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México, el país con más cibercafés de América Latina

Cepal señala que pese al auge de los cibercafés en el país, se carece de normas para regular el sector.
México, el país con más cibercafés de América Latina
Crédito: Depositphotos.com
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Pese a que México es el país de América Latina donde más se ha desarrollo el concepto de accesos públicos a Internet, privados y de gobierno, como negocios son un mercado con muchos vacíos legales que a dado auge a los falsos profesionales y espacio para la ciberdelincuencia, indican especialistas.

De acuerdo con el sistema de monitoreo 2007 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), sobre los avances de la región hacia la sociedad de la información, el único indicador donde México destaca es en la oferta de servicios públicos de acceso a la red, con cerca de 58 mil 200 centros, que representan 33% de la oferta latinoamericana.

Casi 4 de cada 10 cibernautas del País se conecta a través de los espacios públicos.

Sin embargo, como sector no cuentan con una norma específica para su operación, no se requiere, como en el caso de las farmacias, un especialista responsable del negocio, ni hay lineamientos claros sobre su responsabilidad por manejo inadecuado de los equipos en el caso de acciones delictivas, piratería o acceso a sitios no adecuados a los menores de edad, ubican empresarios y autoridades.

Los cibercafés se han desarrollado en un mercado poco regulado, lo que ha generado competencia desleal, señaló José Ayala, un empresario del sector, en un foro sobre tema en el portal de Cofradía.

"Abunda la competencia desleal, la improvisación, la piratería y auge de falsos profesionales, quienes han convertido este giro en una especie de escritorio público, papelería, (...) Creo que se debería empezar a legislar al respecto", puntualizó.

En la parte de seguridad, la Policía Cibernética advierte que desde los cibercafés se están generando 40% de los ataques contra menores, porque no se cuentan una legislación que establezca con claridad la forma en la que deben de operar.

No hay una norma oficial ni ley que obligue a los cafés Internet a registrar el nombre de los usuarios, ni el tiempo que emplean para navegar.

No existe control sobre quién emplea cada máquina, ni las páginas que visitan los usuarios de los cibercafés, por lo que la persecución de los delitos cibernéticos que se comenten desde estos lugares son difíciles de consignar, explica la dependencia.

Respecto a las descargas ilegales de contenidos, la Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas y Videogramas señala que en este año, desde los cibercafés se intercambiaron 17 millones de canciones y 65 millones de videos por cerca de 7.5 millones de cibernautas.