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Café con Aroma de Negocios

Un par de emprendedores en Jalisco reinventa -con mucho éxito- el concepto del bar tradicional.
Café con Aroma de Negocios
Crédito: Depositphotos.com
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Bares? Sí, en todos lados existen y de todos tipos... y, por supuesto, clientes que los abarrotan., entonces ¿es negocio poner un bar? Alejandro Avelar, de 30 años y su amigo Gerardo Sánchez demuestran que sí al descubrir un peculiar y jugoso nicho en el negocio de los bares. La idea surgió cuando esta dupla, en su época de estudiantes de administración y mercadotecnia, gustaban de tomar una cerveza después de clases, pero notaron que no era lo mismo oír: "estos cuates siempre se van a un café", que "estos cuates se van al bar".

Y aquí fue precisamente en donde estos entrepreneurs encontraron el negocio: cambiaron la percepción de las personas frente a lo que se reconoce un bar como tal a través de la creación de un concepto de café-bar; un lugar al que cualquier persona puede asistir para tomar una copa sin "ser mal visto".

El Inicio

Una vez que Avelar terminó su carrera, en 1990, empezó a trabajar. Primero a cargo de la administración de un rancho agro-ganadero de su padre. Después, ansioso por descubrir de qué se trataban las franquicias, operó Romanos Pizzas, una cadena de pizerías con servicio a domicilio en la ciudad de Guadalajara.

Pero, en su paso por esta franquicia, se le presentó la oportunidad de rentar un local en la Gran Plaza de Guadalajara. "Para darle forma al café-bar que tenía en mente necesitaba un lugar común para todos... un centro comercial", dice Avelar.

Con una inversión inicial de US$100,000, que Avelar, Sánchez y tres socios más consiguieron a través de préstamos, arrancaron el primer establecimiento, un café-bar que desde su inicio impactó a sus clientes no sólo por su decoración, sino por el concepto que representaba: mientras que alguien toma una taza de café y una rebanada de pastel, su acompañante puede pedir sólo una cuba libre.

Este nuevo negocio funcionó y Avelar decidió traspasar los locales de las pizerías pues "...llegó un momento en el que el café-bar vendía más que las cinco pizerías juntas"

La Plaza San Agustín en Monterrey fue el segundo lugar en donde Hippos Café logró éxito a través de una sociedad con Ignacio Montemayor quien participó con el 50 por ciento de la inversión y el resto los socios de Guadalajara. Pero el arduo trabajo que había en su primer Hippos y la gran distancia con Monterrey, provocó que Avelar y sus socios vendieran su parte a Montemayor, estableciendo sólo un acuerdo de uso y supervisión de marca.

El éxito con su primer concepto llevó a este par de emprendedores a pensar de qué manera podían aprovechar el nicho y en diciembre de 1997 abrieron una nueva categoría en cafés-bar, enfocados a atender a los mercados de las pequeñas plazas y aeropuertos. Paparatzzi es el nombre del "café-bar exterior", denominado por sus propietarios yque diseñaron con la idea de ser un lugar más pequeño y con el piso de venta totalmente en el exterior.

Hoy, a cuatro años de la apertura del primer establecimiento, que contaba con 15 empleados, se han inaugurado siete más (seis cafés-bar y un restaurante) que dan un total de 150 empleados, lo cual refleja el gran crecimiento de este novedoso concepto. Avelar reconoce que el crecimiento desmedido de las empresas puede ser muy riesgoso, para él lo importante no es crecer por crecer, sino crecer sanamente y con rentabilidad uniforme en todos sus locales. Hoy en día, este emprendedor enfrenta las adversidades del crecimiento y su reto es canalizarlo ordenadamente a través de un corporativo que guíe y coordine los diversos frentes del negocio.

El futuro es prometedor para esta empresa que vende actualmente US$3 millones anuales, pues se tiene en puerta la apertura de tres cafés-bar en tres nuevas plazas: ciudad de México, Cabo San Lucas y más adelante en Denver, Colorado.

Contacto

Operadora Bacu, Simón Bolívar 229, Col. Americana 44100, Guadalajara, Jalisco. Tel. MEX (52-3) 630-0608