Emprendedores

Ollin studio/ Oelli, negocios con efectos especiales

Ollin ofrece servicios de animación para películas y posproducción para comerciales. Oelli organiza la feria de videojuegos más grande de América. Ambas ya exportan talento
Ollin studio/ Oelli, negocios con efectos especiales
Crédito: Depositphotos.com
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Ollin Studio factura seis millones de dólares al año, realiza los servicios de animación para aproximadamente 12 películas y posproducen 420 comerciales en ese lapso. Oelli ingresa tres millones de dólares y organiza dos eventos masivos: uno en México y otro en Brasil a los cuales asisten en conjunto más de 50 mil fanáticos de los videojuegos. En estas empresas trabajan 92 y 19 personas, respectivamente. Ollin significa movimiento y oelli, poder, en náhuatl.

La operación de ambas firmas no ha sido sencilla. Ollin Studio se fundó en 1996 y partió de la idea de Jorge Lizárraga (hoy director general de Oelli).

Primero Videojuegos

El primer proyecto de Ollin Studio fue crear un videojuego. Durante un año, los socios investigaron, planearon y desarrollaron un juego, pero se atoraron en la comercialización. Es entonces que Lizárraga decide acercarse a Alejandro Diego?fundador de MacWare, firma distribuidora de equipo Apple, y compañero de trabajo? con la idea de destrabar el proyecto. Ni con los conocimientos de la distribución de productos de tecnología que ambos tenían pudieron echar a volar el videojuego.

Sin embargo, no se dieron por vencidos. ?Tenemos la misma infraestructura tecnológica de un estudio de publicidad, hagamos animación digital?. Pero tampoco conocían ese mundo. Diego llamó a su amigo Carlos Iturriaga, quien había participado en la realización de varios videoclips de Luis Miguel.

Animación y posproducción

En los inicios tuvieron que regalar trabajo para darse a conocer. Tocaron muchas puertas, asistieron a conferencias, presentaciones, y tomaron trabajos pequeños que su competencia desdeñaba con que se ganaron la confianza de sus clientes.

?El reto más grande fue convencer a las grandes agencias de publicidad, que solían enviar sus posproducciones fuera de México, a que probaran la capacidad de Ollin Studio?, recuerda Diego, director general de Ollin Studio.

Desde 1999, Ollin Studio entró en una buena racha. Actualmente poseen el 30 por ciento de participación de mercado de animación de comerciales y poco más del 50 por ciento del mercado de posproducción para películas. Entre otras, han participado en Morirse en Domingo y Km 31.

Sin embargo, la buena noticia es que desde enero de 2006 ya tienen una oficina en Los Ángeles, California. Y gracias a esa subsidiaria lograron hacer los efectos especiales de Zodiac, una producción que está por estrenarse, y que fue dirigida por David Fincher (La habitación del miedo y El Club de la Pelea). Al director le bastó ver el trabajo de Ollin Studio para contratarlos. La nueva producción de Fincher, The Curious Case of Benjamin Button, será totalmente posproducida por los mexicanos. El presupuesto para la película se estima en 180 millones de dólares, algo similar a lo que se invirtió en El señor de los anillos.

Los mexicanos están entusiasmados porque esta cinta podría alcanzar nominaciones al Oscar.

De vuelta al videojuego

Lizárraga no ha dejado de soñar con los videojuegos. Una vez estabilizado el negocio en Ollin Studio y bajo el paraguas de ésta, fundó en 2001 Oelli, la organizadora de exposiciones y promoción de videojuegos. En México inventaron Electronic Game Show (EGS), que lleva ya cinco realizaciones. Este EGS tiene su réplica en Brasil, apenas con dos exposiciones.

Hay una franquicia del EGM, que se llama LatinGamer y se realiza en Guadalajara y Monterrey. Y tienen una licencia de la olimpiada de videojuegos llamada World Cyber Games.

Oelli está interesada en pedir capital de riesgo para crecer. ¿Hacia dónde? La apuesta es a un mercado de videojuegos que se calcula en México en 500 millones de dólares, pero están listos para sentar sus reales en España (un mil millones de dólares) y ni qué decir del mercado estadounidense que está valuado en 16 mil millones de dólares. Así que aprovecharán la infraestructura de Ollin en Los Ángeles.

Desde que Lizárraga, Diego e Iturriaga iniciaron en el garage de los papás del primero, la meta fue la internacionalización. Ésta apenas arranca, pero augura un negocio muy prometedor. Aunque ambas empresas empiezan a moverse, traen mucho poder tras de sí.

Ollin studio

Fundación: 1996

Empleados: 92

Participación de mercado en México:

- 30 por ciento de la animación de publicidad

- 50 por ciento de la postproducción de películas

Facturación: seis millones de dólares

Oelli

Fundación: 2001

Empleados: 19

Facturación: tres millones de dólares