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Alimentando el Bolsillo

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Alimentando el Bolsillo

Con valor agregado y buen servicio, un emprendedor atiende el mercado de loscomedores industriales.

Por Miguel Torres

Dicen por ahi que, en donde comen dos, comen tres, pero alimentar a seis milpersonas diariamente es materia aparte.

Al menos eso lo sabe bien el emprendedor Pedro Chávez quien, a sus 44años, dirige su propio negocio, Gastronomía del Bajío, quea cuatro años de haber sido creada, vende más de seis mil comidasdiarias a trabajadores de 27 empresas instaladas en el estado deAguascalientes.

Chávez, como muchos otros que han encontrado una oportunidad de negocioen ese estado, es oriundo de la ciudad de México, pero su trayectorialaboral lo llevó a detectar una oportunidad de negocio que le ha dadojugosas ganancias.

El primer contacto de Chávez con la &flashquotcomida corporativa&flashquot data de 1981cuando, luego de concluir la carrera de Administración de Empresas en laciudad de México, se trasladó a trabajar para Volkswagen en laciudad de Puebla, donde tuvo bajo su responsabilidad el comedor de la armadorade autos.

En 1990 fue contratado por Nissan Mexicana, donde también se hizo cargodel comedor y en donde trabajó hasta 1994.

Fue esa experiencia en el campo de los comedores lo que llevó aChávez a pensar en instalar un negocio propio. La tarea no seríafácil; el negocio de los comedores industriales no era nuevo enAguascalientes; ya existían algunas empresas que ofrecían esteservicio a la planta industrial y comercial instalada en la entidad, por lo queresultaba imprescindible ofrecer cierto valor agregado y enfocarse en lalogística del negocio; servicio al cliente y máximo control deoperaciones.

Chávez elaboró un diagnóstico sobre los puntosdébiles que se presentaban en el servicio de alimentos a las grandesempresas y detectó, en algunos casos, falta de calidad, serviciodeficiente y, sobre todo, escasez de alimentos nutritivos, factores queél sabía influyen directamente en la productividad de lostrabajadores.

Pensó, también, que otro punto a su favor podría serofrecer soluciones acorde a las necesidades de cada cliente (incluyendo suscostumbres alimenticias), pues muchas de las empresas instaladas enAguascalientes emplean ejecutivos japoneses, coreanos, estadounidenses oalemanes.

Invirtió $50,000 para constituir su empresa en marzo de 1995 y, con elapoyo de Nissan --su anterior empleador-- se lanzó a preparar losalimentos para esa empresa; su primer cliente.

Ese año Chávez atendió los comedores de tres empresas ycerró el año con ventas por apenas US$12,000. &flashquotSobrevivimos conesa cantidad, porque hubo habilidad para negociar; yo conocía a losresponsables de los comedores de las compañías, por lo quepudimos trabajar con la infraestructura que tenían y así pudimosdestinar la utilidad en capacitarnos e ir adquiriendo la infraestructurapropia&flashquot, cuenta Chávez.

Para 1996, el número de clientes había incrementado a 15empresas y su planta laboral era de 60 trabajadores, mientras que las ventas sehabían multiplicado por 30, alcanzando US$360,000 en ese segundoaño.

Cuestionado sobre los motivos del rápido crecimiento que haexperimentado su empresa, Chávez encuentra algunos factoresfundamentales que todo emprendedor debe tener en cuenta:

*Calidad en el servicio. En un negocio tan delicado como el de alimentara toda la planta laboral de una empresa, el control de calidad es fundamental.Por ello, Chávez contrató a la filial mexicana de Lloyd, unafirma de origen inglés, con la que se trabaja en la obtención dela certificación QS-9000, que aplica a empresas que ofrecen servicios dealimentos a nivel mundial.

*Valor agregado. En su caso, Chávez descubrió quepodría agregar valor a su servicio, adaptándose a las necesidadesde cada cliente. Como entre sus clientes hay empresas de varias nacionalidades,esto es fundamental: &flashquotMuchas veces los ejecutivos extranjeros no estánacostumbrados a la gastronomía nacional, por eso preparamos menúsespeciales en lo que llamamos una adaptación alimenticia de losextranjeros y así no sufren los clásicos problemas por probar latípica comida mexicana&flashquot, cuenta Chávez.

*Logística. Chávez implementó un sistema derastreabilidad que permite a su empresa llevar un control estricto de cadaproducto, desde que sale del estado de origen hasta que llega al platillofinal; no importa si son frutas de Oaxaca o tomates de Sinaloa. Se busca,además, comprar los productos cuando están de &flashquottemporada&flashquot en cadaentidad. &flashquotSiempre &flashquotestamos pendientes de las estaciones del año y de lasmejores épocas para la producción en todo el país&flashquot, diceChávez.

*Tiempo. Gastronomía del Bajío se encarga de llevar losinsumos a las empresas para preparar la comida en ese momento; desde losalimentos hasta los cubiertos y vajillas. &flashquotTenemos que planear muy bien lostiempos de servicio, porque por lo regular cada trabajador dispone de 30minutos para comer y si nos tardamos más de diez minutos en servir, seafecta la alimentación del empleado y, por supuesto, su rendimiento enla empresa.

*Higiene. Chávez cuenta con un supervisor para cada uno de loscomedores donde trabaja; de ese modo mantiene el control sobre lapreparación de los alimentos y el trabajo de los cinco o seis cocinerosque atienden el comerdor. La razón de preparar la comida en el mismolugar, y no llevarla ya hecha (como lo hacen otras empresas), es tambiénpara controlar mejor la higiene de sus alimentos.

Actualmente esta empresa adquiere sus productos de algunos proveedoresestablecidos, sin embargo, busca mejores proveedores de verduras, frutas ypescados en diferentes entidades del país.

Francisco Berumen, gerente de recursos humanos de Sanoh, un fabricante defrenos para automóviles y cliente de Chávez, cuenta cómosu empresa llegó a la conclusión de contratar a Chávez porsobre otros negocios de comedores: &flashquotAplicamos un cuestionario entre prestadorasde servicio de comedores industriales, donde las compañías eransometidas a situaciones hipotéticas para saber cómo lasresolverían. Posteriormente se hizo una evaluación y decidimoscontratar a Chávez, pues si bien su empresa era nueva, ofrecíauna mentalidad diferente&flashquot.

Chávez cerró ventas en 1998 por más de US$1 millón;emplea actualmente a 160 personas; trabaja en la construcción de uncentro de acopio con el que espera reforzar su poder de abastecimiento paraatraer más clientes y alimenta a seis mil personas cada día.

No cabe duda que, donde comen dos, pueden comer tres, pero para que coman seismil --y coman bien-- el esfuerzo requiere de la visión de un verdaderoentrepreneur.

Contactos

Gastronomía Industrial del Bajío, Arqueros. 205 E-1 Int.303, Fraccionamiento Primo Verdad 20267, Aguascalientes, Ags., Tel. (49) 70-5225