Consultoría

Un Líder, un excelente relacionador

"Un buen líder no sólo maneja números, sabe manejar sentimientos, es un excelente relacionador"... Peter Fraile.
Un Líder, un excelente relacionador
Crédito: Depositphotos.com

Algunas características de los líderes son obvias: proactivos, visionarios, innovadores, realistas capaces de conducir a su gente hacia desafiantes horizontes, pero sólo la experiencia y la práctica logran que estas habilidades sirvan mejor.

Un excelente relacionador ejerce influencia en las personas para lograr las metas deseadas. Para ser un buen líder se requiere carisma, Inteligencia, poder de convencimiento, sensibilidad, integridad, arrojo, imparcialidad, ser innovador, simpatía, cerebro y sobre todo mucho corazón para poder dirigir a un grupo de personas y lo sigan por su propia voluntad, motivándolos, estimulándolos y así alcanzar las metas deseadas, y que cada quien se sienta satisfecho y tenga la sensación de ganancia y no de pérdida.

Para lograr los objetivos se debe prestar especial atención al recurso humano y "El gran problema que se presenta para la organización desde un punto de vista racional es que las personas no son muy racionales".

Un buen Líder se anticipa a los cambios y acepta de forma positiva cada que se le presenta uno: los visualiza y percibe como una oportunidad y un reto. Debe, además, tener una especial habilidad, incluso para reaccionar ante los menores cambios en su entorno, esto implica viraje, reorganización, ajuste, transformación y adaptación; el dirigente forjador de valores, presta igual importancia a las decisiones de gran magnitud que generan entusiasmo entre decenas o centenares de personas, como en el logro de metas diarias, posibles solo cuidando los detalles, ninguna oportunidad es demasiado pequeña.

Los líderes necesitan saber cómo se utilizan las nuevas tecnologías, necesitan analizar y sintetizar eficazmente la información que están recibiendo, a pesar de la aparición de estas nuevas herramientas, su dedicación debe seguir enfocada en el individuo; tendrán que desarrollar su capacidad de escuchar y aprehender para que puedan proyectar a su gente que lo más importante es lograr conseguir las metas trabajando con y mediante dichos instrumentos.

El manejo de la información, del conocimiento, que es un recurso básico ilimitado de la sociedad, permite que el cooperar y compartir sea más beneficioso que acumular y competir.

"La tarea del dirigente es mover a su gente de donde se encuentra a donde no ha estado. El público no comprende plenamente el mundo hacia donde va. Los dirigentes han de invocar una alquimia de visión grande. Aquellos que no lo hagan serán juzgados como fracasos, aunque gocen de gran popularidad por el momento".

Más información en: www.jpval.com