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Sonidos que te harán ganar

Elabora innovadores, decorativos y relajantes palos de lluvia que te ayudan a disminuir el estrés
Sonidos que te harán ganar
Crédito: Depositphotos.com

En la era moderna nadie escapa del estrés que sin piedad hace presa de cualquiera sin importar edad o género; y eso no es todo, lo peor es que si no se libera este mal termina deteriorando la calidad de vida de quienes lo padecen. Es difícil escapar de él, lo sabemos; sin embargo, existen diversas terapias que pueden combatirlo, pero su costo es, a veces, excesivo.

¿Te gustaría ofrecer un artículo sencillo y de fácil uso que les brinde a estas personas un alivio a su estresada vida y, sobre todo, a un precio razonable? Tenemos la solución, ya que con objetos sencillos que incluso puedes encontrar en tu hogar, es posible crear un objeto innovador y relajante: un palo de lluvia o palo de agua.

Un palo de lluvia es un instrumento musical prehispánico que tan sólo con darle vuelta, su sonido semeja el ruido del agua al caer o el correr de un río, lo que permite, a quien lo escucha, relajarse fácilmente.

¿Por qué no ayudar en esta tarea y además obtener una significativa ganancia? Toma nota y manos a la obra?

Necesitas lo siguiente

Materiales:

* Un bambú hueco y seco (se pueden encontrar en los mercados de artesanías y los hay de varios tamaños y grosor. Elige los que más te gusten).

* Clavos pequeños

* Un martillo

* 10 cm. de madera de balsa de un cm. de espesor

* Una vela

* Cerillos

* Un lápiz

* Una sierra para madera

* Barniz transparente

* Plastilina epóxica

* Pintura para madera color café

* Arroz

Dependiendo del largo de los bambúes, puedes o no unirlos. Si tu respuesta es afirmativa elige dos que posean el mismo espesor para evitar que el contenido se salga. Pon en los extremos a unir un poco de plastilina époxica, comprime y déjalos secar. Verifica que hayan quedado firmes y lija esta unión hasta que quede liso, y procede a pintarla para disimularla.

Concluido este primer paso, toma la madera de balsa y colócala en una mesa firme, a continuación coloca el bambú de pie y recárgalo sobre la madera y traza dos círculos del tamaño del agujero y cortarlos con la sierra.

Por otro lado, enciende la vela y chorrea cera en una de las aberturas del bambú (por los bordes) y antes de que enfríe coloca el círculo de madera y deja secar. Puedes sellarlo con clavos para asegurar que no se salga el contenido. A continuación aplica plastilina epóxica en la unión, deja secar, lija y pinta.

Ahora toma el bambú y colócalo de manera horizontal y elige un lado, ya sea superior e inferior, y a lo largo de él pon los clavos: uno más o menos cada tres centímetros y haz lo mismo del lado opuesto. Para que queden más sólidos puedes sellarlos con la plastilina epóxica (sólo donde se vea la cabecita del clavo), deja secar, lija y pinta.

Ya seco procede a vaciar en su interior de tres a cinco puños de arroz dependiendo el tamaño, puedes ir moviendo el bambú para catar el sonido y cuando encuentres el que te guste cierra la parte abierta como se hizo en la parte opuesta (descrita anteriormente) y deja secar.

Apila ganancias

En la actualidad, la gente busca su comodidad y una manera fácil y práctica de combatir el mal de las grandes ciudades, mejor conocido como "estrés"; y aunque las terapias alternativas son muy populares, la sensación de bienestar solamente dura mientras se tiene la cita, ¿y después?

Para continuar esta sensación de relajación el palo de lluvia es un buen recurso, ya que puede elaborarlos, incluso, para que sean de bolsillo, aunque con los más largos, el sonido es más prolongado y relajante.

El costo de un palo de lluvia es realmente económico, el bambú puede variar su precio de entre cinco hasta 30 pesos, dependiendo del tamaño.

Si quieres tomar el negocio en serio, puedes cultivar este arbusto en la azotea de tu casa y ponerlos a secar cuando desees sacarles provecho.

Los clavos, el martillo, velas, cerillos, etcétera, son materiales de uso común en el hogar, al igual que el arroz, cuyo precio no rebasa los 20 pesos, por lo que el costo podría pasarse por alto.

Sin embargo, la inversión real sería en la plastilina epóxica, siete pesos; la madera de balsa, 10 pesos; pintura de madera, 12 pesos y el barniz, 20 pesos; y aunque estos materiales podrían aparentar que aumentan el costo, no es así, pues hay que considerar que nos sirven para varios palos de lluvia.

Haciendo números, el costo de cada palo de lluvia no rebasa los 17 pesos cada uno y dependiendo del tamaño puede llegar hasta los 30 pesos aproximadamente. El costo de venta puede ser de entre 50 y 100 pesos, de acuerdo con el tamaño y el tiempo empleado en el trabajo, recuperando la inversión hasta en un 300 por ciento.

Es importante mencionar que mientras más inviertas en el material decorativo y en creatividad puedes aumentar el precio, el costo solamente se limita a tu imaginación.

Deja que lleguen las monedas

No solamente puedes sacar provecho de un palo de lluvia de la manera tradicional, la cual sería usándolo como un instrumento musical de antaño, si no ofreciendo un producto de fácil uso, utilidad y rústica belleza.

Su punto de venta es sencillo, ya que puedes ofrecerlo en bazares, ferias artesanales, tianguis exclusivos o tiendas de regalos esotéricos.

Para darte a conocer ofrécelos a tus amistades, en la oficina o vecinos, e incluso ponles toques especiales para hacerlos más atractivos, con iniciales, símbolos prehispánicos o fechas especiales.

Recuerda, tu creatividad será el límite.

* Los palos de lluvia, como los cántaros, tambores, caracolas, maracas, flautas, raspadores y guajes, son instrumentos musicales que utilizaban nuestros antepasados.

* En Chile, Perú, Bolivia y otros países de Sudamérica también son conocidos los palos de lluvia.

* "El Palo de Lluvia es un bambú grueso que lleva en su interior una suerte de escalera de caracol y se llena de piedras; al moverlo hacia arriba y hacia abajo simula el murmullo de la lluvia. Según los mayas, el sonido de la poesía, la voz de los dioses".