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Una tarjeta con rostro amable

¿Quieres seguir disfrutando de comprar ahora y pagar después, sin exponerte a la pesadilla del sobreendeudamiento? Conoce los beneficios de una tarjeta de crédito muy especial.
Una tarjeta con rostro amable
Crédito: Depositphotos.com
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Hoy pocos pueden resistir al encanto de llevar, al menos, una tarjeta de crédito en la billetera. La razón: como medio de pago, este instrumento acerca al usuario a bienes y servicios que estarían fuera de su alcance si tuviera que pagar por ellos al contado. Para muchas familias, un plástico dado de alta por una entidad bancaria representa un pase directo a una mejor calidad de vida. Por algo es uno de los productos financieros de mayor penetración en México, donde circulan más de 17 millones de tarjetas, con una cartera de $240,000 millones.

La gama para elegir es amplia: 131 marcas y 16 instituciones financieras las ofrecen como si fueran volantes, acompañadas de tentadoras líneas de crédito que suelen incrementarse mágicamente, sin que nadie lo pida. "Así, quién no", pensarán muchos. Pero el sobreendeudamiento está a la vuelta de la esquina. Y con él aparecen las altas tasas de interés, innumerables comisiones y ese enigmático pago mínimo mensual, que no hace bajar ni un ápice la deuda total. En muchas ocasiones, el plástico seductor termina mostrando su rostro menos amigable, transformándose en un permanente tormento.

Pero no todo está perdido para quienes quieren huir de esta pesadilla, sin dejar de acceder a los beneficios de comprar ahora y pagar después. Es perfectamente legítimo que quieras adquirir bienes y servicios a través de un instrumento crediticio amable, cuyo alcance esté acorde con tus ingresos y capacidad de pago -ni más ni menos- y que te imponga ciertos límites si lo que quieres es evitar el exceso y descontrol.

Una opción que va precisamente en esa dirección es la tarjeta electrónica que hace casi dos años lanzó al mercado el Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores (Fonacot). Esta institución, dependiente de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, se ha propuesto elevar el nivel de vida del trabajador y su familia a través de un mayor rendimiento de su salario y del acceso a crédito barato. Esta tarjeta, dirigida a todo empleado de una empresa afiliada al sistema, hoy tiene un alcance que va mucho más allá de la adquisición de muebles y línea blanca que caracterizó por décadas a su tradicional sistema de crédito.

Sin complicaciones

El principal requisito para acceder a este instrumento de pago es que tu empleador o centro de trabajo esté afiliado al Fonacot. El resto del procedimiento es bastante sencillo, gratuito y sólo se realiza una vez. No requieres enganche o aval ni fiador. Tampoco se realiza una investigación en el buró de crédito. No pagas comisiones por usar el plástico ni por consultar saldos. Además, como cualquier tarjeta en el mercado, está blindada con mecanismos para evitar fraudes.

Únicamente debes pagar 3% por cada compra y la tasa de interés varía entre 19.5% y 20.5%, según el plazo de pago (de seis hasta 60 meses en programas especiales). Para que tengas una referencia, las tarjetas de crédito que ofrecen la mayoría de los bancos operan con tasas que fluctúan entre 25% y 60% anual. La cobertura de este instrumento crediticio ha crecido de manera acelerada. Hoy, aproximadamente 17,000 establecimientos y cadenas comerciales en todo el país reciben la tarjeta Fonacot.

Es cierto que, a diferencia de las tarjetas de crédito corrientes, su uso está restringido a los programas propios del organismo y a las tiendas afiliadas. Por lo tanto, no es un plástico que pueda utilizarse para pagar las compras en cualquier supermercado o tienda departamental. Sin embargo, los beneficios en términos de costo que ofrece y su acceso cada vez más amplio son beneficios que le generan más adeptos.

En efecto, la cartera vencida de las tarjetas crediticias pasó de 3% en junio de 2005 a 6.1% del mismo mes de 2007, lo que indica que en sólo dos años se duplicó la morosidad. De continuar ese ritmo -alertó recientemente la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Conducef)-, la cartera vencida aumentará a 7.1% en junio de 2008, cifra que estará indicando un "foco rojo" en el sistema bancario.

El abanico de productos y servicios que se puede adquirir a precio contado con la tarjeta Fonacot es variado e incluye, entre otros, mejoramiento de vivienda, auto nuevo, paquetes vacacionales, formación educativa (desde cursos de idiomas y computación hasta postgrados), artículos de uso cotidiano, compra de maquinaria y equipamiento de apoyo a la microempresa familiar, seguros de vida y gastos médicos, pago de servicios funerarios, hospitalización para maternidad y gastos notariales. Los pagos se realizan vía descuento de la nómina, ya que la compañía donde trabaja es la que efectúa las retenciones correspondientes.

¿Y si te quedas sin trabajo? La situación está contemplada. Si tu empresa cerró o por alguna razón te quedaste sin empleo y no tienes cómo seguir pagando en forma regular tu deuda, el organismo te aconseja que te acerques a la oficina más cercana para que te enteres de los convenios que existen. Si cambiaste de trabajo, averigua si tu nuevo empleador está afiliado al sistema Fonacot. De ser así, podrás pedir que te apliquen el mismo descuento y lo adicionen en la cédula de notificación. Si no, deberás continuar realizando tus pagos en una de las 39 sucursales del Fonacot o bajo algún otro esquema, previamente acordado con el organismo.

REQUISITOS PARA OBTENER LA TARJETA

1. Que tu Centro de Trabajo esté afiliado al Instituto Fonacot. Si no lo está, solicita a tu área de Recursos Humanos su afiliación. El trámite es sencillo y gratuito. En caso de requerirlo, uno de los representantes de Fonacot podrá acudir a tu Centro de Trabajo para proporcionarles la atención e información necesaria.

2. Ser mayor de 18 años.

3. Percibir mensualmente entre uno y 25 salarios mínimos (desde $1,428 hasta $37,927, aproximadamente).

4. Antigüedad mínima de un año en el mismo centro de trabajo y contrato por tiempo indeterminado.

5. Estar inscrito en un régimen de seguridad social (IMSS, ISSSTE o el que corresponda).

¡LA QUIERO PARA MIS TRABAJADORES!

El crédito Fonacot es una prestación que puedes ofrecer a tus trabajadores, sin costo alguno para ti. Al contrario, así fomentarás la permanencia y lealtad del trabajador en el empleo y crear un mejor ambiente laboral con el consecuente aumento de productividad.

Todas las empresas privadas, entidades federativas, ayuntamientos, municipios, dependencias y organismos públicos que deseen incorporar a sus trabajadores al beneficio del crédito Fonacot podrán solicitar su registro como Centro de Trabajo, para lo cual deben cumplir los siguientes requisitos:

* Contar con dos años de antigüedad y al menos ocho trabajadores, o bien 10 años de antigüedad y más de tres trabajadores.

* Estar regulada por alguna de las Leyes en materia de Trabajo, reglamentarias de los apartados "A" y "B" del artículo 123 constitucional y que asimismo, se encuentren en los supuestos previstos en el artículo 8º de la Ley que crea al "Instituto del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores".

* Indicar el régimen de seguridad social ante el cual se encuen-tran inscritos sus trabajadores, ya sea IMSS, ISSSTE o el que corresponda.

CENTRO DE ATENCIÓN TELEFÓNICA DEL FONACOT (CAT). 01 800 705 5100. www.fonacot.gob.mx