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Hay que saber crecer

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Crédito: Depositphotos.com
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Hay que saber crecer Hay que saber crecer Balance y equilibrio Riesgo de corto circuito

Hay que saber crecer

Cómo detectar los malos síntomas en tu empresa para evitar quedesarrolle enfermedades que pueden ser mortales

Por Bernardo Schlam

Seguramente te ha tocado ver alguna compañías hiperactivasque, con el afán de crecer, terminan en el cementerio. Estasituación se presenta principalmente en las pequeñas empresas endonde todo es agitación: los teléfonos suenan sin reposo, losclientes reclaman el servicio que les prometieron, los vendedores quieren quese surtan sus ventas, las secretarias suplican o amenazan a los proveedorespara que surtan los pedidos pendientes. Todo asunto, aún el másinsignificante, se maneja con un sentido de urgencia.

Un negocio hiperactivo nunca tiene mercancía suficiente para surtirlos muchos pedidos que le llegan todos los días. Casi nunca puede pagara sus proveedores en la fecha de pago convenida y no puede aprovechar losdescuentos por pronto pago. Siempre hacen a los cobradores dar varias vueltas yfinalmente les paga con un cheque postfechado. Asimismo, tiene arduos problemaspara cobrar, ya que por su gran volumen de ventas, no puede haceranálisis exhaustivos de crédito para sus clientes.

¿Le parece que esta descripción es la imagen del éxito?En realidad no lo es. Por el contrario, si los representantes de un bancovisitaran la empresa lenegaría un crédito pues seguramente tomarían en cuenta elalto riesgo que refleja: no ha sabido crecer y en cualquier momento la grancantidad de trabajo terminará por aplastarla.

Las empresas son entidades vivas y, al igual que cualquier organismo, soncapaces de hacer esfuerzos hasta un cierto límite. Cuando un negociotrabaja a marchas forzadas, los síntomas que presenta son incumplimientocon los proveedores y acreedores, así como un personal agotado,descontento y con bajos niveles de productividad. A ese ritmo, si no se tomanmedidas oportunas, comenzará a desarrollar una serie de enfermedades quepueden llegar a ser mortales.

Balance y equilibrio

En el ambiente emprendedor constantemente se da la creencia de que todo lo quese necesita para triunfar son ventas, ya que las utilidades no son másque una consecuencia de éstas. Evidentemente, el propósito detodo negocio es obtener utilidades pero éstas solamente pueden lograrsemediante la venta de sus productos y servicios en el volumen y al precioadecuados. Mientras la venta no exceda de un volumen mínimo --el puntode equilibrio-- la empresa no empezará a generar utilidades. Cuandoalcance su punto de equilibrio y lo supere, las utilidades aumentaránrápidamente.

Hasta aquí vamos bien. El error comienza cuando se considera que lasventas pueden crecer indefinidamente sin incrementar, al mismo tiempo, lainfraestructura y el personal que integran al negocio, elementos que son labase de sustentación de la empresa, también conocida como capitalneto.

Las ventas no representan más que uno de los factores de larelación comercial. El otro factor es el capital neto de la empresa.Ambos elementos, ventas y capital neto, están obligados a mantener unequilibrio estable, quiéralo o no la empresa , ya que sóloasí podrá darse un sano crecimiento.

Cuando la estructura del negocio rompe el equilibrio, pierde el apoyo de uncapital sólidamente arraigado y entra a un territorio muy peligroso. Esel momento en el que como emprendedor, deberás tomar medidasdrásticas.

Riesgo de corto circuito

¿Cómo saber que una empresa ya ha roto su equilibrio? Cuando, porejemplo, se ve en la necesidad de reducir sus períodos de cobro pues haconcedido demasiados créditos o los plazos de sus líneas definanciamiento han sido muy largos (mucha gente debe dinero al negocio y laempresa no tiene efectivo).

La falta de liquidez es otro indicador. Hay empresas que tienen que venderparte de sus activos, maquinaria, por ejemplo, para tener algo de efectivo ycubrir sus gastos inmediatos. Luego deben arrendar equipo para seguirfuncionando.

También puede detectarse cuando tiene muchas deudas. Ha abusado delcrédito que le conceden sus proveedores y muchos de ellos ya no quierendarle mercancía si no se les paga anticipadamente y en efectivo.

Cuando se llega a este punto no hay más que dos soluciones: aumentar elcapital neto o bajar las ventas.

Para aumentar el personal y la infraestructura de la empresa es necesarioatraer socios o inversionistas. Esta opción tiene desventajas: implicatiempo de búsqueda de ese capital y, mientras tanto, transcurre eltiempo y crece el problema. Además, si llevas más gente a lacabecera del negocio hay un riesgo de pérdida del controladministrativo.

Si no es posible incrementar el capital social, no queda más remedio quebaja el volumen de ventas. Esto puede hacerse mediante la venta selectiva:eliminando los clientes no lucrativos y concentrándose en los clientesrentables. De esta manera, aún con un menor volumen de ventas,podrás obtener mejores utilidades. Si éstas se retienen en elnegocio podrá incrementarse la operación en una forma pausada,sin precipitación, para que no se vuelva a repetir la historia.

Vigila que el crecimiento de tu empresa sea armónico. El riesgo dellevar una sobrecarga es un cortocircuito. Emprende con sabiduría.