Emprendedores

La revolución del microcrédito

Prestar dinero a las clases más pobres ya no es cuestión de filantropía. El financiamiento a baja escala está dando vida a una nueva generación de emprendedores y proyectos sustentables. Aprende el camino para conseguir los recursos que necesitas.
La revolución del microcrédito
Crédito: Depositphotos.com
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El término crédito viene de creer. Y en México, muchos emprendedores sólo cuentan con ese activo: una profunda convicción por su proyecto. Tal es el caso de Griselda Villalobos Vázquez, madre de dos hijos y originaria de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. Su historia refleja la realidad de cientos de miles de mexicanos: es el sustento familiar y opera un pequeño negocio de venta de huaraches. Hasta hace unos años, pensar en un crédito para este tipo de "emprendimientos" era sencillamente imposible. Hoy no. Griselda, por ejemplo, buscó apoyo con un organismo intermediario del Fondo de Microfinanciamiento a Mujeres Rurales (Fommur) para inyectarle capital a su empresa y así obtuvo un microcrédito por $7,000.

En la década de los 70, el economista bengalí Muhammad Yunus desarrolló una herramienta financiera que consistía en otorgar pequeñas cantidades de dinero a hombres y mujeres de escasos recursos para que arrancaran un negocio. Este apoyo fue bautizado como microcrédito. El objetivo principal consistía en darles una oportunidad de mejorar su calidad de vida sin obligarlos a cargar con deudas eternas. Con la inclusión de esta fuerza de trabajo, las economías de países emergentes se verían beneficiadas. Y así pasó. La idea de Yunus se hizo popular en el mundo y le valió incluso ganar el Premio Nobel de la Paz en 2006.

Créditos amigables

"El Fondo Nacional de Apoyo a las Empresas de Solidaridad (Fonaes) no se conforma con enseñar a pescar. También enseñamos a vender el pescado", apunta Ángel Sierra Ramírez, coordinador general del Fondo, que desde 2003 otorga microcréditos rurales y urbanos. La diferencia entre un préstamo bancario común y un microcrédito es que este último va acompañado de una capacitación constante, pagos flexibles (semanales, mensuales o anuales) y tasas de interés entre 3.5% y 8%. ¿Sólo eso? En el caso de que busquen financiamiento proyectos de mujeres a través del Programa Impulso Productivo de la Mujer el organismo no pide garantías.

Florentino Cucué López, junto con su padre, montó un taller de tejido artesanal de manteles y servilletas hace 15 años. En 2003 se enteró de los microcréditos de Fonaes e inició los trámites para obtener financiamiento e incrementar su producción. "Necesitábamos dinero para comprar más telares, contratar personal y, sobre todo, adquirir material para surtir pedidos de emergencia", cuenta. Luego de presentar un proyecto sustentable ?diseñado por un contador que le cobró $25,000? y esperar un año, obtuvo un crédito por $350,000 a pagar en 24 meses.

Para adquirir un microcrédito con Fonaes el interesado debe presentar una idea viable y sustentable en las oficinas de su localidad. De inmediato se le canaliza con alguno de los consultores autorizados para la redacción del proyecto. La institución lo somete a evaluación y realiza una serie de visitas para corroborar algunos datos. Después se establece un comité regional para determinar que se trata de una empresa que puede ayudar al desarrollo de la comunidad. Por lo general, se les da prioridad a los grupos de emprendedores, aunque los créditos individuales también aplican.

"En 2006 apoyamos 2,518 proyectos, los cuales crearon 21,144 empleos. Para 2007 el número de microcréditos subió a 2,755 y los empleos generados fueron 37,677?, declara Sierra Ramírez. Aunado a ello, el 47% del presupuesto asignado en 2007 se destinó a proyectos comandados por "las jefas del hogar". ?Tuvimos que adaptarnos a la nueva realidad: las mujeres ahora son las que sostienen a las familias y vigilan el territorio nacional", comenta.

En dos años, Cucué López pasó de ser el dueño de un pequeño taller a gerente general de la empresa "El arte del mantel purépecha S de RL". "Antes no teníamos material de reserva, nos tardábamos y quedábamos mal con el cliente. Pero con el microcrédito las cosas cambiaron. Logramos ampliar el taller y el negocio nos deja más utilidades", destaca. El plan a mediano plazo es obtener otro microcré-dito, nuevamente con Fonaes, por $550,000 para adquirir bordadoras industriales y ampliar su oferta en el mercado turístico y restaurantero.

