Consultoría

¿Gestionar equipos? Mejor gestionar grupos de trabajo

Existe un tremendo desgaste entre los "equipos de trabajo", por la tensión de competir y ganar hacia el exterior. El experto propone dejar de usar la palabra equipo y sustituirla por grupo
¿Gestionar equipos? Mejor gestionar grupos de trabajo
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Fui un empleado corporativo durante 25 años. Una gran problemática que detecté en esto fue el famoso "trabajo en equipo". Ahora estoy a punto de fundar mi empresa y quiero evitar este asunto. Les pregunto: ¿qué es un equipo de trabajo y cuál es la necesidad de su buena gestión?

Jaime Cardenal

jcardenal05@yahoo.com.mx

Jaime: Dialoguemos juntos sobre el significado de tu pregunta. Encuentro que la palabra equipo se usa para atraer al lugar de trabajo la connotación competitiva que priva en los deportes. Un sesgo que evoca en las personas el concepto de que el equipo compite contra otros y entre sí mismos para ganar el trofeo; tu sabes, hacer el número, la venta, etc. En ese mismo sentido se habla de ponerse la camiseta, dar marcaje personal y anotar. La realidad es que existe un tremendo desgaste entre los "equipos de trabajo", porque la tensión de competir y ganar hacia fuera, así como de destacar hacia dentro, es una situación antinatural debido a que los seres humanos no estamos diseñados para mantenernos en guerra todo el tiempo.

Los equipos de trabajo suelen entorpecerse unos a otros con sus intrigas o cuando mucho, a sumar sus fuerzas desiguales. Nunca pueden ir más allá de eso. Es decir, son conjuntos que logran sus resultados con pérdidas o con grandes esfuerzos. Quienes invocan la lucha cotidiana por la supervivencia como característica de nuestra especie, malinterpretan la visión darwinista para manipular a su personal a fin de que dé más leche. Claro, no puedes tensar todo el tiempo el arco porque termina rompiéndose, así que aquéllos jugadores estrellas que siempre anotan, terminan golpeados. Los demás acaban cambiando de trabajo o haciendo como que hacen. ¿Gestionar este desbarajuste?, no se puede, porque las guerras, como los partidos de futbol, no pueden durar 24 horas por siempre, es artificioso. Más temprano que tarde la mecánica de la zanahoria y el garrote agota su eficacia. Los discursos motivadores producen amnesia en cuestión de minutos, ¿verdad? Entonces uno se cuestiona qué hacer. Propongo de entrada dejar de usar la palabra equipo y sustituirla por la vieja y buena palabra grupo. Los grupos poseen una naturaleza orgánica, tienden a autorganizarse. Aún dejados al azar, un grupo de personas asumen roles, desarrollan lazos, afectos, animadversiones y malentendidos; esto es una problemática real y, por tanto, es algo que SÍ se puede gestionar, porque sólo se puede administrar lo que ES verdadero. Así que los grupos son algo difícil y, por lo mismo, muy interesante. Su vida gira en torno a la comunicación en su acepción correcta: hacer del común, algo; compartir algo en comunidad. De esta manera, gestionar a un grupo de personas implica gestionar la comunicación, y esta disciplina comienza con el escuchar atentamente para poder hablar seriamente (es decir, comprometiendo el SER en lo que se dice). Implica acotar los términos que usamos, manejar la redundancia, saber narrar historias, aprender a celebrar y cumplir promesas y, sobre todo, reconocer que en una comunidad de intereses, todos los miembros del equipo forman una red que interactúa de manera colaborativa para satisfacer tales intereses y desarrollar el negocio, el cual es la razón de ser del mismo grupo.

