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Fondos para principiantes

Si quieres ver crecer tus ahorros no pierdas más tiempo y aprovecha la amplia oferta de las operadoras y distribuidoras de sociedades de inversión disponibles en México.
Fondos para principiantes
Crédito: Depositphotos.com
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Es un hecho: hoy no hace falta ser millonario para invertir en un fondo de inversión. Con $10,000 ya puedes acceder a uno de los instrumentos de mayor rendimiento y popularidad en el mercado. Pero para obtener buenos resultados y no marearte ante la amplia oferta actual, lo primero es entender qué son y cómo funcionan los fondos. Solo así podrás elegir el que mejor se adapte a tu perfil como inversionista y te asegure buenas ganancias.

¿Cómo operan?

Los fondos o "sociedades de inversión" captan los recursos de un amplio número de inversionistas para invertirlos en acciones, títulos de deuda o divisas, con el objetivo de obtener ganancias. El grado de participación de cada inversionista o "socio" del fondo está directamente relacionado con el monto de su inversión (o el número de acciones del fondo que compre).

Los recursos captados son administrados por las llamadas operadoras de fondos, que cuentan con un equipo de expertos encargados de seleccionar los instrumentos de inversión más rentables y seguros. Un fondo cumple con su objetivo cuando obtiene rendimientos mayores a los que dan los instrumentos tradicionales y, sobre todo, superiores a la inflación.

Las operadoras de fondos de inversión pueden ser independientes o pertenecer a un grupo financiero, como bancos y casas de bolsa. Para transparentar su operación, deben contar con un Consejo de Administración integrado por consejeros independientes, es decir, personas ajenas a la operadora, para asegurar que su interés sea, exclusivamente, el de los accionistas de los fondos. El consejo, además, es el responsable de aprobar la estrategia y política de inversión de cada fondo que maneja la operadora, y también de monitorear los resultados que se van obteniendo.

La oferta actual de fondos en México es muy amplia. Hoy existen 450 sociedades de inversión manejadas por 30 operadoras, que son supervisadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Entre las principales operadoras están HSBC, BBVA Bancomer, Santander, IXE, Prudential, SEI Compass Investments, ING, Actinver, GBM, Skandia e Inbursa.

Otra puerta de entrada a este mercado son las distribuidoras de fondos de inversión, que son instituciones financieras que asesoran a sus clientes en la compra de diferentes sociedades. "El fondo es el producto, la distribuidora es el mecanismo para acercarlo a la gente", explica Juan Carlos Pelayo, director general de Fóndika, una de estas distribuidoras.

Al igual que las operadoras, estas empresas piden una inversión mínima de $10,000 a sus clientes. ¿Cómo se financian? Reciben comisiones de los propios fondos, que no han tenido que incurrir en costos de captación de nuevos clientes o ventas. Además de Fóndika, hay otras tres distribuidoras de fondos de inversión en México: Más Fondos, Profuturo GNP y Stanford Group.

El principal atractivo de estos instrumentos está en las ganancias que ofrecen, que están directamente relacionadas con su liquidez (o disponibilidad del dinero). En perfiles conservadores, el rendimiento anual puede superar el 6%. En un mediano plazo (un año), y cuando el riesgo aumenta un poco, se puede obtener un 17%. Un portafolio más agresivo y a más largo plazo (a tres años, por ejemplo), puede alcanzar ganancias del 30%. Y en una estrategia sumamente agresiva, a 20 años, hay portafolios con rendimientos del 50%.

Es muy importante que tengas en cuenta que ni las operadoras ni las distribuidoras de fondos garantizan ganancias, sino que dan recomendaciones a sus clientes con base en rendimientos históricos y proyecciones. También es clave el asesoramiento que te brinde tu operadora o distribuidora en cuanto al menú de opciones de inversión que puede ofrecerte según tus expectativas de liquidez y rendimiento. "En ese sentido, actuamos como un médico: hacemos un diagnóstico del cliente y le decimos qué se tiene que tomar", dice Pelayo.

