Emprendedores

Emprendedores ganan concurso "Diseño del taxi de la ciudad de México"

El proyecto surgió promovido por la Secretaría de Transporte y Vialidad y el Instituto de Ciencia y Tecnología.
Emprendedores ganan concurso "Diseño del taxi de la ciudad de México"
Crédito: Depositphotos.com

Chapulín es el nombre del taxi del futuro que, de cumplir el gobierno del Distrito Federal con lo prometido a sus creadores, circulará en un par de años por las calles. El proyecto surgió del concurso promovido por la Secretaría de Transporte y Vialidad y el Instituto de Ciencia y Tecnología, quienes buscan una solución práctica al servicio de transporte público de esta metrópoli.

Arturo Millán Martínez, Eduardo González Morón y Juan Antonio Islas crearon el boceto en dos semanas y ganaron el primer lugar, de entre 47 proyectos, al presentar un taxi, que además de estético es funcional.

Para evitar que el taxista "maree" al usuario por falta de ética o desconocimiento de la ruta, el prototipo incluye un GPS para el conductor y otro para el pasajero, el cual incluso avisa de los posibles cierres de vialidades por marchas o composturas, además de estimar el tiempo y la distancia del recorrido.

El Chapulín también incluye un registro de telemetría que indica en dónde ha estado el vehículo, cuánto ha cobrado y la distancia recorrida. Su interior está pensado para personas con capacidades diferentes, embarazadas, niños y gente muy alta, porque no es un auto comercial convertido en taxi.

El auto propuesto es sustentable, ya que su diseño automotriz incluye propulsión híbrida compuesta por un motor pequeño que utiliza diesel para su generador de banco de baterías y no para aportar fuerza motriz.

Este subcompacto ocupa espacio mínimo mientras circula, aunque al interior tiene asientos para cuatro pasajeros, además del conductor y lugar para equipaje. Está concebido como un kit-car, por lo que se podría armar en pequeños talleres con materiales ya existentes.

Juan Antonio estudió Diseño Industrial a falta de recursos para viajar a otro país y especializarse en diseño de autos, pero completó sus cualidades con cursos y talleres en Rigoletti Casa de Diseño.

"Fue raro encontrar una convocatoria de este tipo y más porque se trataba del gobierno. Lo que entregamos fue un proyecto a nivel conceptual, pero buscamos que fuera algo factible para que con la tecnología y elementos que ya existen se pueda fabrica. El gobierno se ahorró el pago de un diseñador, pero me parece que es un ganar-ganar porque ellos ya tienen un concepto y a nosotros, además del premio en efectivo, nos da credibilidad en nuestro trabajo", comentó el estudiante.

La promesa del doctor Guillermo Urriolagoitia Calderón, presidente del jurado, es realizar 10 prototipos para pruebas en dos o tres años, y luego producir 12 mil unidades al año hasta llegar a las 120 mil que requieren los usuarios del DF.

"El diseño automotriz en México tiene mucho talento y poco mercado laboral, no hay una marca de autos que diseñe en el país y a quienes nos gusta esto vivimos del sueño de ver uno de nuestros bocetos realizados, así que esperamos se cumpla llevar el Chapulín a la realidad", concluye José Antonio.