Consultoría

Financiamiento y sociedad a toda costa

La decisión es tuya, sólo evalúa los pros y contras para tu empresa, e inclínate principalmente hacia la buena salud de la relación que conlleva asociarse.
Financiamiento y sociedad a toda costa
Crédito: Depositphotos.com

Estimados amigos de Entrepreneur, comencé una microtienda que logré mantener con trabajo muy duro para no quebrar. Fue muy difícil porque los clientes me pedían más producto y por no tener el capital suficiente, no podía surtirles.

Le comenté a mi hermana sobre el negocio y ella decidió aportar el doble del capital inicial, dejando la sociedad al 50 por ciento de las utilidades y delegándome totalmente la responsabilidad del funcionamiento del negocio.

Con la ayuda de mi esposa e hijos el negocio creció al doble, por lo que mi hermana pensó en aportar más capital para su ampliación, aunque también incluyó a su esposo en la sociedad. El problema es que él es extranjero y tiene ideas muy diferentes a las mías. Mi cuñado maneja una gran compañía hotelera, por lo se siente con la capacidad de imponer su criterio en el manejo de nuestro negocio.

En especial me molesta que con una aportación muy pequeña, y antes de realizarla, ya haya repartido las ganancias para cada uno: el 40 por ciento para él; 35 por ciento para mi hermana, dejando para mí el 25 por ciento.

No me parece justo porque fui yo quien tuvo la idea y es mi familia la que ha trabajado para levantar la tienda. No obstante, reconozco que necesito dinero para hacer crecer el negocio de forma más independiente y no sé qué hacer. ¿Me pueden ayudar?

Miguel Vázquez

Miguel, gracias por compartir la situación que estás viviendo. Esta es una problemática compartida generalmente por empresarios que necesitan que terceros inyecten dinero para llevar su negocio a una siguiente etapa.

Ante esto puedo ofrecerte algunas opciones que quizá te sirvan para pensar una solución:

La primera de estas alternativas se relaciona con hacer un profundo análisis de los procesos contables, financieros y administrativos de tu empresa para estudiar la posibilidad de generar los flujos de dinero necesarios para reinvertir, y no tener que recurrir a socios externos. Esto incluye negociar con tus proveedores esquemas más amplios de crédito, por ejemplo.

Una segunda alternativa consiste en sopesar ¿qué tanto afectaría a tu negocio si no tuvieras la inyección de tu cuñado? No es lo mismo ser el dueño del 100 por ciento de un negocio que tiene pocas ventas, por no contar con los recursos económicos, que ser socio del 25 por ciento de un negocio que está generando grandes flujos de dinero, gracias a la inyección de capital de un tercero.

Con respecto a que tú fuiste quien tuvo la idea original del negocio, algunos expertos en negocios te dirían que eso no vale más que 50 centavos. Será una afirmación fría, pero es real.

En pocas palabras, creo que en tus observaciones sobre lo injusta que es la situación tienes la solución al problema, además, el negocio puede volver a ser tuyo en el momento que así lo decidas.

Únicamente tienes que poner sobre la mesa las distintas alternativas y llegar a la conclusión de cuál es la que más le conviene a tu negocio, pero, principalmente, con cuál te sientes más tranquilo y a gusto, pues lo que sí es una verdad es que estar a disgusto en una sociedad, lo más seguro es que te genere más pérdidas que ganancias.

*El autor es director de la Incubadora de Empresas del Tecnológico de Monterrey Campus Toluca. rjames@itesm.mx