Los fondos deben valuar sus activos todos los días, de acuerdo al comportamiento de las tasas de interés o del precio de las acciones que componen su cartera de inversión. Esta valuación se traduce en el precio de la acción del fondo, que podrás consultar por teléfono o Internet, y que además deberá reflejarse en el estado de cuenta que te envíe tu operadora o distribuidora.

¿Quién es quién?

Los fondos pueden clasificarse, a partir de la composición de los títulos de su cartera, en sociedades de renta variable, de deuda y de cobertura.

Los fondos de renta variable, también conocidos como fondos comunes, invierten en instrumentos especulativos, como acciones de la bolsa, materias primas o metales. Generalmente arrojan un mayor rendimiento, ya que el riesgo también aumenta. El valor de un fondo, de hecho, está sujeto a cambios en todos los instrumentos de su portafolio, y por eso no está exento de etapas de volatilidad. Por ello es tan importante la diversificación, que reparte la inversión en muchas acciones distintas para así reducir la posibilidad de que los precios de todos los valores que integran el fondo caigan al mismo tiempo.

¿Cuándo invertir en un fondo de renta variable?

Según los especialistas, cuando las tasas de interés son bajas, hay buenas perspectivas de crecimiento económico. Invierte bajo esta opción si tus expectativas de inversión son de largo plazo.

Los fondos de deuda están compuestos por títulos que pagan una tasa de interés en un plazo de vencimiento preestablecido. Por lo general, son emitidos por el gobierno o por empresas e instituciones financieras que busca obtener financiamiento de corto, mediano y largo plazo. Suelen ser los preferidos de quienes quieren arriesgar poco.

Los fondos de cobertura invierten en moneda extranjera, generalmente dólares o euros. Están integrados por títulos de deuda emitida por empresas mexicanas en el extranjero, por deuda soberana (de un gobierno, por ejemplo) y por cuentas de cheques denominadas en dólares, que pagan una tasa de interés también en dólares. Son recomendables en etapas de alta volatilidad e incertidumbre en el mercado de cambios, o en momentos de alta inflación.

Evaluar el nivel de riesgo de un fondo es casi imposible para un inversionista común. Por ello, la CNBV exige a todas las operadoras que publiquen la calificación con la que cuentan sus fondos. Si bien su calificación no garantiza ninguna rentabilidad, sí da importantes elementos para tomar decisiones.

Las calificadoras ponderan la calidad de los emisores de cada uno de los títulos que integran un fondo, y también si éste cumple con el horizonte de inversión. Luego emiten una calificación de calidad crediticia, que se mide en niveles de sobresaliente a baja. La escala desde el nivel máximo al mínimo es AAA (sobresaliente), AA, A, BBB, BB y B (baja). Cuando se compra deuda gubernamental, por ejemplo, la calidad es AAA.

También ten en cuenta que, a menor inversión, mayor será la comisión por el servicio de administración del fondo. La comisión es el porcentaje o cantidad que cobra una operadora por conceptos como operaciones de compra y venta, o servicios de administración. Es importante que te informes sobre los cargos que aplicará tu operadora, ya que afectarán el rendimiento final de tu inversión.

¿Por qué probar?

Las tres principales ventajas de invertir en un fondo de inversión son las siguientes:

DIVERSIFICACIÓN. Con un fondo puedes acceder a distintas opciones en cuanto a instrumentos de inversión, monedas y plazos. Con esto, tendrás una mayor protección frente a la volatilidad que puede significar interesarse, por ejemplo, en la acción de una sola empresa.

GANANCIAS. Cuando tanto pequeños como grandes inversionistas reúnen un monto grande de dinero en un fondo, acceden a instrumentos más sofisticados y niveles de rendimiento que estarían fuera de su alcance si negociaran en forma individual.

ADMINISTRACIÓN PROFESIONAL. Tanto las operadoras como las distribuidoras de fondos cuentan con equipos de expertos que no sólo deben escoger los instrumentos que mejor se adapten a tu perfil de inversionista y tus necesidades, sino que también deben darle seguimiento a tu inversión para aconsejarte sobre movimientos de compra y venta.