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Su Jefe y Su Empresa

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Su Jefe y Su Empresa Su Jefe y Su Empresa La Productividad Como Seguro Recuerde la Regla de Oro Mantengalos Separados Aplique La Etica en Los Negocios

Su Jefe y Su Empresa

Cómo iniciar un negocio mientras trabaja para alguienmás.

Por Elizabeth Millard

Las historias de cómo empezar un negocio a costa del negocio de suempleador tienen el mismo tono sensacionalista que se usa para esparcir losrumores sobre asuntos de oficina o conspiraciones políticas. Una personaque quiere iniciar un negocio, pero aún trabaja para alguien más,en muchas ocasiones es muy cautelosa en cuanto a las llamadastelefónicas furtivas, en el deseo de confesar lo que estáhaciendo, de ocultar papeles personales bajo una carpeta, de aparentar idascasuales al fax o a la impresora, rogando en silencio que nadie lo vea.

Con el tiempo en contra, la tentación de &flashquothusmear&flashquot desde los confinesdel cubículo a veces es demasiado intensa como para pasarla por alto, yse descubrirá preguntándose si la palabra --&flashquotética&flashquot-- va arondar cada uno de sus actos profesionales. Sin embargo, con una perspectivaética adecuada y buen ojo para tomar precauciones, emplear unas cuantashoras de su tiempo laboral le beneficiará no sólo a usted, amedida que se aproxima al autoempleo, sino a su jefe, dado que muchos&flashquottramposos&flashquot admiten trabajar mucho más para que no los sorprendan.

La Productividad Como Seguro

Nechelle Feaster, de 24 años, admite que apoyarse en la empresa dondetrabajó le valió mucho durante los dos años que lellevó concretar su empresa de multimedia. Entre 1996, cuandolanzó De Tai Technologies, como empresa de medio tiempo, y 1998, cuandofinalmente renunció a su trabajo, Feaster pagó sus cuentastrabajando en las industrias médica y de entretenimiento. Ambos empleosle sirvieron no sólo para pagar la renta, sino que contribuyeron ainiciar su propio negocio, ya que las herramientas que necesitaba, comocomputadora, fax y fotocopiadora, estaban en la compañía dondeera empleada, aunque a veces no era conveniente usarlas. ``Siempre estásviendo por encima del hombro --recuerda Feaster-- tratando de resolver lascosas lo más rápido posible; imprimes a toda velocidad, tratandode aparentar que estás haciendo algo relacionado con las tareas diariasde la oficina; nada de afuera''.

Aunque Feaster les contó a sus compañeros sobre su próximonegocio, éstos desconocían las implicaciones de su otro trabajo,y pese a que sus jefes nunca le pedían explicaciones, ella acabópor pedírselas a sí misma.

Se trata de saber hasta qué punto está uno atormentado, no por laculpa, sino por la ansiedad, tratando de hacer todo al mismo tiempo. &flashquotEn miúltimo empleo creían que yo era una supertrabajadora, porquesiempre estaba en mi escritorio, pero en realidad es que no tenía tiemponi de platicar, porque tenía que hacer malabares con mi empleo y con minegocio. Aprovechaba mi tiempo mucho mejor; si no hubiese tenido que alternarcon mi propio negocio, hubiera hecho cosas que hubieran sido una pérdidade tiempo, como tomar descansos adicionales o llamar a mis amigos. El negociohizo que me concentrara más.&flashquot

Para algunos empresarios como Feaster, la ansiedad los empuja a cumplir mejoren ambos terrenos laborales. &flashquotMi empleo no se afectó negativamente, dehecho, sucedió lo contrario. Creo que me habría causado muchamás ansiedad si mi negocio hubiera afectado a mi empleo, y entoncesquizá me hubieran sorprendido.&flashquot

Recuerde la Regla de Oro

Si cuando niño no tuvo que repetir el mantra de los niños buenos&flashquotno hagas a los otros lo que no quieras que te hagan a ti&flashquot, seríamomento de hacerlo si se encuentra en un atolladero ético. Sobre todocuando tienen que contratar empleados, algunos empresarios descubren el caminodifícil: lo que era válido cuando no eran jefes ahora lo es. Otroargumento para observar la regla de oro: usted sabe quiénes son susamigos pero, ¿sabe quiénes son los amigos del jefe?