Emprendedoras: la nueva fuerza laboral

Sofía García García encabeza un taller de productos a base de ónix y mármol. Gracias al Programa Nacional de Financiamiento para el Microempresario (Pronafim) obtuvo un microcrédito de $3,000. Una vez saldada la deuda con la microfinanciera Finca, a través de la cual se realizó la transacción, solicitó otro por $18,000. Ahora exporta a Italia y vende su mercancía en tiendas de Tecali de Herrera, Morelos, su localidad. Por su parte Griselda Villalobos Vázquez, fabricante de huaraches, ya es dueña de un punto de venta en el mercado de Juchitán, es la jefa de siete empleados y vende al mayoreo y menudeo.

"Pronafim clasifica los proyectos que recibe en tres grupos: los de subsistencia o autoempleo, desarrollados por la población en condiciones más pobres; los que fueron diseñados para sostener a la familia y aquellos que reportan ganancias suficientes para crecer y replicarse", explica María del Carmen Díaz Amador, coordinadora general del programa, que otorga apoyos que oscilan entre $100 y $30,000. Por ejemplo, con $100 alguien que vende tamales puede comprar más materia prima y cocinar hasta el doble de su producción inicial.

Los apoyos de Pronafim son a 26 semanas con pagos semanales. "Si pides un crédito y lo cubres en el tiempo acordado puedes pedir un segundo", comenta Díaz Amador. En cuanto a las tasas, éstas varían: "Van del 3.5% al 4.5%, dependiendo de cada caso". Esta modalidad crediticia se otorga a partir de microfinancieras (ONGs dedicadas a canalizar recursos económicos a sectores de escasos recursos). Pronafim sostiene convenios con aproximadamente 156 microfinancieras en todo el país.

Para integrarse a las filas de microempresarios Pronafim hay que llamar al 01800 410 2000 y preguntar la dirección de la microfinanciera afiliada al programa más cercana a tu domicilio o bien, se puede acudir directamente a aquellas ONGs que estén acreditadas por ésta. La institución crediticia te asignará un consultor para la redacción del proyecto y, una vez evaluado y aprobado, el microcrédito es entregado en un plazo no mayor a 15 días hábiles.

Los interesados pueden organizarse en grupos solidarios: organizaciones que se reúnen semanalmente para discutir acerca de los proyectos de sus miembros y que, a su vez, dan soporte a la palabra de pago de quienes obtengan un microcrédito. "Pero si el préstamo es de carácter individual, solicitamos una garantía simbólica como la factura de un refrigerador o de alguna máquina de trabajo", aclara la coordinadora general del programa.

En cuanto a los incentivos que proveen los microcréditos, en algunos casos Fonaes exenta a las mujeres de presentar garantías por cada préstamo, en tanto que a los hombres sólo les pide 30% del monto total del proyecto. Por su parte, Pronafim ya cuenta con seguros que protegen el crédito, seguros de vida para el responsable del proyecto e incluso puede llegar a condonar la deuda en caso de desastres naturales.

Microcréditos en bancos

A partir de 2006 la banca privada se unió a las microfinancieras independientes y comenzó a otorgar microcréditos para emprender negocios. Tal es el caso de los programas Pronegocio, de Banorte; Financiera Independencia, de HSBC y Crédito Familiar, de Banamex.

En 2007, la Sofol de Banorte otorgó 59,182 apoyos financieros. Mientras tanto, Banamex dio en total 509,806 microcréditos de entre $2,000 y $70,000, sin aval ni garantía, a seis o 36 meses. En cuanto a HSBC, su cartera reportó 497,281 microcréditos.

A la hora de pedir un microcrédito no olvides:

1. Acudir a una institución apoyada por el Pronafim o la Secretaría de Economía para garantizar transparencia en los recursos.

2. Fijarte en la tasa de interés, si cobran comisiones o piden alguna garantía.

3. Medir tu capacidad de pago para no sobreendeudarte.

4. Empezar por un pequeño monto para determinar tu capacidad real de pago.

Para más información visita:

FONAES

www.fonaes.gob.mx

01 (55) 2636 4100

PRONAFIM

www.pronafim.gob.mx

01800 4102 000