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¡Pegó el Chicle

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¡Pegó el Chicle ¡Pegó el Chicle! Contacto

¡Pegó el Chicle!

De las páginas de Entrepreneur a un negocio enexpansión.

Por Paloma Julio

En julio de 1994, Entrepreneur publicó su listado de ``400Oportunidades de Negocios'', exponiendo a los emprendedores mexicanos diversasopciones de hacer negocios en todos los rubros posibles, desde belleza,vestimenta, comida o multinivel, hasta computación o negocios deservicios varios.

Entre ellos, la empresa estadounidense, Global Gumball, Inc., ofrecíauna oportunidad de negocio en el área de instalación demáquinas expendedoras de chicle (vending machines) querequería una inversión mínima de US$2,000 y quetenía 400 concesiones otorgadas, pero ninguna en México.

Por esas fechas, el emprendedor mexicano, José Cantú, regresaba aMéxico después de realizar una maestría en comerciointernacional en Estados Unidos y, luego de consultar Entrepreneur, pusomanos a la obra y se dispuso a iniciar su propio negocio.

Luego de contactar a varias empresas que aparecían en dicho listado,Cantú habló con Global Gumball, Inc. y, a fines de ese mismoaño, adquirió sus primeras diez máquinas expendedoras dechicle bola.

El costo de cada máquina era, en ese entonces, de unos US$$2,000, yCantú logró colocarlas en sitios como la Feria de Chapultepec yla Central Camionera Poniente. Hacia fines de 1997, este emprendedor y suempresa, a la que bautizó con el nombre de Vendetti, ya contaba con 70máquinas expendedoras distribuidas, operando en tiendas comoAurrerá, Vips, Videocentros, escuelas, farmacias, restaurantes y centrosde diversión a lo largo del área metropolitana de la ciudad deMéxico.

Además de Vendetti, Cantú tenía una tienda de convenienciay una compañía que importaba selladores para llantas. Pero,confiesa que en el periodo de 1995-1996, descubrió que el negocio de lasmáquinas de chicles era el más rentable de todos y queademás, sólo consumía el dos por ciento de su tiempo.Cantú decidió, entonces, dedicarse por completo a Vendetti.

Hoy, mediante sus máquinas expendedoras, este joven empresario vendealrededor de 150 mil bolas de chicle cada mes (cada máquina vende, enpromedio, $2,000 mensualmente) y, como él mismo dice: &flashquotLo interesante deeste negocio es que tienes pocas personas, pero muchos vendedores; cadamáquina es un vendedor sin problemas personales&flashquot, dice Cantú.

Aunque originalmente el chicle bola lo importaba de Canadá, Cantúencontró un proveedor nacional de excelente calidad; además,logró bajar el precio de las máquinas de US$2,000 a US$980.

Pero, quizás lo que resulta más interesante es que ahoraestá ofreciendo una oportunidad de negocio a otros lectores interesados.Cantú pretende llegar a otras ciudades del país a travésde distribuidores autorizados. &flashquotCreo que es mejor darle a alguien un pedazo delpastel y trabajar en conjunto&flashquot, dice, y agrega que el esquemafuncionaría de manera sencilla: sin ningún costo por franquicia oconcesión, Vendetti vende a cada distribuidor las máquinasexpendedoras (con contador electrónico incluido) en aproximadamenteUS$1,000 cada una y cada chicle bola a un costo de 25 centavos (cada chicle sevende en $1). El distribuidor adquiere el know-how del negocio y secompromete a adquirir el chicle y a abrir puntos de venta en sus respectivasregiones. Cantú está tan seguro de su éxito que ofrece asus futuros distribuidores una garantía de tres meses o ladevolución del costo total de la máquina. Bajo este esquema, estejoven empresario tiene ya dos años trabajando con distribuidores enCiudad Juárez, Tampico, Torreón, Cancún y,próximamente, en Chiapas.

Contacto

Vendetti, Av. 1-108, Col. San Pedro de los Pinos 03800, MéxicoD.F. Tel. (5) 277-1903, fax (5) 516-8411, e-mail: tucanmezgo@compuserve.com.mx