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La experiencia japonesa es aplicable a la realidad de las Pymes peruanas

El cooperativismo y los mercados foráneos, son ejemplos de los sistemas que ayudan al desarrollo de este sector en el país del sol naciente.
La experiencia japonesa es aplicable a la realidad de las Pymes peruanas
Crédito: Depositphotos.com
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Cuando nos referimos a Japón lo hacemos con cierta admiración, pues un país que no cuenta con los recursos naturales del Perú se ha convertido en poco más de 50 años en una de las potencias industriales más importantes del mundo. Pero no todo es tecnología y ciencia en el desarrollo económico del país del Sol Naciente. Existen otros factores que también impulsaron este crecimiento y cuya aplicación no requiere de grandes inversiones ni modernas tecnologías; sólo es cuestión de orden y decisión.

Para Jean Paul Moreno, uno de los peruanos beneficiados con una beca por parte de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), la experiencia japonesa es perfectamente aplicable a la realidad peruana.

En su libro Experiencias exitosas del Japón, para el Desarrollo Endógeno, Espontáneo del Perú, Moreno explica casos puntuales en donde el desarrollo japonés tiene mucho que ver con la formalidad y la voluntad.

"Pude conocer una de esas experiencias en Osaka, ciudad que cuenta con un mercado similar a La Parada del Perú. Sin embargo, las diferencias entre ambos centros de acopio son abismales", comentó.

En La Parada, sostuvo, los productos llegan como pueden y no se tiene una estadística de los que ingresan. "Los precios fijados entre el productor, el intermediario y el consumidor final exceden el margen de utilidad. En realidad, es un caos", refirió.

En el caso de Osaka, sostuvo, existe una especie de ente regulador que funciona dentro del propio mercado, cuya función es, de alguna forma, controlar que los precios se fijen de manera adecuada.

"De esta manera, tanto los pequeños empresarios y los agricultores pueden otorgarle un verdadero valor a sus productos. En el caso peruano, muchas veces un agricultor cuando trae sus productos a Lima, el primer gran obstáculo que encuentra es el mercado. No hay quien los agrupe o los cobije y allí es donde viene el problema del precio", reveló.

El cooperativismo del té

Otro ejemplo de desarrollo para las pequeñas empresas en Japón es el cooperativismo, un sistema que en el Perú se encuentra prácticamente en desuso.

Según Moreno, la participación de las cooperativas se observa con mayor detenimiento en el caso del té. "Estas cooperativas han llegado al punto de sembrar, procesar y exportar las diferentes variedades de té que se producen en ese país", precisó.

Añadió que estas cooperativas son relativamente pequeñas y se ubican en la zona rural del Japón. "No obstante, han logrado este tipo de trabajo mediante una planificación organizada y con la participación de las familias. Ahora somos testigos de cómo Japón, con un producto tan suyo como el té, ha logrado que estas empresas, inicialmente pequeñas, formen parte de una gran cadena exportadora, pasando al siguiente peldaño dentro de su escala de desarrollo", aseveró.

La planificación urbana

Cuando recorremos Lima, especialmente por las zonas llamadas emergentes (conos), nos damos cuenta que el crecimiento de nuestra ciudad capital ha estado, hasta cierto punto, reñida con los cánones del ornato y el orden. En pocas palabras, nunca se elaboró una planificación urbana.

Watsuka es una ciudad que se desarrolló de manera tan pujante como lo hizo Villa El Salvador, San Juan de Miraflores o Villa María del Triunfo en Lima. Sin embargo, Watsuka sí supo elaborar un plan de crecimiento ordenado.

"No solamente es cuestión de construir donde sea y esperar que, con el transcurrir del tiempo, las autoridades comiencen a urbanizar los lotes y a brindar los servicios básicos para vivir. Eso fomenta el caos y el desorden. En Japón, la población, mediante su propio presupuesto se ha ordenado y organizado y distribuye sus servicios de acuerdo a sus necesidades", refirió.

El reto del TLC

Pensar solamente en abastecer al mercado local, en las actuales circunstancias, es no ser competitivo. Por esta razón, el especialista manifestó que los empresarios deben pensar en los mercados foráneos.

"Ahora, los empresarios podrían especializarse en un solo producto, que sea competitivo tanto nacional como internacionalmente. Uno de los obstáculos para incursionar en los grandes mercados es precisament la informalidad; sin embargo, el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos es la herramienta que los pequeños empresarios requieren para acabar con la informalidad", precisó Moreno.

En el caso de los agricultores, comentó, las normas que han implementado ambas naciones para desarrollar este TLC impedirán que aquellos que aún deseen permanecer dentro de la informalidad no lo hagan, pues deberán asumir responsabilidades para que puedan participar del mercado estadounidense.

En el Perú estamos acostumbrados a escuchar que existen los reyes de la papa, de la yuca, del tomate y de otros productos, sin darnos cuenta que esos personajes son los que distorsionan los precios.

De interés

1) El año pasado, un total de 15 peruanos emprendedores tuvieron la oportunidad de viajar a Japón, becados por JICA, para conocer la experiencia del Sol Naciente en el desarrollo de las pequeñas empresas.

2) Este año viajaron otros seis peruanos. Del total de becados entre 2007 y 2008, 10 peruanos hicieron el recorrido de las denominadas "experiencias exitosas".

Cooperativas

Las cooperativas de ahorro y crédito (Coopac) son empresas de propiedad conjunta, autónomas frente al Estado democráticamente administradas. Se constituyen en forma libre y voluntaria, por medio de la asociación de personas, con la finalidad de atender las necesidades financieras, sociales y culturales de sus miembros.

Las cooperativas fomentan el ahorro en sus diversas modalidades, además de brindar otros servicios financieros a sus socios. Son una opción de apoyo mutuo y solidario frente a la crisis, porque agrupan a personas comunes que están al margen del sistema financiero tradicional. Los socios forman un fondo común destinado a otorgar créditos que alivien sus necesidades urgentes o de inversión.