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Apuntar al blanco Apuntando al Blanco Llegan los Clientes Asociarse para Crecer Contacto

Apuntando al Blanco

Conoce la historia de un empresario que abandonó su empleo paraentrar de lleno en el campo de la consultoría.

Por Alma Trejo

Hace cinco años, Agustín Dávila tomó una de lasdecisiones más difíciles en su vida laboral: abandonar su empleopara montar una compañía propia de asesoría parapequeñas y medianas empresas industriales.

Con una computadora, un escritorio y el dinero de su último sueldo,Dávila rentó un local de menos de 20 metros cuadrados, enclavadoen una de las zonas industriales más importante de México: SanNicolás de los Garza, Nuevo León.

Su idea era que Soluciones Creativas en Automatización ACS, su jovenempresa, desarrollara sistemas para automatizar todo tipo de procesosindustriales.

&flashquotEmpecé con un proyecto de administración, diseño ydesarrollo de procesos, ingeniería mecánica y eléctrica&flashquot,cuenta Dávila.

Una vez que abrió su empresa, comenzó a promover sus serviciosentre los contactos que había logrado hacer durante su trabajo en AcerosPlanos, del complejo Hojalata y Lámina (Hylsa), su exempleo. Pero losclientes no llegaban. Dávila admite que durante los primeros tres mesestuvo pánico, pues el arranque fue mucho más difícil de loque había pensado. Incluso comenzó a buscar trabajo entre lasempresas de la zona industrial.

Llegan los Clientes

En esa transición, llegaron sus primeros contratos. Sus clientesquedaron muy satisfechos con los resultados y comenzaron a recomendarlo y muypronto sus servicios de desarrollo eran ya demandados por un amplionúmero de pequeñas y medianas industrias de la región.

&flashquotCinco años después, ACS ya está en fase deconsolidación&flashquot, dice este emprendedor regiomontano.&flashquotPrácticamente la tenacidad con que he enfrentado esta idea nos ha hechocrecer a un ritmo superior al 300 por ciento anual.&flashquot

En 1996, un año después de abrir, ACS logró facturar$300,000 pesos (unos US$ 30,000); en 1997 superó el millón depesos y el año pasado llegó a los $3.5 millones de pesos (unosUS$ 350,000).

Dávila estima que durante los sesis primeros meses del año 2000,superará los $10 millones en facturación, es decir, alrededor deUS$ 1 millón.

Desde el inicio, Dávila se proyectó como consultor, alimplementar en la pequeña y mediana industria sistemasautomáticos para controlar los requerimientos de sus procesos defabricación.

&flashquotNuestro ramo es la automatización de equipo, de tal forma que laoperación se haga de una forma óptima, utilizando procedimientosestándares y técnicas internas en la solución de problemasde control. Con esto garantizamos que el producto final sea completamenteaccesible para el personal que le dará mantenimiento en el futuro&flashquot,explica Dávila.

Entre las aplicaciones de automatización que desarrolla esta empresadestaca la instrumentación de procesos, el desarrollo de software paraaplicaciones especiales, el sistema de control de procesos y los robotsindustriales, entre otros.

Asociarse para Crecer

Una vez que llegaron los clientes, la demanda lo rebasó. Así quese asoció con su hermano Geu, y contrató más personal,hasta llegar a formar su actual equipo de trabajo, compuesto por 20 personas.También se expandió en el edificio donde había abierto suoficina originalmente y ahora ya ocupan todo un piso.

Los hermanos Dávila actualmente desarrollan proyectos derobótica, campo en el que encuentran una naciente y rica veta para hacernuevos negocio.

Agustín Dávila dice que los robots serán utilizados cadavez más en la industria, aunque en la actualidad sólo se empleanpara movilizar piezas de un lugar a otro, soldar, pintar, o estibar tarimas.Pero en menos de cinco años, indica el emprendedor, los robotsserán requeridos en otras aplicaciones.

Aun cuando sus antiguos patrones de Hylsa son sus principales clientes, suenfoque es dar servicio a industrias pequeñas, donde han encontrado unnicho importante para su negocio.

&flashquotHasta ahora la publicidad ha sido de boca en boca. La gente a los que hemosdado servicio nos ha recomendado entre sus amigos y nos hablan,'' manifiesta.

Dávila ha diversificado las operaciones de ACS a otras áreasindustriales tales como procesos químicos, metalmecánica,industria del plástico, tratamientos de agua y están envías de conseguir una certificación de ISO para atender elmercado de la industria automotriz.

Actualmente sus esfuerzos se centran en la industria regia, aunque ya manejancontratos con empresas de Saltillo y tratan, a través de un corredor, deintroducirse en el mercado norteamericano.

Dávila afirma que si bien su crecimiento ha sido sostenido, aúnhay meses en los cuales las ventas no son significativas.

&flashquotPero en esos momentos es cuando más nos empeñamos en que nuestrotrabajo funcione. Hablo en plural pues es un esfuerzo de todo el equipo,compuesto por gente de primer nivel, en su campo: ingenieros, contadores,arquitectos... todos trabajamos utilizando tecnología de punta&flashquot,explica.

Dávila comenzó esta entrevista diciendo que su empresa seencuentra en la fase de consolidación. Y al final de laconversación, anotó que considera que la fase que sigue, en lacual está enfocando su esfuerzo, es la etapa del crecimiento ydesarrollo.

&flashquotTodo lo que venga desde ahora, de aquí a cinco años, serámuy importante; quiero estar activo en este mercado, especialmente en larobótica. Estoy seguro que en muy poco tiempo el espectro de clientesserá tan amplio que no será posible medirlo&flashquot, puntualiza.

Contacto

Soluciones Creativas en Automatización, Tlacopán 413,Col. Valle de Anáhuac, San Nicolás de los Garza, NL,México.