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Un negocio para llevar

Si lo que ganas no te alcanza y no tienes capital para iniciar una nueva actividad, lo que te conviene es vender por catálogo. Con una inversión mínima y trabajando en tus horas libres puedes conseguir dinero desde la comodidad de tu casa.
Un negocio para llevar
Crédito: Depositphotos.com
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Para Ana Rodríguez (26) la escuela es lo más importante. A punto de graduarse como diseñadora gráfica, la joven planea encontrar un buen trabajo que le permita hacer lo que más le gusta: crear. Pero sabe que no puede dedicarse sólo a estudiar, porque cada mes el agua, la luz y el teléfono no se pagan solos. "Yo necesitaba un trabajo que no me exigiera cumplir un horario", dice. Fue así como, en el 2005, se topó con una oportunidad de emprender sin descuidar los libros: un catálogo de Vicky Form.

La firma mexicana, a pesar de estar especializada en lencería, con el paso del tiempo diversificó su oferta y ahora cuenta con líneas de ropa exterior, pantalones de mezclilla, pijamas para dama y caballero y hasta cosméticos y perfumería. "Manejamos tanto la venta a través de boutiques propias como por catálogo y ya contamos con 227 puntos de venta en todo el país, uno en Guatemala y colocamos 200,000 catálogos en seis meses", apunta Waldo González, gerente de Franquicias de Vicky Form.

Secretos íntimos... para vender

Una de las ventajas de las ventas por catálogo es que la inversión es mínima. En el caso de Vicky Form, lo único que se debe hacer es comprar el catálogo, que tiene un precio de $89 y mostrarlo a la familia, amigos y compañeros de trabajo. En el caso de Ana, el negocio marchó bien desde el principio. "Yo dejo el catálogo a algunas de mis compañeras de la universidad, se lo llevan a su casa y al otro día tomo el pedido", afirma. ¿Te imaginas? La gente hace la labor de ventas por ti.

Ana sintió que le ajustaba a la perfección ganar dinero en sus ratos libres y, con rapidez, vio cómo se moldeaba su economía. Y es que los beneficios de la marca son bastante atractivos. A diferencia de otras compañías que se apoyan en los catálogos, Vicky Form da a ganar a sus vendedoras entre 45% y 50% por cada prenda.

"En cambio la competencia sólo ofrece, máximo, un 30% de recompensa final", precisa González. "Una vez que compraste el catálogo, debes adquirir $500 de producto, que equivalen a 12 prendas con precio de mayoreo. Jamás obligamos a comprar más de lo que ya te pidieron", cuenta el ejecutivo. Esa es una de las razones por las que estudiantes y amas de casa pueden tener una excelente opción para ganar dinero sin riesgos. "Una vez que vendiste, ya ganaste. Ese dinero es tuyo porque ni te cobro comisiones ni tienes que darme porcentajes. Tú sabes si lo reinviertes en más artículos de nuestro catálogo o te lo quedas", sostiene.

Además, la compañía ya cuenta con una línea de crédito para sus socias. Este convenio, muy reciente, otorga créditos hasta por $5,000 a través de una tarjeta de crédito respaldada por Banco Azteca. Y, finalmente, están las recompensas por vender mucho. Los incentivos van desde un juego de ollas o una alaciadora para cabello hasta viajes a París. "Cuando veo los premios me pongo metas y así vendo más", asegura Ana, quien en un mes llega a vender $8,000.

Ofertas atractivas

Aunque Vicky Form capacita a su fuerza de ventas, González reconoce que la creatividad de las vendedoras juega un papel importante. Recordó a un ama de casa que organizaba tandas para colocar sus productos. ¿Cómo lo hacía? Las participantes tenían un número del uno al 20 y estaban obligadas a pagar una cantidad semanal por la prenda. Lo interesante es que el artículo llega a sus manos antes de que finalice su deuda.

Ana reconoce otra ventaja: "Puedo hacer cambio de mercancía. Por ejemplo, si a mi cliente no le quedaron unos jeans, Vicky Form me da la oportunidad de ir a la tienda y cambiar el producto y eso les encanta a los que me compran". Eso sí, recomienda también adquirir dos catálogos ya que, por experiencia propia, sabe que a las mascotas de sus amigas les encanta cómo sabe el papel. ¿Qué esperas? No hay pretexto para no convertirte en toda una empresaria de la moda.