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Cómo una incubadora social puede cambiar tu negocio

Más de 4,500 empresas en México nacieron bajo la red de promoción de proyectos sociales del gobierno federal, el Tec de Monterrey y el IPN. Descubre si eres candidato a recibir el apoyo que necesita tu negocio.
Cómo una incubadora social puede cambiar tu negocio
Crédito: Depositphotos.com

Carolina Gutiérrez se dedicaba a la cosecha de nopales en un pequeño terreno de la comunidad de San Javier en Salinas Victoria, Nuevo León. Las pocas ganancias que obtenía la orillaron a buscar "algo" que diferenciara su producto y fue así como ?después de ocho meses de investigación? encontró la fórmula para hacer tortillas de maíz con nopal.

Hasta ahí, todo bien. Salvo que, como muchos emprendedores, Carolina no tenía los recursos suficientes para crecer. Necesitaba más materia prima y apoyo para mejorar la distribución. La solución a sus problemas vino de la mano de la incubadora social del Tec de Monterrey. La asesoría que recibió en temas jurídicos, de administración, finanzas, ventas y mercadotecnia, a lo largo de año y medio de intenso trabajo, la convirtió en una fuente de empleo para más de 38 mujeres de la comunidad, quienes se constituyeron como una Sociedad de Producción Rural.

Como ella, cada vez más emprendedores en zonas rurales o marginadas realizan sus proyectos, generan empleo y cambian la vida de miles de personas. El secreto: redes de apoyo especializadas en negocios sociales que utilizan el modelo de incubación para su desarrollo y puesta en marcha. ¿Cómo opera? Básicamente es una "red organizada de apoyo" que te ayuda desde la conceptualización del negocio hasta la obtención de financiamiento, pasando por entrenamiento en ventas, marketing y estrategias productivas.

Una incubadora especializada

En el 2001 se creó en México la primera Red Nacional de Incubadoras de Empresas y, desde entonces, ha sido tal su éxito en la creación de negocios y generación de empleos, que se han establecido diferentes incubadoras especializadas de acuerdo con las características de los proyectos. Una de estas "líneas de acción" tiene que ver con el desarrollo social.

El Sistema Nacional de Incubación de Empresas (SNIE) cerró el 2007 con casi 400 incubadoras y la expectativa es terminar el gobierno de Felipe Calderón con 2,500. De éstas, ya existen 48 incubadoras sociales operadas por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), en conjunto con el Tec de Monterrey y el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

A través de 879 especialistas de ambas instituciones catalogados como "mentores", se ha brindado asistencia a más de 4,500 proyectos en rubros como desarrollo empresarial, organización, asesoría legal, financiera y de mercado. Con las 20 incubadoras del Tec que actualmente operan con recursos del Fondo Pyme se apoyan a 368 empresas de 16 estados del país y la expectativa es tener mayor cobertura. La meta es crear en tres años 6,000 microempresas que puedan acceder al financiamiento de los programas de microcréditos de la Administración Federal.

"En 2008 estimamos la constitución de 22 incubadoras más y, a finales del 2010, esperamos haber llegado a 100", comenta Hilda Cruz Solís, directora del Instituto para el Desarrollo Social Sostenible (Idess) del Tec de Monterrey. "A partir del quinto año estaremos en condiciones de generar entre 40,000 y 50,000 empleos por año". Pero, ¿qué tipo de proyectos pueden incubarse aquí? De acuerdo con el Tec, estas incubadoras están enfocadas a apoyar a los emprendedores de sectores sociales D y D+ que perciben ingresos mensuales de entre $4,500 y $9,000. El potencial es enorme: de los 25.5 millones de hogares que existen en nuestro país, 55.6% corresponden a estos estratos sociales.

¿Soy candidato?

Las empresas que están dentro de una incubadora social se caracterizan, entre otras cosas, por tener un emprendedor con educación formal relativamente baja -tal vez con bachillerato- y recursos humanos con habilidades, pero no suficientes conocimientos técnicos o administrativos. Generalmente operan en la economía informal y tienen escaso acceso a canales de distribución e innovaciones tecnológicas.

Según el gobierno, existen tres millones de micro y pequeños empresarios con posibilidades de incubar sus proyectos productivos, que ya superaron la fase de subsistencia y que buscan la manera de crecer. Tú puedes ser un candidato si tu empresa genera ventas anuales entre $500,000 y $2 millones, y tienes hasta 15 empleados. Lo único que necesitas es un proyecto.

Para el país, la ventaja es la integración de nuevos generadores de empleo y crecimiento. Para la directora del Idess, estos espacios se han convertido en una gran oportunidad para la transferencia de conocimientos y en un modelo de educación que pondrá a México a la vanguardia. Por medio de los Centros Comunitarios de Aprendizaje ubicados en diferentes municipios del país, con la participación de la Sedesol, los gobiernos locales y la plataforma tecnológica del Tec de Monterrey, se han apoyado a casi 60,000 personas en los últimos tres años.

Para el 2008 la meta es llegar a 85,000 habitantes de microrregiones muy apartadas a través de 1,800 centros, y que en cada uno pueda instalarse poco a poco una incubadora social con los tres servicios básicos: desarrollo de plan de negocios, vinculación con fuentes de microcréditos e integración a cadenas de comercialización. Como los planes son muy ambiciosos y para contrarrestar el costo en infraestructura de una mayor cobertura, el Tec ya planea con el gobierno federal la puesta en marcha, este año, de una incubadora virtual que recibió US$1.5 millones en financiamiento por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).