Emprendedores

México en un pedazo de tela

Dos jóvenes emprendedores y su visión para hacer negocios
México en un pedazo de tela
Crédito: Depositphotos.com
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Representaciones de dioses, rituales religiosas, cálculos matemáticos y astronómicos e, incluso, el juego de pelota de las culturas prehispánicas de nuestro país, son los símbolos que decoran mascadas y corbatas creadas por dos jóvenes diseñadores que, en 1996, formaron la compañía Pineda-Covalín.

Cristina Pineda, de 25 años, y Ricardo Covalín, de 26, como muchos otros emprendedores, decidieron hacer de su profesión (el diseño) un negocio que ya está encontrando mercados en Europa y Norteamérica.

De Puerta en Puerta

Para Pineda y Covalín, la incursión en el mundo de los negocios surgió casi por casualidad. De hecho, aseguran, nunca imaginaron que hacer 5 su servicio social en Yucatán e involucrarse con el arte prehispánico y la cultura Maya, los llevaría a ser unos prominentes empresarios internacionales con el diseño de mascadas y corbatas; artículos que ellos denominan "culturales". Ambos egresados de la Universidad Iberoamericana en 1995, donde Ricardo estudió diseño industrial y Cristina, diseño textil; ahora son también profesores de dicho centro de estudios. Bajo la supervisión y ayuda del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) -que fue su primer cliente-Pineda-Covalín ahora tiene como principales puntos de venta la tienda de regalos del Palacio de Bellas Artes, el Museo de Arte Moderno y las tiendas Duty Free, de los aeropuertos de la Ciudad de México, Monterrey, Cancún y Puerto Vallarta. Asimismo, están logrando colocar sus creaciones en Estados Unidos, Canadá, Francia e Inglaterra.

Cristina cuenta que, maleta en mano, fueron tocando puerta por puerta en varios almacenes turísticos: algunos les permitieron colocar sus productos bajo consignación, otros ni siquiera les hicieron caso; pero los que sí, después de un tiempo volvieron a solicitar sus productos. "No sabíamos que para promocionar un producto hay ferias y publicaciones especiales a las que acuden los interesados; nosotros fuimos puerta por puerta con cada uno de nuestros clientes", dice. Pero, a partir de ahí, comprendieron también que en los negocios hay que ir aprendiendo sobre la marcha. Hoy, saben que el mejor foro para promocionar sus productos son las ferias y exposiciones nacionales e internacionales, donde se acercan a los clientes potenciales.

Valor Agregado

El estampado en seda es una técnica que requiere de una excelente calidad, pero Pineda.Covalín no ha podido encontrar proveedores en la República Mexicana que trabajen la seda con dicha calidad. Por ahora, sededican a mandar sus diseños a países como Italia y Corea para, luego, importar las telas estampadas. Sin embargo, no descartan la posibilidad de trabajar con proveedores nacionales si les garantizan un estampado de calidad.

El éxito de su negocio no es gran secreto. La idea de utilizar en sus diseños a los dioses y diferentes símbolos de la cultura prehispánica de Mesoamérica surgió luego de darse cuenta que no podían competir, ni luchar, por lograr hacer mejores diseños de muebles que los italianos o mejores aparatos electrónicos y computadoras que los japoneses o los estadounidenses. "Es así que volteamos a la calidad humana y al arte mexicano y llegamos a la conclusión de que había que luchar por lo nuestro, antes de que otros lo hicieran suyo". Como parte de su más reciente diversificación, estos jóvenes incursionaron en el mercado de perfumes; fragancias que importande Francia y que aquí sufren un exitoso valor agregado: envases que representan una vista de la luna llena a través de un marcador del juegode pelota inspirado en el de Chinkultic, Chiapas.

Este valor agregado les ha valido que sus productos tengan una alta demanda entre grandes empresas que, para fines promocionales, publicitarios o para obsequiar a sus empleados, han adquirido prendas de Pineda-Covalín. Tal ha sido el caso de multinacionales como Motorola y Unilever. "En el mundo hay muchas corbatas, pero sin historia, nuestro producto cuenta con ella, de ahí que se tenga un motivo para portarlo", dice Ricardo. Hasta hoy, estos jóvenes cuentan con una capacidad de producción de cinco mil piezas al mes, entre corbatas y mascadas que oscilan entre los $325 a los $600. Para estos entrepreneurs, lo más importante en estos es seguir con sus planes de exportación, lo que les permitirá competir más ampliamente en el mercado mundial; aunque también pretenden abarcar toda la República Mexicana. Para Ricardo y Cristina, las recomendaciones para hacer de su profesión un negocio son, entre otras, saber qué lo motiva al iniciar un negocio, pues como ellos mismos explican más vale hacer lo que te gusta. "A nosotros al ánimo no nos lo ha dado el éxito económico; hay cosas más impalpables, como hacer lo que te gusta y que además reconozcan tu trabajo". Asimismo, precisan que para iniciar un negocio propio "te tienes que valer de todos los recursos que estén a tu alcance; puedes, incluso, pedirle a latía que hace tiempo no veías, a tus padres y otro familiar que pueda ayudar no sólo económicamente, sino a través deideas o contactos". Ricardo es enfático en que, además, tiene que haber pasión por lo que uno hace y que hay que aplicarla al momento de tener que defender al máximo una idea de negocio.

Contacto

Pineda y Covalín, México, D.F., tels. MEX (5) 701-1269 y 291-0781. Radiolocalizador: Ricardo Covalín, tel. MEX (5) 227-7979, clave 626-00-98, Cristina Pineda tel. MEX (5) 227-7979, clave 552-71-48.