Si un grupo reconoce abiertamente sus intereses personales y los armoniza con los intereses de negocio de su empresa, entonces se despeja el camino para que las personas colaboren y logren las metas, aún las difíciles. Un grupo siempre te sorprenderá. En realidad, colaboración y adaptación son los elementos medulares del Grupo de Trabajo. Estos dos elementos funcionan con base en la comunicación franca tanto intrapersonal como interpersonal. Ambos conceptos son clave para gestionar al grupo, porque lo que las personas se dicen en su fuero interno prefigura lo que dicen a los demás, así como la forma en que perciben al negocio y por consecuencia, actúan.

Un grupo es pues, una red de compromisos que funciona con arreglo a la confianza que se construya entre los individuos. Pese a sus diferencias y enfoques particulares, todos acuerdan colaborar entre sí para lograr su misión. Un grupo así, va más allá de la resta o la suma, porque todos se ocupan de lo suyo y además están atentos a la actuación de los demás. Su objetivo es que no haya agujeros onerosos y nadie se siente agredido cuando se le ayuda o se le señalan sus fallas.

Así que el líder gestionador, lo único que debe hacer es aclarar los objetivos, facilitar la comunicación y comenzar a escuchar para conducir la fuerza del grupo concentrándola en lo que debe ser hecho. En esta clase de Grupos de Trabajo se habla y escucha directa y abiertamente; no hay lugar para jarritos de barro ni para confundirse con la mediocridad de lo "políticamente correcto". Un grupo así, se ocupa de hacerse invencible y escoge sus peleas. Crece su conocimiento y aumenta su poder; luego entonces sabe cómo hacer más con menos y ganar con el menor desgaste. Esto me recuerda la estrategia de Sun Tzû: ocúpate primero de hacerte invencible. Pequeños grupos logran grandes hazañas y perduran. Los héroes mueren jóvenes. ¿Qué te parece a ti esto?, quiero escucharte e invito a los demás lectores a que se adhieran al diálogo y pensemos juntos. Saludos cordiales.

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

¿Dónde estamos y hacia dónde vamos con la aplicación de tecnología en las pymes? ¿Cómo influyen estas innovaciones en el desarrollo del negocio?

Raúl Zertuche

Xalapa, Veracruz

Algunas pymes van realizando ya pequeños pasos en la modernización de sus procesos con la incorporación de tecnología. La lentitud en este proceso de cambio en general no responde al costo que supone, sino a la dificultad para visualizar qué valor añadido puede aportar el uso de las tecnologías de la información (TI).

Difícilmente podremos apostar a que en una pyme se incorpore un experto en sistemas de información, de la misma manera que no tendremos un responsable de marketing o de recursos humanos.

Pero no por ello debemos cerrar los ojos a las oportunidades que brinda un uso inteligente de las TI o la profesionalización por parte del personal en los otros ámbitos citados. Hoy es ampliamente conocido el ejemplo de la que fue una pequeña administración de lotería, que operando a través de Internet y con una buena estrategia de marketing ha logrado unos resultados que nunca hubiera imaginado cualquier otro empresario bien situado en el sector. Hay quien puede pensar que ejemplos como éste responden al azar y a la "suerte", pero difícilmente podremos comprobarlo si no hacemos apuestas decididas (léase esfuerzos) para conseguir ese azar favorable. Es importante considerar que las tecnologías no aportan nada por sí mismas, sino que el valor añadido es siempre producto de un uso inteligente de las TI.

Si nos dejamos llevar exclusivamente por "modas", puede darse la paradoja de comprar un equipo informático muy sofisticado para tenerlo inutilizado, o que realicemos una importante inversión en un software que nos prometieron que nos facilitaría la vida y sólo consigue complicárnosla.

El "renovarse o morir" puede empujarnos a un intento de adaptación a un nuevo entorno que desconocemos, en el que no sabemos exactamente cómo operar y cuál va a ser nuestro posicionamiento.

¿Cuáles pueden ser los ámbitos donde la renovación puede resultar más provechosa? Habitualmente, la penetración de las TI en las pymes se ha venido dando en los siguientes ámbitos: Gestión de relaciones con el cliente (CRM), marketing y proyección en la red, logística y operaciones, gestión financiera y formación de personal.