Terrence Young, propietario de New Image Enterprises, Inc., empresa consultoraen Portland, llama a sus clientes durante su trabajo en una agencia depublicidad, pero está atento de no cruzar la línea de laética personal. &flashquotRealmente es difícil trabajar en un negociopropio a partir de las 5 ó 6 de la tarde, cuando los clientes comienzana preguntarse por qué no les llamé durante el día&flashquot, diceYoung, de 28 años. &flashquotCuando hago las llamadas no perjudico a mi jefe nipienso que sea un conflicto de intereses porque no ofrezco trabajos depublicidad.&flashquot Con la suerte de trabajar a tres cuadras de su casa, Young seescapa durante la comida a enviar correos electrónicos y hacer todas lasllamadas telefónicas posibles, para no realizarlas desde la oficina.&flashquotEstoy seguro de que no interfiere con mi empleo, porque si haces algo queinterfiera con tu empleo de tiempo completo, seguramente te saldrá eltiro por la culata&flashquot, advierte Young. &flashquotEn primer lugar, echará a perdertu empleo actual. En segundo, nunca se sabe quién conoce a quién.Si los clientes averiguan que no tienes ética, tú solo te ponesla soga al cuello.&flashquot

Mantengalos Separados

La mayoría de los dilemas cuando se inicia un negocio a costa del de suempleador se relaciona con las interrogantes de si es correcto hacer contactocon los clientes de su jefe, si se pueden aplicar las ideas del trabajo que serelacionen con éste, y qué tanto puede desviarse de la amenaza deuna cláusula de &flashquotno competencia&flashquot en su contrato laboral.

Algunos empresarios optan por eludir estas restricciones, y emplean su tiempolaboral en cualquier otra cosa que no sea en su propio negocio. ChristopherJones, dueño de la empresa de consultoría y desarrolloempresarial Progressive Solutions, en Nueva York, sabía que debíaadquirir experiencia en el mundo profesional antes de lanzarse a iniciar supropio negocio, pero no quería arriesgarse para obtenerla.

Antes de dedicarse de tiempo completo a su compañía en 1991,trabajó durante dos años en diversas empresas, entre las quefiguraban una de alarmas y otra de programas de contabilidad. &flashquotSiempre esdifícil disimular y no esconder nada, al menos para mí&flashquot, dice.&flashquotRealicé todo mi trabajo (del negocio) en las noches y los fines desemana, pero mi jefe nunca notó que yo estaba agotado todo el tiempo. Nole dije lo que estaba haciendo porque creo que lo que uno haga fuera de lashoras de trabajo no es de la incumbencia del jefe.&flashquot

Antes de esta separación de &flashquotIglesia y Estado&flashquot, el empresario de 31años agrega: &flashquotOtra cosa que me ayudó a reflexionaréticamente es que nunca competí en el mismo terreno. Unaexigencia fue trabajar en sitios que fueran semejantes pero no de lacompetencia. Aunque es difícil, vale la pena cuando uno está enla etapa de inicio de su propia empresa.&flashquot

Aplique La Etica en Los Negocios

¿Sigue buscando una guía sobre las implicaciones éticas deengañar a su jefe? Incluso para los expertos, nada se presenta en blancoy negro. Joe Badaracco, profesor de ética comercial en la Escuela deNegocios de Harvard, opina que no existen reglas concretas cuando se trata delas implicaciones éticas del engaño. Depende del contratoimplícito que tenga, señala. &flashquotCreo que lo principal es:¿está usted realizando su trabajo? ¿Lo hace como espera lacompañía que lo haga? Es probable que esté en riesgo si seaparta mucho de eso. Sin embargo, no estoy seguro de que robar tiempo no tengaalguna diferencia con robar algo en una tienda&flashquot, agrega Badaracco. &flashquotPor otrolado, mi impresión y mi esperanza es que a la gente se le pague porhacer el trabajo, no por sentarse en su silla.&flashquot Es decir, aunque para algunosel &flashquotrobo'' de tiempo y recursos equivale a atracar los intereses (en especiallas ganancias) de su jefe, Badaracco opina que en tanto el trabajo se realice,es algo que se puede perdonar y olvidar. ¿Pero el jefe opinaráigual? Badaracco advierte que algunas veces es mejor no abrir su corazónante un superior. ``A los jefes les gusta creer que son dueños en alma ycuerpo de sus empleados'', agrega. Es quizá una ilusión, perodependiendo de su jefe, a veces es una ilusión necesaria, y tal vez esmejor no decepcionarlo. ¿La última palabra?

Como aliento para los entrepreneurs inquietos por lanzar su propiaempresa, pero que aún trabajan para otras compañías,Badaracco aconseja que la ética siempre dependerá de cadasituación. Ponga a trabajar su juicio. &flashquotMi punto de vista general es quesi en buena conciencia usted puede decir que está haciendo su trabajo,el resto de su vida le corresponde sólo a usted.&flashquot

Contactos

Adam J. Conti, Tel. 001 (404) 531-0701

De Tai Technologies, e-mail: nfeaster@detai.com , Internet:http://www.detai.com

New Image Enterprises Inc., e-mail: nie@mailcity.com

Peak Consulting and Development, Tel. 001 (302) 983-5422,e-mail: russ@delaware.net

Progressive Solutions, Tel. 001 (212) 386-2449, e-mail:ckjones@progsolinc.com