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La nueva liberación femenina

La libertad financiera te permitirá elegir por ti misma la manera como quieres vivir. Mujer Millonaria, de Kim Kiyosaki, te dice cómo alcanzar tu independencia económica y cumplir tus metas
La nueva liberación femenina
Crédito: Depositphotos.com

Hoy, renunciar al empleo y saltar de manera exitosa al ámbito empresarial es una realidad para mujeres de todo el mundo. Eso, Kim Kiyosaki, lo sabe muy bien. Es cofundadora de la compañía Rich Dad® -que desde hace 10 años se especializa en brindar educación financiera a través de libros, seminarios y juegos de mesa-, es empresaria inmobiliaria y, ahora, escritora de best sellers.

Kim Kiyosaki, esposa del celebre Robert (columnista de Entrepreneur y autor del archivendido "Padre Rico, Padre Pobre"), analiza las claves de una buena inversión y los retos que enfrentan las mujeres actuales para alcanzar la "nueva liberación femenina". Todo está en su más reciente libro: "Mujer Millonaria".

¿Por qué ser una Mujer Millonaria?

Porque la mayoría de nosotras hemos crecido con la creencia de que necesitamos depender de alguien más. Generalmente, aprendemos a apoyarnos en los hombres para estar económicamente tranquilas. De ahí que sea fundamental recibir capacitación en torno a las finanzas para ser independientes y alcanzar nuestras metas.

¿Qué significa tener libertad financiera?

Todo se reduce a la libertad. Es saber que hay distintas posibilidades, desde escoger lo que quieres hacer durante el día, hasta decidir si viajas en clase económica o en primera. Es tener la capacidad de elegir por nosotras mismas, incluso la manera como queremos vivir: si dependiendo de alguien o del fruto de nuestro propio esfuerzo.

¿Existen diferencias de género al hablar de independencia económica?

Creo que todavía está vigente la idea de que el que tiene el dinero establece las reglas. Si tu jefe paga un cheque, él es quien manda. Cuando las mujeres están en una relación en donde no tienen el control económico, le dejan demasiadas elecciones a su pareja. Digo esto porque considero que actualmente no hay ningún inversionista que le hable sólo a las mujeres.

¿Qué le recomiendas a una emprendedora?

Lo primero es que decida qué quiere hacer, que identifique algo que le inspire y le apasione. Después, que busque información financiera, asista a seminarios y congresos en donde encuentre capacitación. Eso es fundamental.

¿La educación es la clave?

Mi esposo Robert y yo estábamos quebrados y buscábamos algo para mejorar nuestra vida. Íbamos a seminarios, leíamos libros de autoayuda? Hoy, miramos para atrás y vemos que somos libres financieramente desde 1994. ¡Y son sólo 13 años! Sabemos que la gente puede salir de donde se encuentra, si está dispuesta a prepararse.

¿Crees en el ahorro como el principio de la riqueza?

La única razón por la que vale la pena ahorrar es para invertir. Nosotros promovemos tomar el 30% de las ganancias y dividirlo en tres cuentas: 10% para inversiones, 10% para obras de caridad y 10% para el ahorro. Aunque tenemos cuentas de ahorros, siempre están en ceros, porque la clave es tener el dinero en movimiento. Ese es el principio de la riqueza.

Entonces, ¿qué tipo de negocio recomiendas para empezar?

Donald Trump siempre dice "haz lo que amas", y creo que eso es lo principal. Debe haber un significado y un propósito en lo que vas a emprender.

¿Cómo iniciar una inversión?

Poniendo tu dinero en algo que te haga entrar al juego. Puedes comenzar, por ejemplo, comprando una moneda de plata. En Estados Unidos cuestan 15 dólares. A partir de entonces podrás entrar a Internet y revisar si la plata subió o bajó. Invirtiendo poco dinero puedes volverte experta. Es como cuando empiezas a nadar: lo primero es poner un pie en el agua. Así, con pasos de bebé, fue como aprendí.

En tu libro hablas de "grupos de inversión", ¿cómo funcionan?

Lo que sugiero es que, en primer lugar, las mujeres aprendan a usar los términos de finanzas y que se reúnan para hablar de ellos. Incluso cuando no sepan de qué se trata, es un buen principio, porque después pueden invitar a conversar a un broker o a un asistente financiero, y profesionalizarse poco a poco.

¿Cuál es su opinión del network-marketing?

He visto es que hay buenas y malas compañías. Las que nosotros recomendamos son las que están orientadas a desarrollar a la persona, no aquellas que sólo te prometen ganar más y ser un mejor vendedor. Por otro lado, las personas involucradas en este tipo de mercadeo reciben más "no", como respuesta, que nadie. Es un negocio duro y le doy mucho crédito a la gente que aprende a enfrentar el rechazo, pero continúa y tiene éxito.

¿Y qué piensas de las franquicias como esquema de negocio?

En ellas pones más dinero de por medio, por lo que es necesario verificar qué te ofrecen a cambio. De hecho, nosotros estamos armando una franquicia que va a ser sólo para personas que están interesadas en educar a otros para encaminarlos a que descubran lo que realmente quieren hacer.

¿Qué van a ofrecer?

La idea es que haya un buen retorno de inversión y por lo pronto estamos viendo cuál va a ser la mejor franquicia. Haremos una prueba en Estados Unidos, ese será nuestro modelo. El propósito es que al final del año ya esté disponible.

¿En qué estás invirtiendo actualmente tu dinero?

Tenemos una fundación de literatura financiera y estamos creando nuevos proyectos, como un programa de televisión de 30 episodios, que por ahora está a prueba, que se llama Rich Woman TV Show. También estamos buscando la manera de que no sólo seamos Robert y yo los que estemos frente a la gente, sino ver otras formas de alcanzar a millones de personas y promover la marca en diferentes países.

¿A qué se debe el éxito de Rich Dad®?

La compañía ha sido exitosa porque nuestras decisiones no giran en torno a lo que va a poner más dinero en nuestro bolsillo, sino están encaminadas a lo que va a ser más beneficioso para el negocio.

¿Qué ha logrado posicionar a Mujer millonaria entre los libros más vendidos en India, Australia y África?

Es un mensaje que se necesita y que las mujeres quieren oír. Pero no sólo ellas: también los hombres de negocios, porque ellos buscan que las mujeres sean financieramente sabias.