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Un negocio prêt-à-porter

Un negocio prêt-à-porter
Crédito: Depositphotos.com
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Un negocio prêt-à-porter Un Negocio Prêt-à-Porter Del D.F. a N.Y La Imagen lo es Todo Orgullosamente Mexicanos

Un Negocio Prêt-à-Porter

Una empresaria lleva talento mexicano a la meca de la moda mundial: NuevaYork

Por Lourdes Esquivel

En la cima del mundo del glamour, el nombre de un diseñador mexicanoestá brillando con luz propia, gracias a la iniciativa y a la tenacidadde una mujer emprendedora.

La propuesta mexicana compite por la preferencia de los clientes másexigentes del orbe, al lado de las grandes firmas que dictan la modainternacional: Armani, Ungaro, Versace, Dona Karan, Max Mara y Moschino sonsólo algunos de sus competidores más cercanos.

En el otoño del año pasado, las personas que no fallan a su citacon la moda en la famosa Avenida Madison de Nueva York se toparon con la primertienda que lleva el nombre de un talentoso diseñador mexicano: EnriqueMartínez.

A menos de un año de la inauguración de su tienda, variasestrellas del cine y la televisión han volteado la mirada hacia estosdiseños mexicanos. Brooke Shields y la ganadora del Oscar, HillarySwank, ya lucieron un vestido de Martínez y muchas otras luminariasestán interesadas en portar alguno de estos diseños.

Del D.F. a N.Y

La idea de incursionar en este terreno, prácticamente inexplorado porlos mexicanos, surgió de forma casual en una platica entre Enrique y laempresaria Elisa Salinas, como ella misma lo recuerda: &flashquotUn día estandode viaje en Estados Unidos nos preguntamos ¿Por qué si hay grandesempresarios de la industria textil en México, nadie ha dado el brincohacia Estados unidos?&flashquot.

Parecía una idea vaga, pero a las dos semanas el diseñadortenía lista la primera colección y al mes siguiente tomaron ladecisión de cerrar el taller de Enrique Martínez en la ciudad deMéxico y lanzarse de lleno a la aventura de abrir una tienda en NuevaYork.

Era un proyecto romántico y quizá idealista, que pretendíadifundir las propuestas mexicanas de la moda como una forma deaportación cultural al mundo. Sin embargo, para entrar a competir enNueva York se necesitaba mucho más que buenas intensiones.

Vino entonces la etapa de las cuestiones prácticas. &flashquotHicimosproyecciones financieras, para darnos cuenta de cuál iba a ser nuestrarealidad allá: rentas, ubicación, estudios de mercado.Contratamos una directora de operaciones de origen latino y decidimos maquilar(las prendas) en Europa&flashquot.

Iniciaba así un negocio mexicano en su concepción, pero al mismotiempo globalizado. Hoy, las prendas se diseñan en México, sefabrican en Italia, se venden en Estados Unidos y la diversidad de loscompradores es tan amplia que sería imposible clasificarla.

El proyecto enfrentó muchos desafíos antes de hacerse realidad.El más doloroso de ellos fue la muerte del propio diseñador. Latienda estaba a punto de inaugurarse, la ropa estaba en plena confeccióny había un contrato firmado por años. Fue la prueba másdifícil para Salinas. &flashquotTuve que salir del marasmo y al finaldecidí seguir adelante. Creo que es importante que las personastrasciendan&flashquot.

Además de la pérdida de su amigo, Enrique Martínez, elequipo tuvo que sortear otro tipo de retos: &flashquotEn tu país, conoces losmedios, hablas el mismo idioma, la gente te conoce, sabe de tus proyectos&flashquot,afirma Salinas, &flashquotPero allá fue como empezar de cero, como un doctorado.Abrir esa tienda me costó más trabajo que echar a andar lafábrica de telenovelas en México. Hasta para lacontratación de los locales, me pedían el curriculum y mepreguntaban por mi apellido&flashquot.

La Imagen lo es Todo

La empresaria mexicana y su socio, Jacobo Hanono, se enfrentaron a un mercadodifícil, donde la lógica imperante era muy diferente a la queellos esperaban. &flashquotYo confiaba en que teníamos un excelentediseño, muy buena calidad, muchos procesos realizados a mano yexcelentes telas (porque no escatimamos en eso), pero resulta ser que nadieahí escatima en telas, todos tienen buenos diseños, una muy buenamanufactura y entonces el terreno de competencia real se ubica en lamercadotecnia y en la imagen. Y eso para mí fue un descubrimiento&flashquot.

Actualmente, mientras las colecciones de ropa absorben el 20 por ciento delgasto anual de la tienda Enrique Martínez, el 40 por ciento delpresupuesto, en promedio, tiene que ver con publicidad, renta de local yamortización de traspasos.

