De medio tiempo

Sigue al rebaño

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Dos emprendedores te dicen cómo y por qué la cría deborregos es un buen negocio

Por Jorge Andrés Gómez Pineda

Marcos Rayón es un ejidatario de Santa María Ahuacatitlán,en Cuernavaca, que hace tres años se inició en la ovinocultura.Comenzó su negocio con una docena de borregas y hoy en día tieneun rebaño de 100 animales que ya le generan ingresos constantes debido aque los ovinos permiten vender todo... hasta su excremento que se usa comoabono.

Una hembra de aproximadamente siete meses, edad en que está lista parareproducirse por primera vez (se les llama &flashquotprimala&flashquot), Marcos la vende en mil500 pesos (US$158). También ha comenzado a vender algunos sementales entres mil 400 pesos, porque no desea que permanezca el mismo macho en elrebaño ante la posibilidad de que preñe a sus propiascrías y ello traiga consigo problemas genéticos.

Su idea es sumar 200 vientres (hembras productivas) y seguir sacando provechode la venta de todos los subproductos, incluida la elaboración debarbacoa por cuya preparación cobra 350 pesos (US$37) por animal; claroestá, luego de que le pagan cada borrego vivo a razón de 24 pesos(US$2.5) el kilo.

Las pieles en crudo las vende, según la calidad, desde seis pesos elkilogramo. Curtidas pueden costar unos 70 pesos (US$7.3) en promedio por lapieza completa.

Con la misma oportunidad

Otro emprendedor que ya hizo la prueba y está convencido de losbeneficios económicos que genera la ovinocultura es Sergio ÁvilaCastañeda, quien se inició en el negocio hace apenas unaño y medio cuando se animó a comprar diez borregas primalas deocho meses de edad. Luego adquirió dos machos (un Katadin y un BlackBelly).

Ávila se estableció en el poblado de Tlatempa, municipio deOcuilán de Arteaga, en el Estado de México, y al comprobar queentre él y su esposa, después de las ocupaciones laborales deambos, tenían tiempo para atender a los borregos, compró diezvientres más, después otras 41 hembras hasta totalizar 61.

El ahora granjero organizó al rebaño en cuatro corrales quemantiene en constante rotación de acuerdo con la etapa reproductiva delos animales: hembras vacías, hembras gestantes, hembras lactantes ymachos.

La idea de abandonar su empleo actual en una dependencia gubernamental paradedicarse de tiempo completo a la ovinocultura, ya empezó a dar devueltas en la cabeza de Ávila, pues está convencido que puedesuperar sus ingresos actuales mediante la crianza de borregos pelibuey.

En su pequeña granja ya espera &flashquotnietos&flashquot de las primeras borregas quellegaron en diciembre de 1999. También ya vendió un primer lotede corderos machos nacidos en su granja a un precio de 22 pesos (US$2.3) elkilogramo en pie e iban pesando en promedio 36 kilogramos cada animal almomento de subirlos a la báscula.

La dieta de los animales consiste en avena forrajera picada &flashquota libre acceso&flashquotasí como llevarlos a pastar diario. Además, les suministra 100gramos de alimento balanceado comercial por cabeza; que en el caso de lashembras gestantes se incrementa a 200 gramos y a 250 gramos para las lactantes.Todo ello sin faltar las sales minerales, indispensables en laalimentación ovina.

En la comida de cada borrego, Ávila gasta en promedio 1.70 pesos, yexplica: &flashquotSi se toma en cuenta que se requieren diez kilos de alimento paraproducir un kilo de borrego, todavía hay un margen a favor de cincopesos por kilogramo en pie&flashquot. La operación es sencilla: diez kilos dealimento multiplicado por 1.7 pesos totaliza 17 pesos de costo, pero el preciodel kilo de borrego es de 24 pesos.

Como medida preventiva de enfermedades, aconseja aplicar una Bacterina Doble,para evitar Septicemia y Pasteurelosis, así como desparasitar cada tresmeses a través de diferentes medicamentos. De paso, cada vez que vacunao desparasita a su rebaño administra un complejo vitamínico A, Dy E.

Por su parte, Víctor Arroyo Levaro, tras cuatro años dedicados ala ovinocultura, indica que jamás ha pensado echarse para atrás.&flashquotAl contrario, mi meta es llegar a 400 borregas en plena producción para2003, todas ellas surgidas de aquí mismo&flashquot, asegura.

Revela que antes se afanaba en criar vacas lecheras pero nunca le fue bien,aparte de &flashquotQue cada vez la gente es más exquisita y pide lechelight y esa no se le puede ordeñar a las vacas&flashquot, dicebromeando.

Arroyo contagia de optimismo a quien le pregunta por su éxito comoovinocultor. Afirma que no ha escatimado en aprender todos los días y entodas partes. En ese sentido, muestra orgulloso algunas instalaciones queél diseñó fijándose en algunas revistas campiranasestadounidenses, como un corral que llama &flashquotEl Kínder&flashquot en donde loscorderos más pequeños aprenden a no desperdiciar el alimentobalanceado mientras lo consumen.

Contactos

Ing. Luis Sánchez Mejorada Porras

Director Gral. deAgroindustrias y Microempresas Rurales del Gobierno de Morelos

Av.Atlacomulco # 55; Col. Cantarranas, Cuernavaca, Morelos.

Tel. (7) 312-1639 y(7) 314-4999, Ext. 123

Vicente Arroyo Levaro

Criador de borregos Pelibuey y BlackBelly

Rancho &flashquotLos Arroyo&flashquot; Ejido de Chipitlán, Morelos.

Tel. (7)312-2445 y (7) 327-4155