Finanzas

Por qué diseñar un plan personal de retiro

Complementa los aportes a tu Afore con una estrategia de ahorro de largo plazo. Obtendrás mayores rendimientos e importantes beneficios fiscales que harán crecer tu patrimonio.
Por qué diseñar un plan personal de retiro
Crédito: Depositphotos.com

Si cuentas con una administradora de Fondos de Ahorro para el Retiro (Afore), ya has dado el primer paso hacia un futuro financiero estable. La pregunta es: ¿quieres mantener tu actual nivel de vida después de los 65 años? Entonces, necesitarás de un Plan Personal de Retiro (PPR).

Este producto financiero es una cuenta individual destinada a recibir, administrar y obtener los máximos rendimientos de recursos para el retiro. En México, los PPR son manejados por operadoras de fondos de inversión, aseguradoras e instituciones bancarias.

La clave está en elaborar un plan financiero serio, con metas definidas y alcanzables según tus ingresos. El siguiente paso es que lo sigas disciplinadamente. "Un plan de retiro debe ser integral. En él se considerarán tanto las aportaciones a la Afore como otros recursos provenientes de un esquema de ahorro voluntario", comenta Pablo Rey, director ejecutivo de Mercadotecnia y Soporte a Ventas de MetLife.

El dilema es el siguiente: si sólo aportas el mínimo a tu Afore, los especialistas sostienen que, a la hora de jubilarte, tu pensión sería sólo del 30% al 50% de tus ingresos actuales. Es decir, si ganas $25,000 mensuales, a partir de los 65 años recibirás entre $7,500 y $12,500. Y esta situación se agrava cuanto más alto es el salario. Por eso es tan importante el complemento de un PPR.

Doble beneficio

Los planes de retiro tienen dos claras ventajas frente a las aportaciones obligatorias de las Afores. Por un lado, otorgan mayores rendimientos, ya que pueden ser más agresivos en su estrategia de inversión. Además, traen importantes beneficios fiscales.

Las operadoras de PPR invierten los ahorros de sus clientes en Sociedades de Inversión Especializadas en Fondos para el Retiro (Siefores). Éstas incluyen una gran variedad de instrumentos financieros, desde deuda hasta fondos de renta variable, que combinan diferentes niveles de riesgo y rendimiento.

En el caso de Skandia México, esta operadora cuenta con un total de 20 fondos, que incluyen desde Cetes, papeles comerciales y bancarios hasta inversiones en bolsas de Europa, Asia y Brasil. "Lo importante es diversificar, de acuerdo a nuestras necesidades y perfil de inversionista", explica Mauricio Alamina, coordinador de Servicio Financiero de Skandia México. "Con un Plan Personal de Retiro puedes decidir cuánto arriesgar y ganar".

Por ejemplo, si tienes menos de 30 años puedes destinar del 25% al 30% de tus ahorros a inversiones en la bolsa. Pero deberías bajar ese porcentaje a un 5% si ya estás más cerca de retirarte. Esa es una clara ventaja frente a las Afores, que si bien ya pueden destinar parte de los recursos de sus clientes a instrumentos de renta variable, aún tienen limitaciones, marcadas por la edad del usuario. Además, los PPR pueden invertir en fondos locales de diferentes grupos financieros que están exentos de impuestos, con lo que obtienen rendimientos de 1.5 a 2 puntos por encima de los instrumentos normales.

Otra ventaja significativa de los PPR es que, al igual que los aportes voluntarios a las Afores, son deducibles para personas físicas que pagan el Impuesto sobre la Renta (ISR). Al final del ejercicio de cada año, tu operadora deberá entregarte una constancia fiscal para hacer válida la deducción de las aportaciones ante Hacienda.

Aunque no hay límites para el dinero que destines a un plan de retiro, ten muy en cuenta que sólo podrás deducir el equivalente al 10% de tu ingreso bruto anual, sin exceder cinco salarios mínimos anualizados (lo que sea menor). El año pasado, de acuerdo al valor del salario mínimo y su área geográfica, las aportaciones máximas oscilaron entre los $87,000 y $92,000.

La deducibilidad de los recursos sólo aplica mientras no los retires antes de los 65 años, edad en la que podrás jubilarte. En caso de que necesites extraer dinero, podrás hacerlo al considerar las limitaciones en cuanto a periodicidad fijadas en el contrato que firmaste con tu operadora. Pero hay penalizaciones. En primer lugar, la institución financiera con la que tengas contratado tu plan te retendrá, por parte de Hacienda, el 20% del capital retirado más sus intereses. Además, como muchos planes de retiro incluyen un seguro de vida, las operadoras suelen aplicar un cargo de recuperación.

Cómo empezar

Si ya tienes decidido contratar un PPR, el primer paso es consultar las diferentes opciones que ofrece el mercado. Elige la que más se adapte a tus posibilidades de ahorro y perfil de inversionista. En México, algunas de las instituciones financieras que prestan este servicio son MetLife, Skandia México, Actinver, GBM, Seguros Monterrey New York Life, Banamex, Santander y Vector Servicios Financieros.

A grandes rasgos, hay dos tipos de planes de ahorro. Por un lado, instituciones que en sus contratos piden un aporte mínimo por mes. En el caso de Skandia, esa suma es de $1,500. "Si la capacidad de ahorro del cliente es mayor, mucho mejor", dice Alamina. "Pero es necesario que se fije una meta y que cumpla con ella". Otras compañías no establecen pagos obligatorios ni mínimos mensuales, pero sí una aportación inicial. En el caso de MetLife, esa suma es de $10,000.

Pero más allá del tipo de contrato que firmes con tu operadora, lo más importante es tu compromiso personal con tu futuro financiero. Aunque es difícil poner cifras, los especialistas recomiendan destinar no menos del 10% de los ingresos al ahorro. Aquí un ejemplo concreto. Si a la hora de retirarte quieres que tu PPR te asegure un ingreso de entre $10,000 y $15,000 a valor presente, debes ahorrar entre $1,000,000 y $1,500,000 en 30 años. Eso significa un ahorro mínimo mensual de entre $2,700 y $4,200.

También debes considerar las comisiones que te cobre la operadora por el manejo de tus ahorros. Hay instituciones, como Skandia, que cobran una anualidad fija, en este caso, de $250. Otras compañías aplican porcentajes sobre saldo o flujo. Al momento del retiro, tu operadora continuará administrando los recursos de tu cuenta individual y te entregará una suma en forma mensual o anual, hasta agotar el saldo de la cuenta.

El monto de la pensión se obtiene dividiendo el monto total de los recursos de la cuenta individual (más los rendimientos previsibles de los saldos) por la esperanza de vida del pensionado, en general de 10 años. En caso de que el pensionado fallezca, los fondos pasan a los beneficiarios que éste haya nombrado.

¿ES MOMENTO DE ANIMARSE?

Con la desaceleración económica de Estados Unidos y las últimas turbulencias en los mercados financieros, un Plan Personal de Retiro podría quedar postergado entre tus proyectos a largo plazo. "Sin embargo, es un buen momento para animarse a ahorrar e invertir", dice Mauricio Alamina, de Skandia México. "Las acciones están muy baratas, y se espera que tengan un buen rendimiento a fin de año. Después de todo, EE.UU. está tomando medidas para revertir la situación de su economía".