De medio tiempo

Carambola o chuza más que diversión

Algunos boliches y billares de México cambiaron su concepto para convertirse en centros de entretenimiento familiar, lo que les ha reportado ingresos adicionales
Carambola o chuza más que diversión
Crédito: Depositphotos.com

El nuevo concepto de los boliches y algunos billares de México es tener todo a la mano: juegos, comida, música, salones privados y en algunos casos hasta Internet; aquí los visitantes pueden divertirse por horas o un día entero hasta anochecer.

¿La razón? Estos centros de entretenimiento están cambiando su concepto para convertirse en verdaderos lugares de esparcimiento que además ofrecen celebraciones para empresas, torneos y fiestas infantiles.

Las largas horas de entretenimiento que ofrecen los hacen un concepto rentable, atractivo y con futuro en el mercado, ya que prácticamente todos abren los 365 días del año, con horarios de nueve de la mañana a la media noche o más tarde, asegurando así la recuperación de la inversión en menos tiempo.

El cambio ha sido positivo para lugares tradicionalmente unitemáticos, como Bolerama Coyoacán, que gracias a este concepto ha logrado atraer a un mayor número de visitantes.

Con más de 25 años en el mercado, Bolerama Coyoacán es el más grande de América Latina, con 56 pistas de boliche distribuidas en dos pisos, además de restaurantes, videojuegos, tienda, la mejor tecnología y sistema de entrenamiento.

"En la planta baja tenemos la zona de juegos electrónicos y billar, que es un área de reciente creación. Vimos que teníamos necesidad de abrir otra opción para la gente que nos visita y hemos tenido mucho éxito con ella", afirma Salvador Guerrero, gerente de operaciones del lugar.

Más horas de entretenimiento

En una visita al cine una pareja gasta en promedio 250 pesos y, por más horas, pagaría lo mismo al asistir a uno de estos centros de entretenimiento, ejemplifica Guerrero.

Durante todo el año estos sitios tienen clientes, pero en vacaciones la demanda se dispara, como ocurrió en la temporada navideña en centros como Bol Tlalpan, Master Bowl and Fun y Spring Bowl, en Cuernavaca, todos de la empresa Ameno S.A.

Con 32 pistas de boliche, seis mesas de billar, juegos electrónicos, área de juegos infantiles, cafetería, tienda y bar, Master Bowl and Fun es ejemplo de este tipo de centros de diversión familiar.

Cerca de la capital

Son negocios que tienen una buena aceptación, tanto en la Ciudad de México como en el interior del país, como es el caso de Paradise World que opera en Metepec, a cinco minutos de Toluca.

Ubicado en la planta baja de Galerías Metepec, el lugar cuenta con cuatro líneas de boliche, 15 mesas de billar, cafetería, bar y zona VIP; además, los viernes por la noche hay un grupo de rock en vivo.

Christian Vargas Salinas, actual gerente de operaciones de Paradise World, dice que la gente puede pasar todo el día entreteniéndose en el establecimiento, "pueden cambiar de un juego a otro, o bien, pasarse a la zona de comida".

Lo común, dice Vargas, es que durante el día la concurrencia esté conformada por clientes jóvenes, en su mayoría, y por la tarde-noche son adultos. "Una vez que la plaza se consolide, proyectamos crear una red de centros en otras ciudades del país".

La particularidad de este nuevo concepto de sitios de entretenimiento es que nunca están vacíos, especialmente porque durante todo el año realizan torneos locales o nacionales y reciben visitantes diarios que asisten después de salir de su trabajo.

Algunos billares se han unido a esta tendencia al integrar juegos electrónicos, bares, café o Internet, tal es el caso de City Day en la Ciudad de México, o Billar e Internet, en Toluca.

El concepto ha funcionado tan bien, que la mayoría de estas empresas proyectan crear sucursales en otros lugares de la República Mexicana, porque la diversión es un negocio, especialmente cuando es ilimitada.

De las telas a las carambolas

La imagen de los billares ha cambiado con el tiempo. En la ciudad de La Paz, Baja California Sur, se encuentra Billarama Pool & Rock, un establecimiento de billar con un ambiente muy particular. Este lugar es frecuentado por jóvenes de todas las edades quienes asisten, después de la escuela, a pasar un buen rato antes de regresar a sus hogares y por las noches el sitio es punto de reunión para aquellos que apenas empiezan su recorrido por los bares de la ciudad.

