Hide this Looking for English Content? Click here

Ciberofertas

La tecnología de punta alcanza el mercado de la venta de acciones.
Ciberofertas
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

En una época en la que los universitarios recién egresados cierran tratos por Internet (o al menos tratan de hacerlo) los emprendedores Jeremy Kraus y Sam Cohen han decidido tomar el camino exento de tecnología. Pese a ello, este par vislumbra muchas oportunidades y la posibilidad de amasar una cuantiosa fortuna "a la antigüita" en el rubro de los helados.

Por increíble que parezca, Jeremy's Microbatch Ice Cream fue fundada en 1997 cuando Kraus, entonces estudiante de Administración de Empresas en la Wharton School of Business de la Universidad de Pennsylvania, redactó un plan de negocios como parte de su curso de estudios empresariales. Lo que Kraus descubrió en su investigación, afirma su socio Sam Cohen, fue que había grandes oportunidades para que participantes nicho evolucionaran hasta convertirse en marcas nacionales si la primera presentación pública se hacía bien. Más importante aún, en este negocio, es que no se había registrado un gran éxito desde el surgimiento de Ben & Jerry's hace más de 20 años.

Sin embargo, el verdadero catalizador del negocio provino de las reacciones al plan. De acuerdo con Cohen, la mayoría de la gente se mostraba muy interesada y dispuesta a hablar sobre el asunto. Y cuanto más hablaba Jeremy de la idea y de su empresa, más lógica parecían tener. Al final, una oportunidad real le pareció tangible.

Mientras cursaba aún su penúltimo año en la universidad, Kraus empezó a elaborar helado y a buscar capital. Cohen empezó a trabajar con él, primero como voluntario y luego más formalmente cuando el par empezó a tener éxito. El momento crucial se presentó a finales de 1997 y principios de 1998, cuando Jeremy's Microbatch obtuvo su primera ronda de capital con inversionistas profesionales por US$ 150,000. "Después de eso, empezamos a tomar en serio el negocio", confiesa Cohen, "dejó de ser algo divertido y para nosotros pasó a ser algo que realmente tenía posibilidades."

La cuota inicial se incrementó poco después, en la primavera de 1998, cuando la empresa Bluestem Capital de South Dakota invirtió otros US$ 900,000. Respecto a este inversionista remoto, Cohen señala: "En la era digital, se hace lo imposible por cerrar un trato."

Pero una vez que ya tuvieron inversionistas externos, la idea de sacarlos algún día (en otras palabras, asegurarse de tener una estrategia para comprarles sus acciones) llegó a ser una consideración de peso. Para Jeremy's Microbatch Ice Cream sólo había tres escenarios posibles: fracasar rotundamente, ser comprados por una empresa más grande o realizar una oferta pública inicial. El fracaso no parecía ser una opción. Tampoco lo era trabajar para alguien más. La oferta pública inicial parecía algo más factible, así que ambos presentaron su inscripción para cotizar en la bolsa el 25 de octubre de 1999.

Oferta de Acciones Online

En muchos sentidos, la oferta pública inicial (o, para el caso, cualquier tipo de operación) no ha cambiado mucho desde los días en que se inventó el helado. Los empresarios realizan presentaciones ante inversionistas y corredores, en un ritual tortuoso de aprobación, conocido como road show, en un lapso de dos o tres semanas o, también, mediante una serie menos estructurada de reuniones que pueden durar varios meses.

Sin embargo, lo que sí ha cambiado, es el ritmo en el que se conciben, financian y arrancan los negocios. Esto sucede con mucha rapidez. Y lo que los emprendedores están descubriendo es que el tiempo dedicado al roadshow es primordial para el negocio. Las empresas socavan sus propias perspectivas a futuro al sacar del negocio al director general, al de finanzas y tal vez a otros miembros clave del personal en un momento crítico de su desarrollo. No obstante, casi por definición esto debe suceder, porque si la empresa no se encuentra en algún momento crítico, tal vez incluso en el umbral mismo de un gran éxito, entonces ¿cuál es el caso de hacer una oferta? Debido a la molestia de todo el proceso, afirma Cohen, "cualquier herramienta o técnica que nos ayudara a llegar al grupo de inversionistas que diría sí más rápidamente sería de mucha utilidad".

David Bauman, fundador y presidente de Investor Broadcast Network, afirma que en muchos sentidos "esa herramienta ya existe en la actualidad, y se denomina el road show virtual." La empresa de Bauman es una de las pocas en Internet que permiten a las compañías, que están haciendo una oferta pública inicial, poner su road show en la Red y, según la teoría, esto reduce notablemente los gastos y la fuga de tiempo gerencial.

De acuerdo con Bauman, la mecánica de un road show virtual está dictaminada en gran medida por las normas de la Comisión de Valores y Bolsas de Estados Unidos (SEC), que regula las ventas y operaciones bursátiles. Por ejemplo, afirma Bauman, los road shows virtuales, y los reales, no están abiertos al público. El banco de inversión que dirige la operación los protege mediante contraseñas. En teoría, el banco proporciona la contraseña a los inversionistas acreditados, entre los cuales se encuentran tanto instituciones como corredores con licencia.

