Emprendedores

Grupo de jóvenes se reúne para crear una empresa en un fin de semana

El iWeekend de Valencia pretende que 40 emprendedores con el objetivo de crear una compañía en tan sólo 55 horas.
Grupo de jóvenes se reúne para crear una empresa en un fin de semana
Crédito: Depositphotos.com
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El defensor del "portal de juegos con premios" lleva dos minutos de pie soportando un bombardeo de preguntas cuando desde la sala alguien dice: "¿De dónde sale el dinero?". "Además de la publicidad, habrá una zona de eventos a la que se accederá por sms", responde el defensor.

Al instante, llegan otros dos dardos: "Ya hay portales dedicados a esto. Necesitaríamos un tráfico brutal para tener ingresos". "Yo no pago 50 céntimos para jugar si puedo ir a otra página gratuita".

El Iweekend Valencia acaba de empezar. Hay que tener una buena idea, hablar rápido y saber improvisar. También hay que saber perder. Las 40 personas (informáticos, diseñadores, expertos en mercadotecnia, publicidad y dirección de empresas; licenciados, estudiantes o autodidactas) tienen 55 horas desde que se ven por primera vez para proponer los productos, elegir uno, convertirlo en una aplicación de Internet, y lanzar la empresa.

Un maratón en el que participan todos. Quienes han aparecido el viernes por la Fundación Bancaja sin otro objetivo que aprender a trabajando en equipo; y quienes, además, traían su idea y la han visto caer en las cribas que se suceden durante las primeras tres horas.

El fundador de Iweekend en España es Luv Sayal, licenciado en filología inglesa nacido en Bombay que se estableció en Barcelona para crear startup tecnológicas. "En tres días es imposible poner en marcha completamente una empresa. Pero sí se puede lanzar una primera versión. Lo importante es el networking. Las ideas y las colaboraciones que aparecen cuando se junta gente de distinto perfil y trabajan en común", dice Sayal.

Lo más importante del encuentro (que este fin de semana se repite en San Sebastián) varía en función del participante. Del viernes al domingo la obsesión común es crear una puntocom que "sobreviva en el mundo exterior". De la selección sale el ganador: una aplicación de reservas para peluquería.

Sábado por la mañana. El grupo se divide en tres: programadores, diseñadores y directivos. Los dos últimos discuten el aspecto de la web. Alguien descubre que el logotipo se parece al de un champú. "Tenemos dos conceptos. Pidecita.com, la web en la que nos moveremos, y ClickAndCut, un sistema de reservas de peluquerías que lanzamos este fin de semana. Pueden ir añadiéndose otros: peluquerías para perros, cines, restaurantes... En la zona gay de Londres se reserva en los pubs". Habla Clara Torà, barcelonesa de 25 años, licenciada en Administración y Dirección de Empresas, que agrega: "Pidecita será una marca generalista, útil y profesional dirigida a gente con poco tiempo, organizada y de espíritu joven porque está en Internet".

A Raúl Ros, 29 años, técnico en informática de gestión y padre del producto, la idea le vino cuando se jubiló su peluquero. "Tuve que buscarme la vida, ir a sitios que desconocía, hacer cola... Me dije: "No hay ningún sistema web para reservar hora". El producto cumplía los requisitos del Iweekend: una idea entendible y posible de desarrollar en un fin de semana. Ros tiene 90 días para registrar la empresa y decidir si alguien más del Iweekend será su socio.

Sábado, 17.00 horas. Bermi Ferrer, coorganizador del encuentro de 29 años y dueño de Akelosmedia, empresa valenciana que crea aplicaciones a medida, calcula que han desarrollado un 20% de la aplicación. "Ayer fue todo saber qué íbamos a hacer. Esta mañana, decidir cómo y ahora empezamos a hacerlo. ¡No hay tanto tiempo!".

Domingo. El ritmo es frenético. El grupo ha resuelto problemas y ampliado su radio de acción: las peluquerías sin Internet recibirán por sms la petición de reserva, tienen una base de datos con miles de establecimientos "geolocalizados" en España y plantean repartir gratis el software con revistas de estética.

Noche del domingo. Iweekend debía concluir con la presentación de la empresa a inversores. No han conseguido ninguno. Explica Ferrer: "En el Instituto de la Pequeña y Mediana Industria Valenciana dicen que sólo tienen para proyectos consolidados; no para capital semilla. En España, el emprendedor no se plantea empezar porque no recibe financiación".