Finanzas

Toma el control de tus gastos

Si sueles caer en la tentación del despilfarro, blinda tus finanzas con un presupuesto personal o familiar.
Toma el control de tus gastos
Crédito: Depositphotos.com
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Año nuevo? ¿auto nuevo? Si tienes esta u otra meta de inversión para 2011 es el momento perfecto para que comiences a delinear un plan financiero que te permita ahorrar lo necesario en los próximos meses. Lo primero que debes hacer es elaborar un presupuesto personal o familiar para ejercer un mayor control sobre tus gastos y hacer rendir al máximo tus ingresos.

¿Qué debes tener en cuenta? "El hecho de no manejar, aunque sea de manera sencilla, un presupuesto personal es la causa principal de endeudamiento accidental por el mal uso de la tarjeta de crédito", advierte Ricardo Mayer, presidente y fundador del Instituto de Finanzas Personales (IFIP).

El primer paso es tomar un cuaderno y anotar todos tus gastos diariamente durante un mes. Eso incluye desde el pago del súper y la gasolina hasta el dinero que se da a los hijos, las propinas y la compra de dulces y revistas. Cuando te entreguen un comprobante, guárdalo; te ayudará a llevar un registro lo más fiel posible de tus egresos. Cuando sumes el total, te sorprenderás de todo lo que gastas sin planear. Este es un "gasto hormiga" que va erosionando mes a mes tus finanzas.

Luego debes sumar los gastos fijos, ya sea mensuales (como renta, teléfono, colegiaturas) o aquellos con una periodicidad trimestral, semestral o anual (como impuestos, seguros, etc.). De éstos últimos, debes calcular su cantidad mensual correspondiente.

Una vez consolidados todos tus gastos tendrás un panorama más real de cómo gastas el dinero y podrás responder preguntas cómo "¿en qué me gasté los $1,000 que tenía en la cartera por la mañana?". Tómate el tiempo de analizar tus egresos y elimina aquellos que consideres superfluos, como la suscripción a esas revistas que nunca lees y se apilan en la sala. En este punto también puedes determinar en qué rubros harás recortes de gastos para dedicar esos ahorros al pago de deudas o para ir acumulando un patrimonio.

Sobre la base de este análisis, el siguiente paso es construir un presupuesto mensual de gastos, de acuerdo a tus necesidades y prioridades. Es importante que des un seguimiento semanal a este presupuesto para asegurarte de que no te has desviado de tus objetivos. "El control consciente de nuestros gastos nos permitirá adecuar nuestro patrón de consumo y nivel de vida al nivel de ingresos que realmente percibimos", explica Mayer.

Según los especialistas, lo más recomendable es que agrupes tus gastos de acuerdo a los siguientes rubros. Por supuesto, puedes adaptar esta lista de acuerdo a tu patrón de consumo.

Casa. Incluye el pago del alquiler o del crédito hipotecario, la cuota del mantenimiento, los gastos de teléfono, Internet, televisión por cable, electricidad, gas, agua y derecho predial, y el pago del personal que ayuda en la casa.

Familia. En este rubro se agrupan los gastos de despensa, artículos de limpieza personal y de la casa (en el supermercado o el tianguis), comidas durante horarios de trabajo o de la escuela, compras de ropa o calzado, gastos de tintorería y lavandería, etc.

Transporte. Si tienes automóvil, en este renglón incluirás los gastos de mantenimiento y reparación del carro, gasolina, lubricantes, verificación, tenencia, pensión, estacionamientos durante el día, seguro, etc. También los gastos de transporte público que hagan todos los miembros de la familia para trasladarse durante el mes, como taxis, metro y microbús.

Salud y cuidado personal. En este rubro debes registrar el pago del seguro de gastos médicos mayores u otros planes de salud, los honorarios de médicos y dentistas, y el pago de medicinas. También puedes incorporar los gastos del gimnasio, peluquería y salón de belleza.

Educación. Incluye gastos de inscripción, colegiaturas, uniformes y libros, así como gastos de útiles, papelería, salidas a museos, clases a domicilio, etc. Este es uno de los rubros más importantes y con mayor peso dentro del presupuesto familiar, por lo que analiza la ecuación costo-calidad a la hora de elegir el colegio o la universidad de tus hijos. Recuerda, no siempre la institución más cara será la mejor.

Entretenimiento. Este es el renglón más difícil de controlar, así que deberás tener mucha disciplina para respetar los topes de gastos asignados. Aquí incluiremos los gastos en salidas a comer y cenas; boletos de cine, teatro, conciertos y de parques de diversiones; salidas a cantinas y discotecas; renta y compra de videos; y organización de fiesta o reuniones. También los gastos por vacaciones, compra de libros y revistas, CDs, etc. En general, en México el monto de este rubro suele ser demasiado elevado para el ingreso de las familias. Si es tu caso, busca alternativas igualmente divertidas pero más económicas; por ejemplo, en vez de salir a comer todos los fines de semana, dos veces al mes organiza una rica comida en casa con familiares o amigos y donde todos aporten un plato o bebida.

Deudas. Corresponde a los pagos de tarjetas de crédito, préstamos personales y créditos. A la hora de comprometerte con una deuda, ten en cuenta que ésta afectará todos los aspectos financieros de tu vida. Asegúrate entonces de que tu presupuesto pueda soportarla. Si vas a solicitar un crédito, hazlo para adquirir bienes que te ayuden a consolidar un patrimonio, como un auto o una casa, pero evita endeudarte para comprar bienes de consumo o de lujo. En general, los especialistas recomiendan que la cuota de un crédito no supere del 20% al 30% de los ingresos.

Otros gastos. Se refiere a gastos en misceláneas e imprevistos que no se incluyen en otras categorías, como cuotas y donativos, regalos de cumpleaños, la compra de algún mueble o electrodoméstico para la casa, etc. Lo recomendable es que se asigne una suma fija a este rubro, para no excederte. Y claro, no tienes que gastar todos los meses el monto destinado a esta categoría; si puedes ahorrarlo, mucho mejor.

Ahorro. No olvides destinar un porcentaje de tus ingresos al ahorro, en lo posible no menos del 10 %, y considéralo como un gasto fijo en tu presupuesto. Para respetar lo asignado a este rubro y, en general, todo el presupuesto, es muy importante involucrar a la pareja o la familia en este proceso, así podrán apoyarse y controlarse entre todos.


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