En segundo lugar, agrega, los road shows virtuales no siempre ocurren en tiempo real. Durante el transcurso de un road show tradicional, el equipo gerencial podría hacer su presentación entre 50 y 60 veces ante diferentes auditorios. El road show virtual no transmite cada una de las presentaciones. Más bien, los inversionistas tienen acceso aldenominado video unidireccional, el equivalente a una presentación en vivo, mediante la Internet. Bauman afirma que las empresas generalmente utilizan la denominada "presentación de arranque", la cual suele hacerse en las oficinas principales del banco de inversión, para transmitirla mediante el video unidireccional vía Internet.

Otra faceta de los road shows virtuales señalada en el reglamento de la SEC es que el espectador no puede copiar la presentación, y quedebe tener acceso inmediato a un folleto informativo. Este requisito reduce la posibilidad de que la presentación caiga en malas manos, es decir, la de inversionistas públicos que algún día podrían ser tenedores de las acciones una peculiaridad que amerita más escrutinio.

¡Qué Ganga!

Bauman señala que el costo de producir un road show virtual oscila entre US$ 10,000 y US$ 30,000. Hay varias maneras de considerar este costo, pero sin importar cómo se vea, es una ganga. Por ejemplo, si usted llevara a cabo un road show real con un jet arrendado para transportar equipo gerencial, un representante del banco de inversión, un analista y varios negociantes a tres ciudades diariamente, incluyendo hoteles y comidas, el costo fácilmente podría ascender a US$ 10,000 al día.

El road show de Jeremy's Microbatch, por ejemplo, no alcanzaba estas cifras, pero la oferta pública de la empresa, de unos US$ 6 millones, tampoco era como las ofertas multimillonarias que aparecen en la primeras páginas de los diarios. Sin embargo, el road show tampoco fue fácil: un día en Dallas, Texas, otro en Philadelphia, luego Nueva Jersey, la ciudad de Nueva York y Long Island terminando en Orlando, Florida. Kraus y Cohen, además, hicieron presentaciones especiales a grupos de empresas corredoras con intereses particulares en la oferta o relaciones con el banco de inversión, First Montauk Securities Corp., una empresa corredora ubicada en Red Bank, Nueva Jersey.

Por lo tanto, los socios resultaron bastante interesados cuando encontraron la posibilidad de lanzar su oferta en Internet. "Otros US$ 10,000 en costos casi están fuera de toda consideración. Tendría que hacer muy poco para que mereciera la pena. Sin embargo, lograr que nuestra historia llegue a la comunidad bursátil sin tener que dejar desatendido el negocio es de un valor incalculable para nosotros en este momento", agrega Cohen.

Kraus y Cohen realizaron una excelente presentación en Internet, aunque el video tenga sus limitaciones. Pareció ser el medio apropiado para estos jóvenes emprendedores que parecían representantes de una nueva economía. Cohen señala la gran ventaja de supresentación electrónica: "Podíamos presentar nuestra empresa a posibles accionistas sin tener que dejar la oficina".

Compra-Venta de Acciones

No obstante un análisis de los costos, incluso si no es algo preponderante en el esquema de las cosas, saca a colación el asunto de los beneficios. En Wall Street se dice que las acciones nunca se compran: se venden. Así que la cuestión realmente se reduce a vender: ¿Es Internet un mejor medio para vender acciones?

"Es un buen medio", afirma Bauman, "pero no es mejor que estar en una sala de juntas con los gerentes." La clave, sin embargo, es que no todos los inversionistas pueden tener acceso a la sala de juntas, agrega. Y en ese caso,un road show virtual es la segunda mejor opción. "Es una manera de observar a los gerentes, de ver su dinamismo, su trabajo en equipo, su lenguaje corporal; de comprender su visión de una manera que no puede lograrseleyendo un folleto informativo", explica Bauman.

Otro beneficio, por supuesto, es el alcance. Si el costo de un road showreal es US$ 10,000 al día, entonces un road show virtual, también de US$ 10,000, proporciona, en teoría, un alcance infinito debido a que no hay límite práctico al número de inversionistas calificados potenciales que pueden verlo por Internet. E incluso en el caso de empresas que no se exponen al costoso ritual de las tres semanas de presentación, como Jeremy's Microbatch, la existencia de un road show virtual y un llamado a verlo por Internet, les habría dado una razón viable para llegar hasta los corredores y utilizar mercadotecnia mediante correo electrónico, correspondencia directa o telemarketing.

Un último y notable beneficio del road show virtual es que está grabado. La empresa puede hacer una copia maestra de una presentación en la que todas las demostraciones salgan perfectas, todas las preguntas adecuadas reciban respuesta y todas las respuestas sean correctas. El comentario de que no hay nada como estar en una sala de juntas con los gerentes celebrando una reunión en vivo es un arma de doble filo. Cuando la presentación sale bien, sale muy bien. Pero una pésima demostración o una pregunta que deja pasmados a los gerentes puede echar por la borda cualquier convenio. El riesgo en sí hace que un road show en Internet sea prácticamente obligado para los empresarios que le han puesto el ojo a una oferta pública inicial.

Contacto

Jeremy's Microbatch Ice Cream, Tel. USA (215) 823-6885, Internet: http://www.microbatch.com