Los hermanos y socios Carlos y Heliodoro Jordán Santana son los dueños de este lugar. El edificio, propiedad de su mamá, hace poco más de ocho años era, en el primer piso, una tienda de telas, y en el segundo un taller de costura. Heliodoro estaba encargado de la tienda de telas, pero decidió hacer un cambio. Tuvo la idea de poner un billar, así que se asoció con Carlos, quien sugirió que tuviera un ambiente retro.

ASÍ COMENZÓ LA HISTORIA

En sus viajes al interior de la república, Carlos visitó billares que le dieron la idea para ambientar el proyecto. Las paredes del local están pintadas con colores vivos: amarillos, azules, naranjas; con efectos en espiral, listados, etcétera. De ellas penden fotos de los artistas de moda y clásicos del rock, punk rap, y pinturas con temas de billar. En las esquinas del local hay televisiones donde se proyectan videos de música, programas de moda, películas y a veces algún partido de futbol o basquetbol.

Esta ambientación retro, además de que no se venden bebidas alcohólicas, ha resultado atractiva para los jóvenes y le ha dado confianza a los padres de familia para llevar a sus hijos menores a que aprendan a jugar billar.

Para iniciar el negocio compraron cinco mesas de billar junto con sus respectivas bolas y veinte tacos. Cada una costó 11 mil pesos. También buscaron proveedores de refrescos, galletas y jugos para ofrecer un valor agregado al cliente. Como ya contaban con el local, sólo invirtieron 70 mil pesos en remodelación, permisos y gastos diversos, y recuperaron su inversión en aproximadamente 10 meses.

Días antes de la inauguración, los hermanos repartieron volantes en las escuelas de la ciudad. El día de apertura regalaron botanas y refrescos y tienen una promoción que consta de juntar 15 horas de juego para obtener una hora gratis.

Poco a poco el lugar ha ido ganando clientes y actualmente cuenta con 15 mesas distribuidas en los dos pisos del edificio. En promedio semanal gastan cinco mil pesos en proveedores de bebidas y alimentos (frituras) y reciben 250 personas al día. Cada hora de juego tiene un costo de 27 pesos y facturan, aproximadamente, 50 mil pesos mensuales, dependiendo de la época del año.

Para instalar un centro de entretenimiento de este tipo, y de este tamaño, se requiere una inversión en promedio de cinco millones de pesos, así como el trámite de diferentes licencias como son la de funcionamiento, venta de alcohol, uso comercial de suelo. El tiempo de recuperación va de tres a cinco años dependiendo la zona, indicaron los entrevistados. Sin embargo, existen alternativas para iniciar con menos, por ejemplo, adquiriendo mesas de billar de segunda mano o si ya cuenta con un negocio de este tipo, puede aumentar las opciones de diversión familiar para captar mayor clientela.

LO QUE DEBE SABER

La inversión mínima para arrancar un boliche es, en promedio, de cinco millones de pesos. Para un billar, puedes comprar mesas de billar de segunda mano.

LOS CONSEJOS DE LOS EMPRENDEDORES

No es necesario inventar la rueda. Algunas visitas a exitosos billares nos dieron el punto de partida: para repetir conceptos exitosos. Últimamente vimos que lo retro viene fuerte y a eso nos estamos adecuando.

Adaptarse a cada tipo de cliente: Nos llegan personas de diferentes edades, estilos de vida ocupaciones, y eso podría significar abarcar mucho y apretar poco, pero nos esforzamos por conocer a cada consumidor, lo que nos ha permitido poder cambiar de atuendo y actitud, en el personal y el ambiente (música, videos que se transmiten a ciertas horas y hasta tipo de botanas) para poder atender las demandas específicas y aumentar las opciones de diversión familiar para captar mayor clientela.

Contacto

Bolerama Coyoacán. Tel. (55) 5534 1292

Paradise World. Tel. (722) 319 2548 - 49/ 232 8666

Master Bowl. Tel. (55) 5554 5451

Bowl Tlalpan Tel. 5606 6778

Spring bowl. Tel. (777) 313 9425