Finanzas

Microcréditos para emprendedores

Surge una nueva forma de obtener financiamiento para tus pequeños proyectos, ahorrando
Microcréditos para emprendedores
Crédito: Depositphotos.com

Mari se quedó sola con sus cuatro hijos cuando murió su esposo, sin embargo, en vez de desesperarse, recordó lo mucho que les gustaban a su familia y sus vecinos los tamales que preparaba en ocasiones especiales; entonces pensó en aprovechar esta habilidad e iniciar su negocio para sacar adelante a sus pequeños.

Ahora, Mari ya no se pone con su anafre y su bote en la esquina de su casa, sino en su propio local, donde además de elaborar tamales de diversos tipos y sabores, también ofrece atole y chocolate a quienes van a buscarla, incluso de otras colonias.

Paco, el policía, dejó su trabajo luego de varios años de ruegos y peticiones de su esposa y sus hijos para que se dedicara a una actividad menos riesgosa; como no podía quedarse con los brazos cruzados, comenzó a vender pan montado en su bicicleta, el cual él mismo elaboraba en su casa con ayuda de su mujer.

Dedicarse al oficio de su padre no le costó trabajo, ni tampoco conseguir clientes, pues su producto era bueno, lo que le preocupaba era conseguir recursos para crecer y llegar a tener su panadería.

Ambos emprendedores recurrieron a Finsol, empresa mexicana que inicia su operación en 2002 como Sociedad Financiera de Objeto Limitado (Sofol), fecha desde la que se ha dedicado al otorgamiento de microcréditos para el financiamiento de la actividad productiva de personas físicas o morales que se ubiquen dentro del segmento de las microempresas.

En México, la microempresa, ya sea bajo la forma de autoempleo, empresa familiar o formalmente establecida, constituye la principal fuente de generación de empleos (54 por ciento del total).

Sin embargo, es claro que a pesar de que estas empresas reciben apoyo del sector público, éste no es suficiente y prácticamente no tienen acceso al financiamiento en sectores formales.

Financiando a las mujeres

El microcrédito se distingue del crédito personal o al consumo por el hecho de que estos últimos se otorgan principalmente a personas asalariadas, siendo el sueldo la principal fuente de pago, en tanto que la del microcrédito la constituye el flujo de efectivo generado por las ventas del propio micronegocio.

Los montos a los que tienen acceso los pequeños emprendedores en Finsol van de 500 a 180 mil pesos, a plazos de tres a seis meses y a una tasa de interés de 4 o 4.5 por ciento mensual, sin cobro de comisión ni por la asesoría previa que ofrece la institución; la frecuencia de pago (capital e intereses) es semanal.

?La mayoría de los casos que tenemos son de necesidades que se crean en las familias, y 80 por ciento de ellos son de mujeres que tienen que salir al frente de sus hogares?, dijo José Manuel Villalobos, director de Administración y Sistemas de Finsol.

Son mujeres que comenzaron con una mesita en la puerta de su casa o un puesto en la calle y ahora ya tienen su tiendita de abarrotes, su panadería, su puesto en el mercado, su fonda o su local ?bien establecido? de tamales, tacos o quesadillas.

?Nuestro mercado se enfoca en poblaciones urbanas y rurales y la edad de nuestros clientes oscila entre 25 y 50 años?.

Por supuesto, todas estas personas, antes de recibir el préstamo de Finsol, reciben una asesoría para orientarlos en cuanto a la actividad que desean desarrollar o si es que ya cuentan con su negocio y quieren crecerlo, comentó.

?Además, los clientes tienen la posibilidad de renovar e incrementar los montos del crédito inicial una vez habiendo cumplido en tiempo y forma con la totalidad de los pagos del crédito, pero esto debe ir relacionado al crecimiento y desempeño financiero del negocio?.

Posibilidad de ahorrar

Por otro lado Villalobos informó que la Junta de Gobierno de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) los acaba de autorizar para operar como Entidad de Ahorro y Crédito Popular, bajo la figura de Sociedad Financiera Popular (SOFIPO), en términos de la Ley de Ahorro y Crédito Popular.

?Ahora también, mediante esta nueva figura conocida como SOFIPO, Finsol tendrá la capacidad de captar recursos directamente del público a través de distintos productos de ahorro que se ofrecerán al sector popular, con lo que otorgará servicios financieros integrales a su mercado, compuesto en su mayoría por mujeres de poblaciones rurales, un segmento de la sociedad que ha permanecido desatendido por el sector financiero tradicional en el país?.

Adicionalmente Finsol ha comenzado otorgar seguros de vida a sus clientes; se trata de una póliza por 30 mil pesos que le servirán a los beneficiarios en los gastos funerarios de sus clientes y el resto para no dejar caer los negocios.

La compañía aseguradora con la que trabajan es Interacciones y el costo del seguro es de aproximadamente 50 centavos diarios.

Y por si esto fuera poco, Finsol se asoció con una empresa de Uruguay y entre ambas comenzarán a captar dinero de las remesas de los mexicanos que se encuentran en Estados Unidos.

Actualmente Finsol cuenta con una cartera de 600 millones de pesos, 137 mil clientes distribuidos en 85 sucursales ubicadas en 27 estados de la República, y mil 100 empleados.