Emprendedores

Triunfos de invernadero

Para este emprendedor, el campo mexicano es un "Gigante Dormido", donde los productores que han cambiado la manera de hacer las cosas, hoy cosechan éxitos
Triunfos de invernadero
Crédito: Depositphotos.com

Esta historia de éxito es el claro ejemplo de que el tamaño no importa para competir y, en este caso, para formar parte de los exclusivos proveedores de la marca líder de hamburguesas en el mundo.

En los campos del estado de Guanajuato, ricos por la fertilidad de su tierra y su diversidad de climas, se encuentra una empresa que cultiva una gran variedad de productos bajo los más estrictos estándares de calidad. PROVATEC cuenta con 56 trabajadores y genera en promedio 25 mil cajas de jitomate al mes.

Pequeño gran negocio

La necesidad de un producto rico y con la calidad que exige un gigante como McDonald's, llevó a Arturo Sandoval y a sus cuatro socios a realizar un proyecto de cultivo de jitomate bola en invernadero. Con apenas cinco años de existencia, Productos Vegetales de Alta Tecnología es proveedora de la cadena de comida.

"La idea surge después de ver todas las exigencias que tiene nuestro país, ya que el campo abierto es una técnica de producción agrícola extremadamente difícil", platica el empresario.

El planteamiento del proyecto se hizo en enero de 2001 y les llevó seis meses desarrollarlo para inmediatamente surtir al líder mundial de hamburguesas. La producción anual hoy es de 300 mil cajas anuales y de eso, el 45 por ciento se va directo a la cadena estadounidense. La empresa inició con una superficie de 40 mil metros de invernadero, para alcanzar los actuales 200 mil metros, ubicados en diferentes puntos de la república, con lo que se garantiza el abasto los 365 días del año.

Ventaja competitiva: "Calidad total". Sandoval comenta que uno de los beneficios del sistema de cultivo en invernadero es que permite regular los tiempos y las cantidades de producción durante todo el año. Así, si se establecen varios centros productores, se reducen los riesgos a un punto mínimo.

La mayor dificultad por la que esta empresa pasó, fue superar el periodo de aprendizaje; luego, conseguir gente capacitada para el manejo de jitomates de invernadero, y finalmente transmitir su filosofía de "calidad total".

Por el momento, la empresa -con centros de distribución en Pachuca, Hidalgo y Morelos-, no exporta su producto, aunque está en fase de desarrollo para colocarlo en el norte de Estados Unidos y Nueva Inglaterra.

El emprendedor destaca que con los cultivos de invernadero tienen muchas más ventajas en comparación con las producciones de campo abierto, ya que éstas cada vez se vuelven más difíciles y arriesgadas pues no se logran. En cambio, el cultivo que PROVATEC practica, es el que la demanda internacional exige. "Para empezar, nosotros, como miembros del TLCAN, tenemos un mercado potencial de 300 millones de habitantes, los cuales necesitan esos productos", dice.

Gracias a la calidad con que produce el jitomate bola, la compañía aumenta su producción y comercialización al 100 por ciento cada año y factura alrededor de tres o cuatro millones de dólares anuales.

Diversidad en invernadero. La empresa también cultiva otros productos, aunque no con el sistema de invernadero, como: manzana, papaya, tomate verde, pera, aguacate, naranja, melón, chiles frescos, sandía, cebolla, durazno, papa y limón. Sin embargo, ya comienzan con pruebas para cultivar pepino, pimiento y fresas, también en invernadero.

El reto más importante para los productores de vegetales o frutas en invernadero, es desarrollar la infraestructura para darle valor agregado a sus procesos; la barrera en este caso para ingresar a la producción, son los altos costos de tierra, por ejemplo.

Una hectárea en el bajío cuesta 200 mil pesos, y ya con un invernadero construido y terminado, el costo llega a casi dos millones de pesos.

