De medio tiempo

El refrescante sabor del triunfo

Miles de personas han encontrado en el modelo de franquicias la oportunidad para convertirse en empresarios. Mariana y Francisco, dos emprendedores queretanos, pueden dar fe de ello.
El refrescante sabor del triunfo
Crédito: Depositphotos.com

Para Mariana Larrañaga y Francisco Sotelo caminar los fines de semana hasta la plaza más cercana a su hogar y comprar un raspado de frutas era algo cotidiano. Lo que no sabían es que tenían frente a ellos una gran oportunidad de negocio. "A pesar de sólo ser hielo con jarabe, éramos fanáticos", cuenta Mariana. "Disfrutábamos del paseo y del postre. Hasta que nos dimos cuenta que siempre había mucha gente. Esa fue la señal: teníamos el éxito frente a nosotros".

En 2007, Mariana, diseñadora gráfica de profesión, se decidió a montar su propia empresa de la mano de Hawaiian Paradise, una franquicia especializada en raspados. Y la oportunidad no podría haber llegado en un mejor momento. Francisco, su socio, se había quedado sin trabajo y ella no tenía uno fijo, por lo que juntaron dinero, adquirieron los derechos de marca y compraron un local en Plaza Juriquilla, en Querétaro.

Luego de tomar un curso de capacitación de dos días en la ciudad de Durango -de donde es originaria Hawaiian Paradise- y de aprender "de la A a la Z" sobre cómo manejar la franquicia, pusieron en marcha su negocio. Hoy, encabezan una de las principales unidades de esta firma.

Rodolfo Müller, director de la franquicia, explica que en su modelo de negocios el franquiciatario es quien se lleva la mayor parte de las utilidades. "Un raspado cuesta alrededor de $4.50 y ellos lo venden en $17. Esto significa que, por cada venta, ganan $12.50".

Además, la empresa no cobra regalías o porcentajes de publicidad ni maneja un mínimo de compras de producto; sólo una cuota anual de franquicia de US$400. Todo esto hace de Hawaiian Paradise una de las franquicias de menor precio en el mercado: cada unidad cuesta $114,500.

Esta cantidad incluye todo el equipo necesario para la preparación y elaboración de los productos y materia prima para unos tres meses. "Básicamente, los franquiciatarios invierten en un refrigerador, un congelador y en la adaptación del local. Todo lo demás va incluido en la compra del derecho de marca", asegura Müller.

Hawaiian Paradise ingresó recientemente al Programa Nacional de Franquicias de la Secretaría de Economía que, además de certificarla como empresa rentable, ayuda a los interesados a obtener financiamiento a través de la banca comercial para comprar su unidad.

Ventas todo el año

Así como Mariana y Francisco, los franquiciatarios de Hawaiian Paradise tienen la oportunidad de crecer su negocio con dos marcas complementarias: Creppizza y Café Macchiato. En el caso de la primera, se otorga temporalmente sin costo en la compra de la franquicia de raspados. Café Macchiato, por su parte, tiene un costo de $34,500 para quien ya es franquiciatario de la empresa.

"Esta oportunidad de expandir el negocio es una gran ventaja", dicen lo emprendedores. "Con 36 sabores distintos de raspados, frappés, smoothies y congeladas, 20 sabores de café, 10 opciones de crepas y cuatro de botanas, se cubren todos los gustos en todas las épocas del año. Así nunca se deja de vender, sin importar si hace frío o calor".

Otro aspecto que llamó la atención de los socios es la diversidad de modelos de operación. En total, son cuatro: local comercial, remolque móvil, módulo para centros comerciales y carrito para fiestas y eventos especiales.

Pero, ¿cuál es el éxito de esta franquicia? Para Mariana, radica en la experiencia que te transmiten. "Este es un negocio probado, que gusta a la gente y que sabes que va a funcionar. Lo bueno es que perteneces a una red y tienes el respaldo de una marca conocida".

Más allá de las fronteras

A fines de 2008, Hawaiian Paradise aterrizará en Estados Unidos para atacar el segmento hispano, que se estima en 41.7 millones de personas. De acuerdo con Rodolfo Müller, la firma se establecerá en las áreas de California, Texas, Florida y Arizona, los cuatro estados americanos con mayor índice de población hispana (cerca de 24 millones, según el último censo).

"Le apostamos al mercado de la nostalgia, a los latinos que extrañan a su país y a sus tradiciones. Por eso les llevamos un producto 100% mexicano, con mucho sabor y calidad", concluye.