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Cómo hacer la visión de la empresa

Te compartimos algunos básicos para crear una visión que establezca el rumbo de tu negocio.
Cómo hacer la visión de la empresa
Crédito: Depositphotos.com

Seguramente tú, al igual que muchos otros entrepreneurs, visualizas el éxito organizacional partiendo de algunos supuestos que se transformanen deseos y que deben ir seguidos de una acción, aunque en muchos de los casos quedan sólo en eso: en buenos deseos.

Con el paso del tiempo, las organizaciones se han ido transformando y actualizando en su generalidad; y aunque algunas se transformen más rápido que otras, finalmente todas buscan lo mismo. La actualización es un requisito primordial para el empresario que desea permanecer en un mercado de competencia internacional.

La visión, como la conciben algunos autores, es la estructura mental que lo ubica en el tiempo y en el espacio de acuerdo con sus objetivos; o, en otras palabras, el sueño de toda persona a alcanzar su desarrollo, tanto personal como profesional. Todos los grandes proyectos han nacido de un sueño. De la misma manera, las grandes corporaciones han partido del sueño de alguien que ha logrado el éxito. En este caso, la visión representa el punto al que se desea llegar y debe estar concebido partiendo de un sueño basado en un objetivo a largo plazo. No se puede pensar en tener una visión cuando ésta no va más allá de un corto tiempo.

Para lograr poner a tu organización en el camino de éxito, deberás tener la visión sobre a dónde quieres llegar, poniendo los pies sobre la tierra y pensando en el futuro que deseas para tu empresa. Para eso, te recomendamos contemplar y tener en cuenta algunos requerimientos importantes para crecer:

Que tu organización sea económicamente sustentable a lo largo del tiempo.

Que alcance un nivel que sea reconocido en el mercado.

Que logre "grandeza" bajo sus propios ojos y en los de los participantes del mercado.

De esta manera, tendrás los elementos necesarios para formar una visión y decidir a dónde quieres llegar. Y es que la visión es lo que nos permite mantener la perspectiva y nos brinda los siguientes beneficios:

1. Forma la base de un extraordinario esfuerzo humano.

2. Establece un contexto para tomar decisiones estratégicas y tácticas.

3. Una visión compartida crea cohesión, trabajo en equipo y sentido de pertenencia.

4. Establece la base para que la organización evolucione de una dependencia en unas cuantas personas claves.

Una visión clara nos propone un fin, las estrategias nos proveen los medios para ese fin y las tácticas nos proporcionan las acciones requeridas para cumplir las estrategias. La filosofía de trabajo en equipo liga a los miembros de la organización en un compromiso que debe cumplir metas comunes; metas a las que contribuye cada uno con sus habilidades, reconociendo los logros personales y creando un foro abierto para escuchar opiniones y sugerencias. En este mismo foro, el éxito personal contribuye al éxito de la organización y aun cuando se pueda estar en desacuerdo, crear un sentido de protección mutua en pro del éxito del equipo y, en general, de la organización.

La visión tiene cuatro elementos básicos que la componen:

1. Valores. Los valores deben ser auténticos; es decir, lo que los miembros creen con su mente y su corazón. Recordando que todos deben estar en la misma escala de valores, ya que no siempre un valor tiene el mismo sentido y significado para uno que para otro. La claridad y entendimiento entre las personas establece la base para definir los parámetros de comportamiento. Muy independientemente de lo que una persona diga, sus acciones dirán la verdad; a esto se le llama congruencia.

2. Propósito. ¿Por qué existimos? Quizás debiera ser ésa la pregunta que tengas que plantearte y repetirlav arias veces hasta que te quede claro el propósito de la existencia de tu organización.

3. Misión. Establece una meta global alcanzable y convincente. Sirve como un punto de enfoque en una dirección que corresponde al tiempo. Es la conjunción del propósito, el objetivo y tu aportación a la sociedad.

4. Imagen. Cómo te ves a tí mismo y cómo te perciben los demás; cómo perciben a tu organización. Recuerda que, como te identifiquen, será como te tratarán en lo sucesivo.

El siguiente paso importante será establecer las estrategias, que deben cumplir con los siguientes requisitos:

Derivar de la visión.

Ser construidas con base en tus capacidades y fortalezas.

Ser realistas, tomando en cuenta factores internos y externos.

Involucrar al equipo responsable de implementarlas en su desarrollo.

Ser claras con respecto al objetivo.

Evaluar las capacidades individuales internas.

Evaluar el ambiente externo.

Relacionar decisiones claves con componentes claves del negocio.

Cada estrategia debe apoyar directamente el logro de su visión.

Todo ello con la intención de tener perfectamente claras las posibilidades de cambio en la mente de los integrantes del equipo y, en sí, de toda la empresa. Cualquier implementación o propuesta de cambio deberá venir preferentemente del personal para que pueda tener mejor efecto en su aplicación, ya que nunca es lo mismo cuando proponemos, que cuando nos imponen. Escuchar es la clave del éxito en este caso.

El éxito es algo que generalmente buscamos pero, muchas veces, aunque tenemos las herramientas adecuadas no las sabemos utilizar, impidiendo así que la empresa crezca como la planeamos. Es por eso que debemos echar mano de la principal y más importante herramienta a nuestro alcance: la gente. Es cierto que es la más difícil de manejar, pero también la más noble. Una vez que se ha convencido, trabaja sola sin problemas.