Esto comprueba que en el complejo mundo de la moda, la voluntad emprendedora yla creatividad son dos valiosos activos, capaces de alcanzar el gran reto dedespertar el interés de un público que lo tiene todo.

Y a ese grupo pertenecen las consumidoras de la Avenida Madison, mujeres cuyosarmarios están repletos de ropa de reconocidos diseñadores, quese mantienen a la moda, que realizan sus compras justo en el arranque de lascolecciones y a las que hay que mostrarles algo realmente exclusivo,práctico y elegante para lograr estimular su capacidad de asombro.

Un propuesta original era indispensable para el nuevo negocio mexicano queintentaba pisar el terreno de los grandes diseñadores. Elisa Salinas ysu equipo decidieron explotar el aspecto de la fabricación artesanal,que adquiere mucho más valor conforme este mundo se vuelve másmasivo y globalizado.

&flashquotIntentamos dar un servicio personalizado. Nuestras prendas son exclusivas,sólo se pueden adquirir en la boutique de Nueva York, pueden hacerse ala medida, y eso se vuelve muy importante para nuestros clientes y ha sidonuestro fuerte con relación a nuestros grandes competidores&flashquot.

Los diseños están concebidos para mujeres ejecutivas o bien,mujeres que asisten con frecuencia a compromisos sociales. Al principio sepensó en un mercado potencial conformado por clientes mayores de 30años pero este patrón se modificó cuando se percataron deque en Wall Street y otros importantes centros de negocios hay muchasejecutivas que ni siquiera llegan a los 25 años.

&flashquotDejando de lado la tendencia vanguardista y atrevida o la ropa que sólopuede utilizar quienes poseen una figura talla 3, pensamos en prendasdivertidas. Hemos trabajado mucho con el color, porque considero que ante elmundo, México tiene una gran identificación con el colorido yhemos tenido muy buena aceptación&flashquot.

Orgullosamente Mexicanos

La connotación mexicana es otro atractivo del concepto EnriqueMartínez. Esta estrategia incluye líneas como lacontratación de modelos latinas para la publicidad de la tienda y elconcepto arquitectónico del local que estuvo a cargo de los mexicanosLópez Baz y Calleja, y que han tenido gran éxito en Nueva York.

A punto de presentar su tercera colección, el negocio parece habersorteado las aguas bravas y se encamina a una etapa de plenaconsolidación, aunque no es un proyecto en el que se pueden esperarresultados inmediatos. Para el año 2001, la empresa contempla ellanzamiento de una línea adicional para venta de mayoreo y planeaparticipar en la Semana de la Moda en Estados Unidos, con el fin de ampliar suscanales de distribución.

Otra de las ideas para el futuro es impulsar a los diseñadoresmexicanos. Actualmente Jesús Ibarra, quien asistió durante variosaños a Enrique Martínez, se encarga de los diseños; y eldiseñador estadounidense Joe Lasher brinda asesoría a la empresa,pero la idea es abrir más puertas.

El primer paso será la realización de un concurso entre lasescuelas de diseño de México. La boutique maquilará eldiseño ganador y lo exhibirá en el aparador de Madison Avenue. Elelegido será llevado a París para que conozca todo el proceso defabricación y venta de las prendas de alta costura.

En los próximos tres años, Elisa Salinas y su socio planean abrirdos tiendas más en Estados Unidos y una en Londres. Ahora saben que lasimple localización del local y la adaptación de la tienda lestomará un periodo de nueve meses, siendo optimistas.

De cualquier forma, saben que la propuesta que encabezan es una tarea de largoplazo. La proyección financiera se concibió a diez años yel objetivo principal va más allá de la venta de cierta cantidadde prendas. La meta es construir y consolidar un nombre que tenga el sello deMéxico; y eso tomará su tiempo.

&flashquotEn ese momento, muy probablemente, como no somos muy grandes seremosabsorbidos por una de las grandes compañías que monopolizan lamoda. Ahora Gucci, Prada y otras compañías pertenecen a un soloconglomerado y ellos se enfrentan a otros grandes competidores que, a su vez,operan otras marcas. Si así sucede, también será unéxito para nosotros, por que habríamos sido reconocidos&flashquot.

Para consolidar el desarrollo de una marca, se requiere paciencia y estardispuesto a trabajar duro, pero la recompenza a este esfuerzo puede ser degrandes magnitudes

El objetivo de este negocio mexicano puede parecer ambicioso, pero si estapequeña empresa (menos de 10 personas) logra consolidarse en un mercadointernacional competido y consigue dejar huella en el mundo de la moda, sehabrá consolidado un proyecto no sólo redituable sino muysatisfactorio.