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Por qué es saludable llevarte bien con Hacienda

Si te desenvuelves en un giro comercial o mercantil debes darte de alta como Persona Física con Actividad Empresarial. En este régimen encontrarás tres esquemas. Conoce cuál es el más adecuado para ti.
Por qué es saludable llevarte bien con Hacienda
Crédito: Depositphotos.com
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No importa si comercializas algún producto en un pequeño local o si eres un vendedor independiente. Tu régimen fiscal siempre será el de Persona Física con Actividad Empresarial (PFAE). ¿La razón? esta modalidad está pensada para cualquiera que realice un proceso de compra-venta.

Sara Barajas, catedrática de contabilidad del Tec de Monterrey, Campus Ciudad de México, explica que dicho estatuto se divide en tres esquemas: el general de ley, el intermedio y el de pequeños contribuyentes. Estas variantes se distinguen por la cantidad de ingresos que reciben las personas y las obligaciones fiscales que adquieren.

Para Marcial Cabazos Ortiz, miembro de la Comisión Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM), la elección del régimen depende de qué tan grande sea la expectativa inicial del negocio. Apunta que los emprendedores se dan de alta como PFAE por dos situaciones: "Porque la aspiración del negocio es baja o porque no existen socios para iniciar el proyecto".

Contempla que bajo esta figura no puedes realizar servicios personales o cobrar como profesional independiente. En este caso existe otra vía: a través de honorarios.

Elige el que más te conviene

El régimen general de ley, explica Sara Barajas, es similar en obligaciones y beneficios fiscales al de una sociedad anónima -en el caso de una persona moral-, sólo que, al no existir socios, los interesados no tienen gastos como el de un notario público. En esta primera opción no existe un límite en los ingresos del contribuyente y se pueden expedir facturas.

La segunda opción es el régimen intermedio, en el cual tributan sólo quienes realizan actividades empresariales y estiman que sus ingresos brutos anuales no excederán los $4 millones.

El tercer esquema es el de pequeño contribuyente o Repeco. Éste es ideal para personas físicas dedicadas al comercio, industria, transporte o actividades agropecuarias que trabajen directamente con el público en general.

Si te das de alta como Repeco, considera que no puedes expedir facturas en las que se desglose el Impuesto al Valor Agregado (IVA), pero lo más importante es que tus ingresos brutos o ventas totales anuales no pueden exceder los $2 millones.

Para este régimen, Cabazos señala que los gobiernos estatales fijan cuotas para el IVA e Impuesto Sobre la Renta (ISR). Su pago se realiza en la tesorería de la entidad. "Es una tarifa determinada por cada estado y depende de cada actividad. Los Repecos también pagan el IETU. Este impuesto también se maneja como cuota fija", agrega el contador.

Considera que una vez inscrito debes expedir comprobantes simplificados o notas de venta a tus clientes. En el caso de que pagues una cuota integrada a tu entidad federativa, no estás obligado a expedir notas por ventas inferiores a $100.

Otra de tus obligaciones como Repeco es solicitar facturas cuando compres bienes nuevos -con un precio superior a $2,000- para tu negocio. Estos comprobantes deben contener el IVA desglosado, entre otros requisitos fiscales.

Entre tus obligaciones está que cada febrero presentes declaraciones informativas. Y, en el caso de que contrates personal por honorarios, también tendrás que incluir datos sobre las retenciones, sueldos y salarios.

Además, en marzo se efectúa la declaración anual del IETU e ISR. Aquí es indispensable presentar las declaraciones mensuales que realizaste a lo largo del año sobre el IVA. Consulta www.sat.gob.mx para conocer a fondo las obligaciones y beneficios de cada régimen de PFAE.

El error

La mayoría de las empresas que otorgan alguna licencia, representación o negocio tipo multinivel registran a sus nuevos "socios" bajo el régimen de asimilables a salarios.

Según Sara Barajas, el régimen adecuado es el de PFAE, específicamente en el general de ley. ¿Por qué? Porque se trata de una actividad comercial. "Aunque recibas una comisión por lo que vendes, este pago no es un salario, sino los ingresos del negocio que realizas", precisa.

En el caso del multinivel toma en cuenta que un comisionado tiene prohibido tributar como Repeco.

Si un emprendedor permite que lo den alta como asalariado, no podría deducir, por citar un ejemplo, la compra de sus productos.

La contadora sostiene que si después de un tiempo la empresa con la que trabajabas te contrata, lo ideal es que te des de baja como PFAE o realices una suspensión momentánea, para que entres al régimen de asalariado.

Recuerda que por cada obligación que no cumplas existe una multa establecida en el Código Fiscal, pero que no es menor a $1,500 por contribución.

5 pasos para registrarte

1. Entra a la página del SAT www.sat.gob.mx y busca el vínculo de información para principiantes.

2. Selecciona la opción "Abrirá un negocio o trabajará por su cuenta".

3. Solicita una cita para obtener el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) el día que más te convenga.

4. Después te aparecerá un pre-registro. Imprímelo. Ése es el documento que deberás llevar a tu cita, junto con una identificación oficial, un comprobante de domicilio y una pequeña redacción sobre la actividad mercantil o comercial que realizas.

5. Acude a la oficina de Hacienda que te corresponda según tu domicilio fiscal. Ahí obtendrás la constancia de inscripción al RFC con tu cédula de identificación fiscal y tu guía de obligaciones. Éste trámite es gratuito y dura sólo un día.