayor parte de las clientas prefería que fuera yo quien las atendierapersonalmente y la segunda razón es que yo empecé en un negociode multinivel en el que me va muy bien. Por eso opté por vender laestética y dedicarme de lleno a mi segunda actividad. Me quedécon mis clientas favoritas y ahora las atiendo a domicilio&flashquot.

Para Sereno comprar empresas en marcha es la mejor opción paraemprender.

&flashquotEn el momento en que me canse de las ventas y quiera dedicar nuevamente elcien por ciento de mi atención a un negocio, vuelvo a comprar unaestética. Para mí la clave está en asegurarse que se quedeuna buena cartera de clientes&flashquot, aseveró.

Sólo dinero bueno al bueno

Textiles del Sureste es una empresa que fabrica telas artesanales sobre pedido.Tenía prestigio de ofrecer productos de calidad, por lo que con pocapromoción atraía a muchos clientes (especialmente europeos); lapublicidad estaba a cargo de su clientela satisfecha.

En el mejor momento de la compañía, Simón Anguiano, supropietario, decidió que era momento de ampliar el negocio y supo que enel Sureste de México se vendía a un precio muy económicouna compañía de su mismo giro. El precio era tan atractivo y susganas de crecer tan fuertes que, en menos de una semana, decidiócomprarla.

&flashquotNunca pregunté por qué vendía; no investigué lahistoria del negocio; no vi los libros, los números... nada.Decidí comprar sin saber nada&flashquot, comenta.

Al poco tiempo de comprar tuvo que invertir capital en actualizar lamaquinaria, indemnizar a empleados y pagar multas de mucho tiempo atrás.&flashquotEl mal manejo de los anteriores dueños lo tuve que pagar yo. Reza eldicho que no hay que meterle dinero bueno al malo, yo hice lo contrario ycuando me di cuenta ya estaba exprimiedo Textiles del Sureste, que fundéen 1966. Decidí cerrar la nueva empresa pues no tenía remedio&flashquot,indica Anguiano.

¿Hoy qué cambiaría de esta historia este emprendedor?¿En qué se fijaría para evitar el triste desenlace?

&flashquotInvestigaría a fondo la empresa. Si lo hubiera hecho no lahabría comprado&flashquot, respondió y agregó que tuvo una buenaseñal en el camino, aunque no la valoró a tiempo. Uno de susclientes alguna vez había comprado a la empresa del Sureste porque ellosofrecían mejores precios, pero decidió no repetir la compra puesle habían dado productos de mala calidad y nunca atendieron sureclamo.

&flashquotPreguntar a los clientes es una forma de saber cómo se estácomportando la empresa. Pero lo más importante es investigar ampliamenteantes de comprar&flashquot, concluyó.

No confíes, confirma

Arturo Ibarrola fue empleado hasta 1985. Trabajaba en Banamex Casa de Bolsa.Renunció porque ya no podía ascender profesionalmente en esaempresa.

Dejó el empleo sin ninguna opción de trabajo, pero con la idea detener un negocio propio. Así contactó a Guillermo DelgadoHerreroz, corredor de empresas, quien le informó de la venta de unlaboratorio fotográfico. El capital de Arturo no era suficiente para laadquisición así es que se asoció con otros inversionistaspara comprar el laboratorio.

Lograron elevar las ventas del negocio en los siguientes cinco años; lostiempos eran bonanza, tanto que se presentó un comprador, ofrecióuna cantidad atractiva e Ibarrola decidió venderlo para aprovechar esaoportunidad.

Después buscó otro negocio, encontró uno de pegamentos yluego de siete años también lo vendió. A diferencia delprimero, este lo vendió &flashquotpor malo&flashquot.

Convencido de su desarrollo empresarial, Arturo se dio a la búsqueda deotra empresa, esta vez encontró un laboratorio de material decuraciones, su compañía actual.

De 1985, año en que compró su primera empresa en marcha, laslecciones han sido muchas. Con el laboratorio fotográficoaprendió que es cierto el dicho que afirma &flashquotCuando te compran, vende&flashquot.

Del segundo negocio comenta: &flashquotNo fue bueno. No hice un análisisprofundo; no observé el crecimiento ni la competencia, noaverigüé qué clase de clientes tenía; confíeen lo que me dijeron de la empresa y no fue suficiente&flashquot.

Este emprendedor te recomienda:

* Estudiar las cifras del negocio (los números al interior de laempresa).

* Vigilar los inventarios (ahí se pueden estar escondiendopérdidas o utilidades; es importante verificar que no haya materialobsoleto).

* Revisar las cuentas por cobrar.

* Confirmar que no hayan gastos excesivos, ni sueldos exagerados. Que todos losgastos estén incluidos. Puede ocurrir, por ejemplo, que no se considerela renta del local y cuando se adquiere la empresa se tiene que pagar porque ellocal era del antiguo dueño. Esta situación puede representardiferencias en los cálculos del comprador.

Contactos

Socorro Sereno, Tel. (2) 157-3158

Simón Anguiano, Tel. (9) 675-0060

Arturo Ibarrola, Tel. (5) 564-8628 y (5) 812-4601