Cuando Sandoval y sus socios decidieron desarrollar su proyecto, obtuvieron recursos de capitales privados aunados al capital propio. La recuperación se obtuvo en aproximadamente un año, parte de lo cual continúa reinvirtiéndose.

El empresario apunta que contrario a lo que la gente podría pensar, el producto de invernadero no es más caro, simplemente es de mejor calidad y se cotiza en los estándares del mercado nacional.

Vete en este emprendedor y anímate a sembrar tus propios triunfos.

Quien no se adapta, se queda atrás

En una escala mayor, otra empresa que contribuye a garantizar la frescura y calidad de la lechuga y el jitomate que nos llevamos a la boca, es Comercializadora Gab, que tiene 550 empleados y produce alrededor de 23 mil cajas diarias de diferentes productos

La empresa de la familia Usabiaga nació hace 40 años con 90 hectáreas de cultivo de espárragos y ajo, cien por ciento para exportación. La empresa fue pionera en el manejo de vegetales empaquetados hacia Estados Unidos, en donde tienen gran aceptación. Tiempo después, la firma sumó a su producción el brócoli, la coliflor y la espinaca. El gran reto de esta firma se dio durante la crisis económica de 1994, cuando el tipo de cambio estaba muy deprimido, la inflación en México subía y los costos de producción eran más elevados que lo que se vendía.

Miguel Usabiaga, hijo del fundador de la empresa, tomó las riendas de la firma familiar luego de graduarse en agronegocios, y en tan sólo un año y medio los números cambiaron de rojos a verdes. Su misión fue desarrollar el mercado nacional e introducir el mismo producto que exportaban a Estados Unidos con la marca Mr. Lucky. Los tres primeros meses tuvieron pérdidas porque "la gente tenía la impresión de que lo empaquetado no es fresco, cuando dura más tiempo en el refrigerador", dice el empresario.

El crecimiento. Cuando comenzó la introducción de los vegetales empaquetados al mercado mexicano, fue necesario que GAB abriera sus propias bodegas de abasto e invirtiera en infraestructura en cadena de frío en la Ciudad de México y Monterrey, para darle al producto un adecuado manejo y garantizar que llegara fresco a su destino.

Hoy, los 23 productos de la compañía llegan a todo el país a través de sus centros de distribución. Irapuato es el principal centro de distribución. Para Estados Unidos abrieron un centro en Mc Allen y otro en Laredo, Texas.

Esta empresa cuenta con alianzas estratégicas con agricultores que le siembran lo que se va necesitando, con lo que garantizan el abasto de lechuga, que es el principal producto, seguido del ajo, brócoli, coliflor, espinaca, fresa, espárragos, rábanos, pimientos y demás vegetales que producen. Por poner un ejemplo, Usabiaga comenta que la producción de cilantro está contratada al cien por ciento con un agricultor; al igual que el pimiento de invernadero, las frambuesas, moras, zarzamoras y fresas.

"Cada agricultor debe cumplir con ciertos estándares de manejo de los cultivos, certificación en Buenas Prácticas Agrícolas, además de no emplear a menores, tener gente capacitada y mantener medidas de higiene, y que sus cultivos sean regados con agua potable y sin contaminantes". Actualmente buscan especialistas en el cultivo artesanal y gourmet, de frutas finas como frambuesa, zarzamora y fresa.

En los últimos seis años el crecimiento anual de la empresa ha sido del 30 por ciento sostenido y produce alrededor de 460 toneladas diarias de sus diferentes productos, los cuales se surten a mil clientes nacionales y extranjeros, entre los que se encuentra la cadena McDonald´s. Actualmente, el 40 por ciento de su producción total es para exportación.

Una parte del éxito de esta empresa ha sido mantener la filosofía de "Hacer bien las cosas", como única fórmula de alcanzar sus metas. El trabajo en equipo y personal comprometido con la calidad y la vanguardia en los procesos, también han sido claves para lograr el crecimiento.

Para Miguel Usabiaga "el mercado, los procesos y el entorno van cambiando día con día, y si no cambiamos nos vamos quedando atrás".